Nacional - TRAS LOS DICHOS DE DOVENA
Opertti destacó que Uruguay atrae a los argentinos por sus propios méritos
El ex canciller señaló que Uruguay, “por ser pequeño en su dimensión geográfica” no debe dejar de “ser grande en su dimensión político-diplomática”
El ex canciller Didier Opertti, quien fue ministro de Relaciones Exteriores en el segundo gobierno de Julio María Sanguinetti y en el de Jorge Batlle, destacó a El Observador que Uruguay atrae a inversiones y turistas argentinos por sus propios méritos.
Las declaraciones fueron realizadas tras los dichos del embajador argentino en Uruguay, Dante Dovena, quien señaló que su país impulsa la bonanza económica uruguaya. El índice de desocupación en Uruguay “es bajísimo, gracias a Dios y gracias a Argentina... Es lo mismo que pasa con Bolivia”, dijo. Además, agregó que en su país hay un millón de uruguayos.
Consultado por El Observador al respecto, el ex canciller sostuvo que las declaraciones deben ser contextualizadas porque están hechas en un momento en que Uruguay y Argentina se vinculan de una forma “muy dinámica”.
“Afirmar que la situación de Uruguay, desde el punto de vista ocupacional, de su buena situación en materia de inversiones o en materia del aumento de su productividad y su trabajo, solo responde a Argentina o predominantemente a Argentina, exige alguna precisión”, dijo Opertti.
En primer lugar señaló que hay hechos históricos y que la actual situación “no arranca ahora”. “La emigración de uruguayos hacia Argentina ya lleva mucho tiempo, como en su momento la hubo desde Argentina hacia Uruguay”, comentó.
“Big Brother”
En segundo lugar, Opertti manifestó que atribuirle a Argentina el papel de ser el factor predominante para la baja de la desocupación en Uruguay, “es un objeto un tanto exagerado”. “Me suena un poco a Big Brother. porque Uruguay no solo le vende a Argentina y es muy importante que le siga vendiendo, sino que le vende al resto del mundo”.
Además, el ex ministro consideró como “muy importante” los méritos que tiene Uruguay para atraer capitales desde el país vecino. “Cuando se habla de la presencia en Uruguay de inversionistas argentinos en materia agrícola, inmobiliaria, que parecería ser un punto de verdadera significación como lo registra todo este episodio de la OCDE, me parece que hay que tomar en cuenta un elemento que es fundamental: no es ajeno a esa movilización de inversiones a Uruguay, las condiciones que Uruguay ofrece. No es ajeno que en la ventaja comparativa Uruguay se sitúa en ese terreno, como el terreno del turismo, en una situación verdaderamente atractiva”.
“Eso no es un demérito de Uruguay, sino un mérito”, comentó. “Tampoco se le pude atribuir, por lo tanto, a la Argentina el mérito de mantener en pie nuestro bajo nivel de desocupación o nuestro alto nivel de inversiones. Hay que ser un poquitito menos autoreferente y mirar al país en su conjunto”.
Arrogancia
Opertti destacó que desde el regreso a la democracia, -“para lo que muchos trabajamos de forma silenciosa y a veces no se conoce lo suficiente a ese respecto”, según señaló-, Uruguay es un país que se ajusta a las reglas que el mismo establece y elige libremente.
“Es una condición que nos distingue y que no tiene que ver con un país en particular por vecino y grande que sea, y por hermano y compañero de ruta histórico que sea. Me parece a mí que exige vernos desde una dimensión un tanto más modesta (…). Hay una cierta dosis de arrogancia que me parece que no hace bien a nuestro equilibrio en una zona integrada”, comentó.
Protocolo de Olivos
El ex canciller también se refirió al protocolo de Olivos, el cual ha sido tratado en los últimos días y en la comparecencia del ministro Luis Almagro ante el Parlamento de este jueves, y del que se ha dicho que en materia de solución de controversias es insuficiente.
Para Opertti, ningún protocolo es suficiente si los laudos o sentencias que se dictan no son cumplidos, “porque las sentencias y laudos son para cumplirse como los son las sentencias de los jueces y las decisiones de las cortes”.
Entiende que el protocolo no debe ser criticado a la ligera y se merece un análisis de sus normas. “El protocolo de Olivos es un avance extraordinario respecto al protocolo de Brasilia, que era el anterior, porque crea la segunda instancia que antes no existía, crea un tribunal arbitral permanente”, comentó.
Recordó que Uruguay y Argentina son socios y países integrados “que se obligaron a asegurar la libre circulación de bienes y servicios, capitales, actores de trabajo, obreros y empleados”.
“Aquí nadie nos regaló nada, aquí no hay ningún obsequio de Argentina. Aquí hay un cumplimiento de las obligaciones y lo que estamos haciendo es simplemente lograr paso a paso y de un modo por momentos casi mendicante, que cumplan con su deber. El cumplir con su deber no puede reclamar de nosotros una actitud de resignación o de simple expectativa de una suerte de lisonja del país al que le planteamos la cuestión. Aquí planteamos que se cumplan con las obligaciones contraídas”, comentó.
“Mi visión no es la visión de un país que por ser pequeño en su dimensión geográfica deje de ser grande en su dimensión político-diplomática”, expresó Opertti.
"Punta del Este es más linda que Mar del Plata"
Consultado por si el gobierno debe responder ante los dichos del embajador argentino, Opertti respondió que esa pregunta rebasa su imaginario. “Yo personalmente a lo que contesto es a un comentario que ataña a mi país, independientemente del gobierno que esté a su cargo”, dijo, e indicó que el es opositor al gobierno de José Mujica.
Agregó que él le contesta a los comentarios que atañan la continuidad “de una dignidad nacional que no debe verse menguada por alguien que viene y dice ustedes no tienen desocupación por nosotros, ustedes tienen inversiones por nosotros, ustedes tienen turismo por nosotros, como si eso hubiera nacido ahora”.
“Yo no tengo la culpa, ni ninguno de nosotros, que Punta del Este sea más linda que Mar del Plata”, señaló.
Además, indicó que no se debe asumir “una especie de culpa” porque se atrae a los argentinos. “Más allá de los puentes, de las medidas restrictivas para la compra del dólar, más allá de todas las medidas que se puedan adoptar todos los años –porque todos los años adoptan alguna- igual seguirán viniendo porque hay una cosa que no se puede modificar que es la libertad de la gente de elegir el lugar donde vacaciona”.
Sobre la cifra de un millón de uruguayos en Argentina que expresó Dovena, Opertti indicó que es la primera vez que escucha hablar de esa cifra. “Nunca la había conocido y me cuesta bastante creer que en los últimos años hay habido un desplazamiento hacia Argentina de cientos de miles de personas que se habían agregado a los 500.000 reconocidos hasta ahora”.




Envíala por email
Imprímela
Más Opciones
Bauzá quiere construir cuatro estadios para 2030