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Montevideo Valley: un encuentro que potenció la sinergia
Emprendedores se reunieron con el objetivo de fortalecer sus ideas a través del intercambio de experiencias. Tres proyectos resultaron ganadores y recibieron consejos del jurado en el concurso de negocios
Unas 15 horas dedicaron emprendedores, profesionales y entusiastas de las tecnologías de la información a compartir la cuarta edición del Montevideo Valley que se llevó a cabo el 19 de noviembre en el auditorio del World Trade Center.
Tres instancias de intercambio en torno a temáticas emprendedoras motivaron que unas 250 personas “madrugaran” ese sábado y se juntaran con el propósito de enriquecer sus redes de contactos y adquirir conocimiento.
Sobre las 10.00 horas seis proyectos se sometieron a ser juzgados en el concurso de negocios, que fue abierto con las palabras de uno de los promotores del evento, Matías Colotuzzo. “Es un año especial porque estamos co organizando entre Montevideo Valley y Open Coffee”, dijo. Ambas iniciativas fomentan el emprendedurismo en Uruguay y este año decidieron aunar esfuerzos.
Según explicó poco después otro de los organizadores, Sergio Delgado, el desafío que enfrentan actualmente es tratar de generar un espíritu de colaboración, no solamente en un día sino para los 12 meses del año. “Ahora es tiempo de comenzar a acercarnos para poder fortalecernos en un mercado como el uruguayo que tiene mucho potencial, pero es pequeño en cuanto a número de personas, emprendedores y profesionales vinculados a las tecnologías de la información”, acentuó Delgado.
Ideas y críticas
El concurso de negocios presentó proyectos bastante nuevos y poco conocidos. Según opinó Colotuzzo, es un aspecto “muy positivo”.
Cada uno de los participantes dispuso de cinco minutos para compartir su negocio y luego tuvieron otros cinco minutos de intercambio con el jurado, que estuvo conformado por el rector del Claeh y coordinador de la cátedra de Innovación y Desarrollo, Andrés Lalanne, por la gerente de área de operaciones de la ANII, Sara Goldberg, el gerente de flypluna.com, Andrés Gil, el inversor, socio en Woow y Micropagos y miembro del directorio de cines Hoyts, Pablo Garfinkel y el gerente de Operaciones en Prospéritas Capital Partners y socio activo en Ojo de Agua S.G, Santiago Gallinal.
Luego de las presentaciones y de tener que responder la avalancha de preguntas del jurado –que fueron desde temas de inversión a cómo lograr que el producto sea eficiente–, tres emprendimientos consiguieron reconocimientos. En el área de innovación fue premiada la empresa Quienloarregla.com, un portal que permite ofrecer y contratar servicios de reparaciones. Por haber realizado la mejor presentación fue reconocido el proyecto Inzone, un desarrollo de aplicaciones web para la gestión y reserva de alojamientos turísticos no tradicionales.
Como mejor negocio fue elegido Open Stock Network, una red de recursos para desarrolladores web, creativos, agencias y estudios.
El vocero del jurado, Santiago Gallinal, enfatizó en que este tipo de instancias son importantes para el desarrollo del emprendedurismo en Uruguay, “Hace cuatro años no teníamos todo esto y cuando nos sentábamos con un emprendedor no nos contaba sus ideas por miedo a que se las robáramos. Hoy la gente se expone y recibe buen feedback de muchas personas”, apuntó.
Sin embargo, se destacó que faltaron ideas innovadoras y que el diferencial que va a llevar a estos proyectos a ser competitivos en el mercado es la ejecución.
La experticia
El concurso estuvo seguido de cuatro exposiciones de referentes en sectores de tecnología, marketing y emprendedurismo.
El socio en Xn Consultores y Prosperitas Capital Partners, Rodolfo Oppenheimer, en una charla en la que habilitó el diálogo con los presentes, desentrañó el reto de generar valor en una empresa. Lo siguió el architect evangelist de Microsoft, Pablo García, que presentó la exposición “Escribiendo aplicaciones HTML5 que consumen servicios en la nube”.
Luego de una pausa, fue el turno de Pablo Garfinkel, que abordó el tema “Emprendiendo en Uruguay: ¿Prueba de Concepto para el Emprendimiento o Trampa para el Emprendedor?”, y cerró la ronda el propietario de Advanced Milenium, Erick Magno, que se centró de forma muy hilarante en el marketing online y los sistemas de afiliados.
Para cerrar la jornada, los organizadores de Montevideo Valley propusieron un panel de emprendedores que, moderados por el emprendedor Joaquín Almandoz, contaron con mucho desparpajo las peripecias de emprender e incluso algunos problemas del hogar que se dispararon por sus “atareadas” vidas profesionales.
Bajo la consigna de intercambiar sus “aciertos y desaciertos al emprender”, el socio fundador de Feng Office y Moove-IT, Conrado Viña, el socio fundador de Southlabs, Gabriel Lopez, el socio fundador de WoOw y Kidbok, Martín Larre, el socio fundador de Arkano Alejandro Morales y el socio fundador de Dahseo, Bruno Dangelo, contestaron seis preguntas referidas a sus vidas emprendedoras.
“¿Cuál fue el palo más grande que se dieron?”, disparó Almandoz en su primera pregunta.
Uno a uno se fueron pasando el micrófono y respondiendo. Dángelo confesó que lo peor que tuvo que afrontar fue notar que sus clientes no sabían que era lo que hacían en Dahseo. “No tenían ni idea de lo que era el posicionamiento en buscadores”, dijo.
El fundador de Kidbox explicó que con su último emprendimiento se le “cerraron muchas puertas en la cara” y tuvo que escuchar varios “no”. “Hay que aprender de los errores y tratar de darlos vuelta. En general si te dicen que no es por algo, si nadie te entiende, el problema lo tenés vos”, acentuó Larre al final de su respuesta.
El resto de los panelistas dijeron que lo más difícil de enfrentar fue a nivel emocional, ya sea balanceando su actividad profesional con la vida en familia o el perder amistades por encarar proyectos en conjunto.
Más tarde los cinco emprendedores respondieron cómo lograron sobrevivir a los socios. Las respuestas abarcaron desde el asesoramiento y el llegar a acuerdos previos para no deteriorar las relaciones, a elegir perfiles bien diferentes y ejercitar la tolerancia.
Viña comentó que la mayoría de los emprendimientos exitosos que conoce están conformados por un equipo. Con esa respuesta todos sus compañeros de panel estuvieron de acuerdo.
“Formar un equipo que tenga el mismo interés seguramente aumente las chances, aunque hay casos de emprendedores solitarios súper exitosos”, expresó Viña.
Para cerrar la jornada, Montevideo Valley propuso un after office en Walrus que se prolongó hasta la madrugada propiciando el networking en un ambiente aún más descontracturado.
“Si no aceleramos vamos a perder el tren”
Uno de los platos fuertes de la jornada fue la exposición del inversor Pablo Garfinkel. Un emprendedor de perfil bajo que se animó, gracias a su experiencia, a aconsejar a los jóvenes emprendedores presentes.
“¿El plan perfecto o el piscinazo?”, preguntó a quienes colmaban el auditorio del World Trade Center. Garfinkel alertó que aguardando el momento perfecto para emprender se puede esperar para siempre. “Nos pasó en WoOw. Estábamos estancados y uno de los socios propuso vender televisores Led. Pregunté quién sabía de televisores y la respuesta fue que nadie, pero que íbamos a vender y entregar en 45 días. El resultado fue que vendimos 200 televisores en 24 horas”, relató Garfinkel. Explicó que el mérito fue de quién “se tiró a la piscina”. “Ese día éramos cinco reunidos, yo voté en contra, pero con un poco de adrenalina logramos un montón de cosas”, dijo.
Según Garfinkel, en otros países trabajan a otra velocidad con el emprendedurismo y aunque cree que en algunas cosas se puede ir despacio, considera que si no aceleramos la marcha, “vamos a perder el tren”.
El emprendedor explicó que hace unos cinco años, cuando se hablaba de emprendedursimo, nadie entendía el concepto y evaluó como “muy buena” la generación de un ecosistema de apoyo.
“Los emprendedores necesitan un sustento y no solo económico, sino impulso de distintos tipos”, aclaró.
Unos tips
Luego de desarrollar algunas consideraciones sobre las características del emprendedor uruguayo y la necesidad de acompasarse al ritmo internacional, Garfinkel dedicó unos minutos a dar una serie de consejos para quienes están emprendiendo o se plantean hacerlo.
Por un lado definir bien los objetivos tanto desde el punto de vista del trabajo como personales, pero fundamentalmente abrir la cabeza, fueron los primeros puntos que tocó el inversor.
“Muchas veces pasa que una empresa decide expandirse, por ejemplo a Perú , y en la reunión se pregunta quién va a establecerse allí y no hayan respuestas. Eso no pasa en otros lados. Tenemos que abrir la cabeza y no trancarnos en Uruguay, donde podemos llegar a mucho pero con un techo muy bajo”, explicó Garfinkel.
Luego agregó que es muy importante tener en cuenta la medición de los objetivos y el crecimiento de una empresa. “A mí me llevó muchos años entenderlo. Podemos estar muy cómodos con lo que tenemos, pero estamos en constante competencia con compañías a las que solo les importa crecer, porque se miden en función de su crecimiento. Hay que tenerlo en cuenta”, dijo.
Para Garfinkel la frase “acuerdo de accionistas” debería sonar en etapas muy tempranas del emprendimiento. “Sé que tenemos otras cosas en la cabeza, pero hay que estar muy atentos porque muchas empresas se caen por problemas de estructura societaria”, amplió el empresario.
Otro de los puntos en los que hizo énfasis fue la estrategia. Explicó que “no hay más remedio que ir pensando siempre en todos los puntos”, y aclaró que son los empleados la principal herramienta de un emprendimiento. “Si tenés a la mejor gente, tenés muchas más oportunidades de que te vaya bien”, dijo.
Una vez finalizada la exposición de los distintos puntos en los que un proyecto tiene que prestar especial atención, Garfinkel especificó que ninguno de ellos son efectivos si las ideas no son ejecutadas bien y de forma rápida.
“Si somos una startup chica probablemente tengamos un problema dada la cantidad de cosas que hay que hacer; por lo tanto tenemos que establecer prioridades y revisar constantemente el modelo de negocios”, aseguró.
Para llevar a cabo el emprendimiento, Garfinkel explicó que es necesario apelar a los “outsiders”: consultores, mentores y amigos.
“Es difícil avanzar si no te das cuenta que el que está trancando el crecimiento sos vos mismo: hay que apelar a visiones externas y expertos”, resaltó. Reveló que en WoOw admitieron que no podían seguir trabajando solos en e-commerce: “No vamos a poder con todo, por eso abrimos las puertas para incorporar a emprendedores con ideas para ejecutar, que quieran hacer el esfuerzo y tengan energía”.
Garfinkel cerró su exposición diciendo que hay que buscar el equilibrio y encontrar el momento en que la empresa esté preparada para asumir el riesgo sin miedo al fracaso. “No podemos darnos el lujo de quedar encerrados en un mercado tan chico, porque va a llegar un grandote que nos va a pasar por arriba”, culminó.
Las claves
- Referentes. Rodolfo Oppenheimer, Pablo Garfinkel, Pablo García y Erick Magno expusieron durante la jornada temas alineados al emprendedurismo y la tecnología.
- Concurso. Seis emprendimientos participaron del concurso de negocios organizado por Montevideo Valley y Open Coffee.
- Networking. En los “coffee break” se volvió difícil volver a convocar al auditorio a los emprendedores que se entretenían conversando.






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