Nacional - SEGURIDAD
En julio tendrán separados a todos los presos según su peligrosidad
El gobierno quiere cortar con el ciclo de que las cárceles son “la universidad del crimen”
El Ministerio del Interior tiene como meta lograr que en el primer semestre todos los presos estén clasificados y separados según el nivel de peligrosidad para cortar con lo que el ministro Eduardo Bonomi considera “la universidad del crimen”.
Según dijo a El Observador la asesora del ministro en temas carcelarios, Gabriela Fulco, ya se está trabajando para reubicar a los presos de todas las cárceles nacionales y departamentales de acuerdo a los tres criterios que operan: procesados y penados; primarios y reincidentes; y por último según el tipo delictivo.
Fulco señaló que el objetivo es cumplir con esa primera etapa de tener a los presos alojados según el “perfil delictivo” para luego poder empezar a trabajar en profundidad en las políticas de rehabilitación.
La asesora dijo que con esta medida el gobierno “no hace más que cumplir con los deberes pautados por la normativa internacional” y con la ley 14.470 que establece normas sobre la reclusión carcelaria.
El ministro Bonomi inauguró ayer la cárcel espejo de Las Rosas, en Maldonado, que se convirtió en la primera con distintos tipos de presos, todos clasificados.
Para cumplir con la clasificación de reclusos se instaló un equipo de técnicos que se encarga de entrevistar a los presos para realojarlos.
Clasificación
Fulco señaló que se viene trabajando a “buen ritmo” en la clasificación. Puso el ejemplo de la cárcel de Punta de Rieles donde solo hay penados. “Es muy importante lograr esta primera fase de clasificación para luego ocuparnos de darle contenido a la privación de libertad”.
La asesora señaló que en esa segunda etapa se dedicarán a las políticas de rehabilitación y de trabajo de los reclusos.
También se está trabajando en el penal de Libertad y en el Comcar. En el caso de Libertad se inauguraron 350 plazas; por otro lado, está el sector de la chacra, otro donde están los narcos y finalmente el celdario tradicional. Entre esas zonas se distribuyen los reclusos según la peligrosidad.
En el Comcar, si bien ya hay cierta clasificación, Fulco indicó que obedece más a motivos de seguridad y de separar a las bandas. “Ahora vamos a trabajar en otra cosa” para alojarlos según estas categorías.
Por su parte, el titular del Instituto Nacional de Criminología (Inacri), Gustavo Belarra, dijo a El Observador que la clasificación apunta a reubicar a los reclusos según los niveles de violencia, para separar a los presos que vienen de “núcleos criminógenos agudos”, que son quienes adoptan la delincuencia como modo de vida.
Las Rosas
Ayer quedó inaugurada la segunda etapa de las obras de la nueva cárcel Las Rosas de Maldonado, un edificio cuyas instalaciones permitieron a la secretaría de Estado implantar este sistema de reclusión que separa los procesados de los penados.
“Hace tiempo que planteamos que es necesario separar los penados de los procesados y que incluso tiene que haber cárceles solo para penados, que es lo que permite establecer una progresividad que ayuda a establecer la rehabilitación. Acá eso está hecho y permite la progresividad”, dijo Bonomi.
El ministro destacó que la intención de la cartera es que esa experiencia “de clasificación” se aplique posteriormente en otros centros de reclusión, y destacó que la primera experiencia –aplicada en los traslados del Comcar a la cárcel de Punta del Rieles, donde solo se han alojado penados– produjo resultados positivos.
El nuevo edificio de la cárcel de Las Rosas cuenta con capacidad para alojar a 288 reclusos, que se suma a la anterior estructura.
En conjunto, el complejo penitenciario tiene capacidad para 544 presos. Hoy hay 496 reclusos, de los cuales 60 son penados. En total trabajan allí 145 efectivos policiales.
Las nuevas instalaciones cuentan con cuatro sectores de 72 plazas cada uno, todos con celdas para tres reclusos. Cada celda cuenta con un baño con ducha, iluminación artificial y acceso a electricidad, y cada recluso con su cama.
Hacinamiento
Bonomi destacó que el nuevo establecimiento albergará por ahora solo a las personas procesadas por la Justicia de Maldonado, aunque dejó latente la posibilidad de que en el futuro pueda recibir procesados en otros departamentos de esa zona del país.
El viejo edificio fue construido en la década de 1970 para albergar a 170 reclusos pero llegó a alojar hasta más de 500, lo que llevó a un situación de hacinamiento.
Bonomi anunció que el ministerio también acondicionó un sector del viejo edificio para alojar unas 38 reclusas mujeres y para instalar talleres.
Asimismo, resaltó que actualmente solo existen problemas de hacinamiento en el Comcar y en la cárcel de Canelones. l
Una golpiza y una denuncia retirada
Un preso de la cárcel de Las Rosas con varios antecedentes decidió ayer retirar la denuncia que presentara ante la Justicia Penal por una golpiza que le propinaron tres guardias de la cárcel Las Rosas, según confiaron a El Observador fuentes judiciales. El incidente se produjo luego de que Peñarol cayera ante Atlético Nacional de Colombia por la Copa Libertadores y el recluso se negara a despegar varios pegotines de Nacional que instalara en su celda luego del encuentro. La madre del recluso se había presentado el pasado viernes ante la juez de cuarto turno de Maldonado, Marcela Vargas, alegando que tres efectivos del establecimiento le habían propinado una golpiza a su hijo. Las heridas fueron comprobadas por el médico forense, que informó a la magistrada que el preso presentaba “erosiones múltiples”. Pero el recluso “prefirió dejar sin efecto” la denuncia ayer de mañana y la magistrada archivó el caso.




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