Agro - Movilización
Granjeros regalaron tomates
Reclaman un subsidio mayor para obtener rentabilidad y no abandonar el cultivo
Productores de tomate para industria realizaron una movilización en el centro de Montevideo en cuyo marco, entre otros reclamos, informaron que es imprescindible que el gobierno incremente el subsidio que otorga a esta producción. De lo contrario, enfatizaron, la falta de rentabilidad hará que decenas de granjeros abandonen el rubro y varios, incluso, dejen de ser productores rurales.
Unos 30 granjeros que son integrantes de la Cooperativa de Productores del Noreste de Canelones (Copronec, gremial adherida a la Comisión Nacional de Fomento Rural), realizaron una movilización este jueves al pie del monumento al Gaucho ubicado en la Av. 18 de Julio y Constituyente, a una cuadra de la sede del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca), portando tres grandes carteles en los que había dibujos de tomates e informaban, por ejemplo, que el precio que pueden recibir por el tomate para industria (para el concentrado que da lugar a la pulpa de tomate, por ejemplo) está por debajo del costo productivo.
Según dijo a El Observador el presidente de Copronec, Javier González, el costo productivo en esta zafra está en $ 3,15 por kilo y con el subsidio prometido recientemente estarían logrando apenas $ 2,90 por kilo: “no vale la pena ni cosechar”, expresó.
Uno de los granjeros (todos ellos adultos, no había jóvenes, reflejo de la falta de recambio generacional existente en el sector) utilizando un megáfono informó a quienes por allí pasaban sobre las dificultades que los productores de este alimento están afrontando y que, afirmó, pone en riesgo la continuidad de la actividad de muchos emprendimientos de escala familiar.
Desde la hora 14 El Observador detectó la presencia en la zona de mucha gente que había ido especialmente a esperar a los productores, que habían prometido regalar tomates.
Una señora, que fue protegida del sol con un gran sombrero y llevó una revista de chismes para soportar mejor la espera, estaba sentada junto al ventanal de un comercio. Consultada sobre por qué estaba allí, dijo que se enteró de la movilización escuchando una radio y que había ido para saber qué le pasa a los granjeros y, de paso, llevarse unos tomates gratis.
“Me encanta la ensalada fresca, yo como mucho tomate, pero nunca compro en los supermercados, los compro en la feria, pero si son gratis mejor, más ricos…”, manifestó riéndose y mirando con complicidad a otras señoras que estaban a su lado.
Cerca de la hora 16 un enorme camión llegó con decenas de cajones con tomate. Eran en total 1.050 kilos que fueron obsequiados a la gente que se acercó al lugar. La gran mayoría eran mujeres, y casi todas con unos 60 años o más.
Los productores entregaban los tomates en bolsas, más o menos un kilo por persona, junto con un volante. En el mismo se informaba que “antes de tirarlos, productores regalamos tomate”.
“Los productores de Copronec se movilizan por un precio justo para el tomate industria y el cumplimiento de los compromisos asumidos por el gobierno, que ha declarado reiteradamente que la permanencia del productor familiar en el campo es un objetivo estratégico nacional”, se lee en el papel, que de un lado tiene información y del otro dos dibujos.
En esos dibujos aparece primero una familia de productores rurales, un matrimonio con dos hijos, en un lugar con mucha vegetación, donde hay una casa humilde y dos gallinas, y se los ve bien.
Luego, en el otro dibujo, esas mismas personas aparecen en una zona de una ciudad con aspecto decadente. El padre está bebiendo, el hijo aparenta estar fumando (tal vez drogándose), la niña está sentada sin hacer nada y la madre luce un cartel que dice “no tengo trabajo”.
En el volante, en la zona del texto y al final, se lee: “Estamos negociando desde principios de 2011 el apoyo necesario para garantizar la producción de la zafra 2012 para la industria. Desde el Ministerio de Ganadería se nos dijo que siguiéramos adelante, prometiéndonos un precio adecuado para la próxima zafra. Hoy, seis meses después, nos dice que entreguemos toda la próxima cosecha a un precio de ruina de menos de $ 3 el kilo”.
Al Policía y al cuidacoches
En la movida hubo reparto de tomates para todos quienes pasaban por allí, hasta que se agotaron. Por ejemplo, se llevó tomates gente que entraba o salía de la sucursal del Banco de la República, quienes pasaban con el auto y paraban por la luz roja y hasta le dieron un par de bolsas a un Policía y al cuidacoches de la calle Javier Barrios Amorín.



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