Nacional - SEÑALAN AL SISTEMA POLÍTICO
Mujica y Astori “reaccionaron mal” ante anuncio de Aratirí
Así lo confirmó a El Observador el secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, quien señaló que “todos los esfuerzos que hace el gobierno se ven desvanecidos por las acciones del sistema político”
El mandatario José Mujica y el vicepresidente Danilo Astori “reaccionaron mal” al anuncio de que el grupo Zamin Ferrous pasó de prioridad uno a prioridad cuatro el proyecto de la minera Aratirí en Uruguay, dijo a El Observador el secretario de la Presidencia, Alberto Breccia.
Breccia y el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, recibieron la noticia de que las autoridades del grupo internacional enlentecerían la implementación del proyecto en Uruguay. Breccia y Kreimerman transmitieron la información al presidente Mujica y al vicepresidente Astori.
Como era de esperar tanto Mujica como Astori “reaccionaron mal” ante el anuncio. Y es que “la noticia no es para nada positiva para el país”, señaló el secretario de la Presidencia, quien dijo que tanto el mandatario como el vicepresidente se cuestionaron hasta cuándo el país seguiría discutiendo acerca de la conveniencia de este tipo de inversiones. Según Breccia, está claro que “el país se debe una gran discusión acerca de cómo encarar este tipo de inversión, que son el futuro del país”.
El grupo Zamin Ferrous ya llevaba invertidos en Uruguay U$S 100 millones, pero tenía previsto invertir un total de U$S 3.000 millones con el objetivo de extraer 18 millones de toneladas de hierro por año. Hasta el momento, se trataba de la inversión extranjera más grande en la historia de Uruguay.
Desde el gobierno no se entiende cómo otras megainversiones se pudieron instalar en el país “de forma pacífica” y en este caso, cada acción que tomaba el gobierno era cuestionada por el sistema político. “Son aquellos polvos (que aparecieron en la campaña electoral) y que ahora empiezan a traer estos lobos”, reprochó Breccia, aludiendo a las dichos del entonces candidato a la Presidencia por el Partido Nacional, Luis Albero Lacalle, cuando alertó a los inversores de los inconvenientes de invertir en Uruguay hasta que no se supiera quién asumiría el poder.
Preocupación gubernamental
Breccia adelantó que desde el gobierno se “aprecia con preocupación las señales que se están dando desde el sistema político como lo fue el proyecto de ley presentado por Pedro Bordaberry (contra la minería a cielo abierto) o la triple interpelación a los ministros, algo que nunca se había visto”. Todas estas “son señales que inquietan a los inversores”.
El texto presentado por Bordaberry plantea la prohibición del uso del cianuro para la minería y que el Estado no otorgue más permisos ni concesiones para actividades de cateo, prospección, exploración y explotación de minería a cielo abierto de metales pesados.
Fue desde el Partido Nacional que se impulsó la triple interpelación a los ministros de Industria, Roberto Kriemerman; Medio Ambiente, Graciela Muslera y Turismo, Héctor Lescano. También, desde filas nacionalistas el diputado José Carlos Cardoso impulsó un proyecto de ley para nacionalizar el hierro. La semana pasada el legislador presentó su iniciativa al presidente, quien lo vio con buenos ojos y se mostró proclive a plantear a Aratirí dividir “fifty – fifty” las ganancias entre la empresa y el Estado.
El secretario de la Presidencia indicó que desde el gobierno se le transmitió a Aratirí que se iban a continuar realizando “todos los controles”, pero a la vez se tenía “la intención de seguir trabajando con la empresa”. “En eso quedamos”, señaló. El tema es que “todos los esfuerzos que hace el gobierno se ven desvanecidos por las acciones del sistema político”, argumentó.
A partir de ahora toda la inversión que la empresa tenía pensado hacer “hoy” en Uruguay, en lo que tiene que ver con la maquinaria previa necesaria para poner en marcha el emprendimiento, no se va a concretar y “se dilatará un año”, señaló el jerarca. Se corre el riesgo de que la “minera se termine instalando en Perú y genere trabajo allí”, sentenció.
Más allá de esto, el jerarca aclaró que la empresa “reiteró” al gobierno su intención de concretar la inversión en Uruguay. “Pero siempre que se dilata es negativo”, explicó. Por eso, Breccia llamó al sistema político a “serenarse”. Hay que “pensar qué tipo de país queremos dejar a nuestros hijos porque mientras nosotros dilatamos estas inversiones, el mundo está ávido de ellas”, dijo.
Breccia remarcó que todo esto “va a tener un costo que tendrán que asumir quienes cuestionaron cada paso que dio el gobierno” en relación a la instalación de la minera. “Se está jugando a la política menor y acá estamos con un gran problema”, remató el secretario de la Presidencia.






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