Nacional - SEGURIDAD
Organizadores de la mosqueta están libres por “falta de pruebas”
El juego clandestino sobre la vía pública está penado por la ley.
Con algunos actores repetidos y otros distintos, la banda que organiza el juego de la mosqueta continuó el lunes con su acción en la zona céntrica de Montevideo. La logística aplicada y el objetivo de sus movimientos fueron los mismos de todos los días: hacerse del dinero de las personas que caminan por la vereda de la avenida 18 de Julio, entre las dos cuadras que van desde la calle Arenal Grande hasta Tristán Narvaja.
El juego de la mosqueta (un juego de azar por plata) es un delito y está penado por la ley. Sin embargo, la Policía no logra dar en el punto para capturar a los delincuentes que realizan la práctica sobre la vía pública. La Jefatura de Policía de Montevideo sostiene que es “muy difícil” reunir “todas las pruebas” para procesar a los integrantes de la banda, dijo a El Observador el jefe de Relaciones Públicas de la dependencia, José Luis Rondan.
El grupo operó el lunes en su zona habitual. Según constató El Observador, al mediodía estuvieron instalados sobre la vereda de 18 de Julio entre Eduardo Acevedo y Tristán Narvaja, en el mismo punto que informara El Observador. A las 14 horas se trasladaron una cuadra hacia el Obelisco y se ubicaron a dos metros de la puerta del Instituto Nacional de la Juventud (INJU). Ese es otro de los puntos frecuentes de los mosqueteros. Sobre las 16 horas el juego continuaba instalado en ese lugar.
“El impedimento nuestro está en la posibilidad real de engancharlos cuando están haciendo todas las cosas”, afirmó Rondan. La mosqueta consiste en esconder una pelota dentro de uno de tres vasos, que son presentados al jugador arriba de un paño. Una persona, ubicada detrás de dos caballetes de madera que sostiene una tabla, mueve los recipientes. Al finalizar, el apostador debe decir dónde está el objeto. Si la persona acierta se le paga el doble de lo que apostó.
Alrededor de la persona que movía los vasos hubo en un momento nueve personas. Transeúntes que pasaban por el lugar se detenían por curiosidad. Algunos apostaban. Otros continuaban su camino. Sin embargo, dos mujeres y dos hombres permanecieron rodeando la mesa de forma permanente. Esas personas operaran como cómplices y buscan atraer a las personas que pasan, para que se acerquen al juego. Por momentos las mujeres estuvieron acompañadas de niños. Además, un joven de remera rayada controlaba los movimientos de la avenida desde el cordón de la vereda, con el objetivo de anticipar la llegada de la Policía a la zona.
La naturaleza del juego y el accionar de sus ejecutores, que operan en base al engaño, lleva a que los apostadores nunca ganen. Las comisarías de la zona reciben 15 denuncias de robo al mes, por situaciones generadas en el entorno del juego de la mosqueta, informaron a El Observador fuentes policiales.
15 denuncias. Por mes son 15 la cantidad de denuncias por robos ocurridos en el entorno del juego de la mosqueta que reciben las comisarías de la zona céntrica de Montevideo.
El descarte
El grupo utiliza una persona –ubicada en un punto distante de 18 de Julio al que acciona la banda– para entregarle el dinero que “hacen” los mosqueteros reunidos en torno al paño y los tres vasos, afirmó Rondán. Esta forma delictiva, conocida en la jerga policial como “descarte”, impide a la Policía para detener un sospechoso, ya que no tiene dinero en su poder.
La Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) reconoce la “conducta delictiva” y la “estafa” que realizan las personas que organizan el juego clandestino en la vía pública, dijo a El Observador el secretario general de la comuna, Ricardo Prato. Además dijo que el gobierno departamental “apuesta” a que las cámaras de seguridad instaladas sobre 18 de Julio detecten las situaciones.
El secretario general de la IMM sostuvo que la disuasión del grupo es responsabilidad de la Policía. Los fiscalizadores municipales recorren 18 de Julio a diario, acompañados de Policías. Los funcionarios controlan los puestos callejeros y decomisan la mercadería a los comerciantes que no tienen permisos.
Sobre las 16.30 horas dl lunes, El Observdor identificó inspectores municipales y policías fiscalizando vendedores callejeros en 18 de julio entre Gaboto y Magallanes. Mientras, en la puerta del INJU, a dos cuadras del lugar, el juego de la mosqueta atraía público y dominaba la escena del lugar.
IMM pide a ciudadanos que no sean “nabos”
Si bien la Policía es la encargada de disuadir el juego clandestino en la vía pública, la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) toma cartas en el asunto y apela al sentido común de la ciudadanía para que no se acerquen a los mosqueteros. “La mosqueta es la forma más elemental del cuento del tío. Ser engañando depende de la codicia del jugador; que es tan nabo de pensar que va a ganar apostando contra estafadores”, dijo a El Observador el secretario general de la comuna, Ricardo Prato.
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Simon Lopez -
23.02.2012 - 09:07 hs
Es vergonzoso que la policía admita que estas lacras son mas inteligentes. A estos estafadores los veo desde hace mas de tres años en la puerta del INJU, sin ningún tipo de escrúpulos. En dos minutos de presenciar la escena es evidente la presencia de esta banda integrada por el mismo mosquetero de unos 35 años, ocho cómplices (entre ellos señoras mayores) que cuando uno se acerca empiezan con su actuación, también hay dos campanas sentados sobre el muro del INJU. Algunos puestos ambulantes también son cómplices. Cuando llega la cana tiran los cajones de feria (soporte) arriba de la parada. Ahí están las pruebas.
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Siegfried Stahl -
31.01.2012 - 15:59 hs
Recién le robaron 25 mil pesos a una señora que sin lugar a dudas no pudo contener su pasión por el juego y la insistencia de las 10 personas que la rodeaban. Ni bien se puso a protestar, se esfumaron ellos y todos los campanas de la vuelta, que sumando toda la organización serán mas o menos 20 personas. Un desastre que no agarren a ésta gente y más si uno llama a la policia y le informan que van a mandar agentes de particular, y al poco rato pasa el típico auto de la policía de particular (Hyundai blanco) recoge su coima y se retira muy tranquilamente. SP
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Leandro Hernández -
31.01.2012 - 14:17 hs
He visto hasta 2 mesas al mismo tiempo en le misma cuadra. Aveces también andan por las inmediaciones de 3 cruces esperando a gente del interior que suelen ser más ingenuos en estas cosas. Este juego debe tener mas años que Matusalén, no entiendo como hay gente que cae. La verdad me da rabia ver a la gente que se para a mirar o peor a regalarles la plata.
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raul raul -
31.01.2012 - 11:47 hs
No se porque al leer èste articulo me lleva al recuerdo de un graffiti que leì una vez en un muro: "INTELIGENCIA MILITAR ES IGUAL A CONTRADICCIÒN" se puede hacerle una pequeña modificacion y estarìa pronto para usar en algunos casos no?
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JEAN PICARD -
31.01.2012 - 09:22 hs
Que payasos, pero payasos en serio. En lo personal estos grupos son unos delincuentes, pero los que dicen que "nunca pueden" agarrarlos lo son más todavía. Y son más todavía porque no aparecen sus caritas, pero se llevan la ganancia también. Siendo extremista al 100%, ¿no podrían poner 5 milicos con balas cruzadas en el pecho, metralletas, bazookas y perros policias adentro de un omnibus de linea y abrirles la puerta en las 2 esquinas de18 de Julio y rodearlos ? Si saben que hay un tipo que se lleva la guita, no lo pueden vigilar con un par de policias de civil y agarrarlo al mismo tiempo? ¿No sirven estas filmaciones del observador (u otras realizadas por la policía) para que un juez tengra pruebas? Indudablemente hay gente acá que se lleva un porcentaje y por eso no se hace lo que cualquiera con las manitos limpias sabe que hay que hacer.
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Enrique Roberto Costa -
31.01.2012 - 09:07 hs
Alguien duda de que existen estafadores porque previamente existen nabos codiciosos?
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silvio silva -
31.01.2012 - 09:04 hs
Por favor, alguien puede creer en esa excusa? miles de uruguayos vemos a diario con que impunidad se manejan éstos tipos. Es acaso tan difícil establecer una estrategia, con policías de civil, para agarrarlos infraganti? O será que es un negocio tan rentable como para repartir entre muchos? En cuanto a ud. sr Ricardo Prato, estoy de acuerdo conque la gente debe cuidarse de estos delincuentes, pero si fuéramos todos tan "vivos" como ud. no habría estafadores. Ademas asi como los inspectores municipales levantan a los vendedores callejeros que no poseen permiso, bien podrían levantar a los "mosqueteros"; o ellos si tienen "PERMI$O"?






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