Nacional - ASISTENCIA
Gobierno debate si limita más el uso del dinero de partidas sociales
Plantean concentrar todos los beneficios en tarjetas y restringir el uso a algunos productos
Solo el 2% de las compras realizadas con la Tarjeta Uruguay Social que otorga el Ministerio de Desarrollo a la población más carenciada estuvieron dedicadas a productos “prohibidos”. Sin embargo, cada vez que se conocen datos sobre el comportamiento de las personas asistidas por el Estado se abre la polémica entre quienes consideran que los beneficiarios están habilitados a gastar el dinero en lo que deseen y quienes creen que debe acotarse a los productos de la canasta básica.
Ese debate está dado ahora en la interna del gobierno. Las partidas que reciben los usuarios por el Plan de Equidad ya tienen limitado su uso a una lista acotada de productos. Sin embargo, otros beneficios se dan en la mano y, por tanto, quienes reciben el dinero lo pueden gastar en lo que quieran.
El objetivo de las autoridades es que en el corto plazo todas las partidas estén concentradas en tarjetas. De esa forma también se podría limitar rubros en los que se gasta. Por ejemplo, se puede restringir el dinero de las asignaciones familiares para que se use en productos escolares.
Ese modelo, de limitar el uso del dinero a determinados productos hasta el momento funciona bien con la Tarjeta Uruguay Social. El director del Instituto Nacional de Alimentación (INDA), Luis Álvarez, dijo a El Observador que del total de las compras solo el 2% fue en productos no permitidos. Explicó que los comercios que vendan insumos prohibidos con la tarjeta, se exponen a sanciones.
Debate filosófico
Sobre lo que pueden o no comprar las personas asistidas por el Estado, todo el mundo tiene posición. Tanto el ex presidente Tabaré Vázquez como la primera ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, defendieron al inicio de la pasada administración las transferencias a través del Plan de Emergencia (Panes), y que los beneficiarios utilizaran el dinero para lo que entendieran conveniente. Y el presidente José Mujica tiene esa misma postura.
Durante la campaña electoral, en 2009, Mujica ironizó las críticas de la oposición sobre la compra de alcohol por parte de la población asistida por el Mides. “Se le reprocha al Frente Amplio y dicen que hicieron asistencialismo… se ve que no pasaste hambre, si no no podrías razonar así (...) Sí, salió el Panes a socorrer y ¡que horrible! ¡Qué gente que no aprende, alguno se compró un litro de vino! ¿A quién jode esto?” se preguntó. Dijo, además, que las críticas provenían de “viejos chupa whisky del fino”.
Sin embargo, en la interna del gobierno prima la idea de regular las prestaciones.
¿Cómo es?
Actualmente, a través de la tarjeta Uruguay Social los beneficiarios solo pueden adquirir productos alimenticios y de higiene. No pueden comprar ropa, alcohol, cigarrillos ni productos de lujo (que tampoco podrían comprar porque el dinero es escaso). Cuando comenzó el Plan de Emergencia, se otorgaba un “ingreso ciudadano” que se cobraba en mano, y cada uno compraba lo que quería. Sin embargo, a partir de la implementación del Plan de Equidad se dejó de lado ese sistema y se pasó a la utilización de tarjetas cargadas con dinero para la compra de productos alimenticios y de higiene personal y del hogar.
Consultado por El Observador sobre el debate tributario (ver apunte), el diputado Alejandro Sánchez (MPP) indicó que además, la idea es “tarjetizar” a todos quienes reciban algún tipo de transferencia del Estado, por ejemplo, quienes reciben asignaciones familiares. Y ahí está el punto de discusión.
“El Estado primero debe promover consumo responsable. Las prestaciones directas deben ser para consumos básicos, porque el apoyo es para quienes están en condiciones sociales más difíciles, y que las puedan superar. En el caso de las asignaciones se verá más adelante. En el futuro, si se entregan por tarjeta, la experiencia del Mides es un buen ejemplo para imitar”, dijo Sánchez.
Por qué se discute
Cada vez que surge el tema levanta polémica. Y eso no es casual. Según indicó a El Observador el sociólogo Gustavo Leal, una de las razones es que son recursos públicos y que “algún peso” de los impuestos que paga cada ciudadano se destinó allí. Mencionó el componente de discusión política y dijo que “hay sectores que infieren que hay transferecias masivas de dinero con supuesto objetivo clientelar”.
Pero según Leal, el componente “más preocupante” tiene que ver con un “estigma a los sectores más pobres, en el que comulga gente que defiende al gobierno y gente que no”. Su percepción es que “a partir de 2002 comenzó a haber una mayor hostilidad ideológica hacia los sectores mas pobres”. Indicó que el auge económico y los niveles bajos de desempleo motivan al cuestionamiento de hasta dónde es razonable la ayuda.
“El común de la gente decodifica esto y dice: ‘bueno, basta, ¿hasta cuándo? Y eso ha ido abonando un discurso de cierto malestar con los sectores pobres y las políticas hacia estos sectores, en especial por parte de los asalariados”.
La postura personal del sociólogo es que las transferencias de dinero deben tener contrapartidas y estar dirigidas a productos específicos. “En especial cuando se está hablando de una tarjeta alimentaria para sectores de extrema pobreza que tienen familias con niños, ahí tiene que haber un sistema de control que debe ser a los beneficiarios y a los comercios”, indicó.
La rebaja del IVA también en cuestión
El debate sobre cómo restringir las partidas ya se dio en la interna del gobierno cuando se empezó a analizar el proyecto de rebaja del IVA que incluye la exoneración del 100% del impuesto a los usuarios de la tarjeta. Allí se discutió fuertemente sobre si ampliar el listado de productos que se exoneraría del impuesto. Finalmente, se resolvió que se incluya la potestad para que el Poder Ejecutivo resuelva luego si puede haber otra rebaja del impuesto en el resto del consumo de esas familias. El diputado Alfredo Asti (Asamblea Uruguay) dijo a El Observador que el descuento del 100% del IVA para los usuarios de la tarjeta del Mides “no está pensado para otros usos que no sean alimentos e higiene personal o del hogar”.
80.000
familias utilizan la tarjeta Uruguay Social
$ 523
es el monto mensual si en el hogar vive un menor de edad. Si son dos, son $ 793, y cuatro o más $ 1.406
413.000
menores cobran las asignaciones familiares del Mides
La oposición también está dividida por el tema
En la oposición prima en general la idea de regular las transferencias y que solo se permita a los beneficiarios acceder a determinado tipo de productos. Sin embargo, hay quienes consideran que las personas deberían poder tener la libertad de elegir. El diputado José Carlos Cardoso (Unidad Nacional) dijo a El Observador que no hay que “categorizar” a los uruguayos. “No creo en el dirigismo en ningún caso. La gente debe poder comprar lo que quiera, y está bien si quieren comprar, por ejemplo, tarjetas de celular. A veces la gente quiere más tecnología y menos fideos”, dijo. En contraposición, la diputada del mismo sector, Ana Lía Piñeyrúa, señaló que “debe haber mayor control” y que “también debería hacerse una reglamentación mas adecuada para promover la alimentación saludable”. Dijo que “los productos que no sean de alimentación o higiene deberían estar prohibidos”.
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Enrique Roberto Costa -
09.02.2012 - 10:15 hs
Creo que es una oportunidad para estudiar qué consumen, y reforzar o modificar los planes de estudio para darle a esas personas la posibilidad de aprender a "elegir" Por otro lado estamos hablando de cifras irrisorias, desde el punto de vista del individuo. Si sólo el 2% se usó para compras de "otros elementos" no es para nada preocupante. Lo que si es importante es que para la inmensa mayorís de los asistidos, alguien les dijo: estamos pensando en Uds.no los olvidamos.
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Tomás Klein -
08.02.2012 - 12:26 hs
Creo que se debe alentar la educacón, y en cuanto a la alimentaciión, hubo una época en que había comedores publicos de precio muy bajo egidos por autoridades, y a los que accedíangente de los niveles de entradas más bajos, o estudiantes. Se deben construir edificaciones especiales de bajos cosos rapidamente ty formar barrios, que ccumplan con todas las necesidades del ser humano. Ingeniero José Tomás Klein






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