"No me gustaría que Astori o Mujica fueran candidatos"

El diputado Oscar de los Santos dijo que el MLN ganó la la batalla por el relato de la izquierda
El exintendente de Maldonado y diputado de la Alianza Progresista, Oscar de los Santos, consideró que una candidatura presidencial del ministro de Economía, Danilo Astori, sería inconveniente para el Frente Amplio ya que, a su vez, alentaría una nueva postulación de José Mujica. "Tengo la sensación de que si Astori es candidato, Mujica también lo será. Es una lógica que se retroalimenta. No me gustaría", dijo De los Santos quien, al igual que Astori, integra el Frente Líber Seregni (FLS).
El dirigente frenteamplista dijo a El Observador que al vicepresidente Raúl Sendic "le tiraron a matar para destruirlo" y difícilmente pueda recuperarse. "Lo que más me preocupa es que después de él van a ir por otro porque la campaña no va terminar ahí", aseguró De los Santos.
Por otra parte, estimó que los tupamaros ganaron la batalla en el relato de la historia de la izquierda ya que para las nuevas generaciones un guerrillero genera más "épica" que un obrero sacrificado.

¿Qué expectativas tiene acerca de la elección interna del Frente Amplio? ¿Puede cambiar algo el hecho de que sea elegido uno u otro candidato?
Hay diferencias. Algunos de los candidatos vienen de la estructura histórica del Frente Amplio, salvo Javier (Miranda) y esa es una seña de identidad para entrar a esa nomenclatura y tratar de modificarla. Los que hemos estado mucho tiempo (en la estructura) tenemos otros vicios y otras formas de relación y esa es una de las diferencias. Tenemos que empezar a discutir en otra clave. La izquierda no ha estado a la altura de las circunstancias en los debates que ha dado.

¿Cuáles son esos debates que no han estado a la altura de las circunstancias?

El Frente Amplio sigue discutiendo sobre dos proyectos de acumulación de fuerzas: uno es el del movimiento obrero y popular y su expresión política en el Frente Amplio, y otro el del movimiento guerrillero. Cuando escuchamos algunas discusiones parece que todavía estuviéramos en 1971.

¿Quiere decir que la visión de la guerrilla como instrumento todavía existe en el Frente Amplio?
No, no. Lo que digo es que en el proceso de acumulación de fuerzas del Frente Amplio, un sector de la izquierda estaba a favor de tomar el poder por las armas y otro sector decía que había que llegar a través de las elecciones.
Vino la dictadura, fue todo el mundo en cana, vuelve la democracia y el MLN pide el ingreso al Frente Amplio. La discusión de si el MLN es parte de FA fue tan laudada que hasta tuvimos un presidente del MLN.
Tengo la sensación que hay una franja de compañeros veteranos que siguen discutiendo asuntos históricos con tal fuerza que impide mirar hacia el futuro. Vivimos atados a una historia, y hay todavía a quienes les duelen prendas y se pasan cuentas.

¿Y en qué cosas ve ese ajuste de cuentas?
Por ejemplo en el análisis del gobierno de Mujica. Está bien discutirlo pero no sobre la base de que "el MLN es así". La toma de decisiones de Mujica fueron respaldada por el Frente Amplio. ¿Puede ser la desprolijidad una seña de identidad del MLN? Yo creo que no. Creo que tienen un proceso más rápido para la toma de decisiones. ¿Pueden tener más margen de error? Sí, es cierto. Yo también cometí errores.
Creo que somos rehenes de un debate entre el viejo Frente Amplio y los tupas, para decirlo de alguna manera. También es cierto que existe una historia oficial escrita por el MPP que opaca el papel del Partido Comunista, del Partido Socialista o del propio seregnismo. La verdad histórica ha sido escrita parcialmente por sectores del MPP. ¿Esto me espanta a mí? No, no me espanta.
Pero me preocupa que se siga hablando en términos de pasado y se expongan conceptos como el de "liberación nacional" en un contexto de interdependencia y donde el concepto de "Estado nación" pierde cada vez más vigencia ante los acuerdos internacionales.

¿Cree que el MLN ha ganado la carrera en el relato de la historia de la izquierda?
Sí, sí. La épica y la mística están del lado de los guerrilleros aunque hubo otros compañeros que también se jugaron la vida. Pero el MLN no lo hace intencionalmente. Lo que pasa que uno habla con las nuevas generaciones de izquierda y esa épica les resulta muy atractiva. No es que la vaya a reproducir, pero parece que aquel obrero fabril que hizo la huelga general, que lo curtieron a palo, que resistió, que adhirió al Frente Amplio y armó un comité de base en la fábrica y que estuvo ocho años y la compañera y los hijos no tuvieron qué comer, no forma parte de la épica.

¿Este este el momento más complicado del Frente Amplio desde que llegó al gobierno?
Sí, porque este gobierno va a tener que establecer nuevas bases para definir su desarrollo económico, su relación internacional comercial, su política de alianzas con partidos políticos muy vapuleados de América Latina.
En la próxima elección interna también nos jugamos una dirección que sentará las bases de la actualización ideológica que abordará el próximo congreso del Frente.
Tenemos también el desafío de construir nuevas institucionalidades para evitar que la tentación carnal del estado con el capital y con los partidos políticos nos incorpore al proceso de corrupción que existe en América Latina. Hay avanzadas de la derecha pero también hay gente procesada por corrupción, y nosotros no estamos vacunados contra eso.

El Frente Líber Seregni ha pasado por varios problemas en su relación interna ¿qué tan importante es que el FLS se consolide como sector político?
Es necesario para los equilibrios del Frente Amplio. Yo soy partidiario de que el FA vaya hacia la construcción de bloques. Con esa diversidad aseguramos los equilibrios para asegurar la gobernabilidad pero también el equilibrio en el debate ideológico que se viene. Si hay una amplia mayoría que le impone cosas a la minoría -y ésta no lo acepta- se puede provocar un quiebre en el Frente Amplio.

¿Usted, que integra el Frente Líber Seregni, cree que Astori debe tener la oportunidad de ser el candidato del Frente Amplio en las próximas elecciones nacionales?
Esa es una decisión de Astori. Pero, honestamente, yo no comparto la idea de que Astori y Mujica sean los próximos candidatos. Tengo la sensación de que si Astori es candidato, Mujica también lo será. Es una lógica que se retroalimenta. No me gustaría, no sería una buena idea que el Frente Amplio reprodujera la polarización Astori-Mujica. Tenemos figuras nuevas que se destacan. Por ejemplo, el intendente de Montevideo (Daniel Martínez) es una figura que se destaca, me guste o no me guste. Raúl (Sendic) era un compañero que se destacaba y desde la oposición le tiraron a matar para destruirlo.

¿"Era" Sendic?
Puede llegar a ser pero, mirándolo en perspectiva política, lo dudo. Es muy difícil andar con esa carga de ANCAP en el hombro por lo menos hasta que la Justicia disipe las dudas. Los procesos legales a veces son más largos que los electorales y me temo que la lesión será muy grande. Es una lástima porque era una de las figuras que aparecía. Pero lo que más me preocupa es que, después de él, van a ir por otros porque la campaña no va terminar ahí. l

Populares de la sección

Acerca del autor