Espectáculos - ESPAÑOL
No todos y todas hablan el mismo idioma
Un informe de la RAE reivindica el uso genérico del masculino para designar los dos sexos, en tanto que el académico uruguayo José María Obaldía acepta “alumnos y alumnas” como se acepta “señoras y señores".
El informe de Ignacio Bosque, miembro de la Real Academia Española, pone los puntos sobre las íes en el tema del sexismo en la lengua española. El texto, avalado por la totalidad de sus colegas en la institución, refuta con argumentos contundentes la tendencia de ciertos organismos españoles y latinoamericanos a desdoblar los artículos (los/las), los sustantivos (alumnos y alumnas), a usar barras (profesores/as) y hasta arrobas (niñ@s) para darle visibilidad a la mujer.
“Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer” es el texto que hace años esperaban quienes sufren con lo que sienten como transgresiones al idioma por parte de autoridades y organismos oficiales, en su afán por actualizar la lengua en concordancia con los espacios conquistados por la mujer en la sociedad.
La claridad de los argumentos de Bosque encandila. Luego de establecer que las premisas en las que se apoyan los renovadores son correctas (la mujer es discriminada de varias maneras, entre ellas, el lenguaje) da una serie de ejemplos por los cuales no conviene cambiar la estructura del idioma en aras de combatir esa discriminación.
En el caso de la oración “Juan y María viven juntos” el académico se pregunta si será correcta, ya que el adjetivo “juntos” no visibiliza el femenino, y también se pregunta si decir que “Juan y María se ayudan el uno al otro” es sexista. Bosque concluye que “no tiene sentido forzar las estructuras linguísticas”.
Bosque tambien criticó el hecho de que varias de las guías de corrección no sexista dan a entender que sólo se trata del lenguaje oficial y que en lo cotidiano se seguirá diciendo “voy a cenar con unos amigos” aunque el grupo de comensales sea mixto. El informe establece que esto lograría “que el lenguaje oficial se diferencie aún más del real”.
Flexibilidad
José María Obaldía, miembro de la Academia Nacional de Letras del Uruguay, entiende el desdoblamiento “alumnos y alumnas” y “venezolanos y venezolanas”, tal como aparece en la Constitución de la República Bolivariana. “tiene sentido, como lo tiene el decir ´señoras y señores´. Cuando uno desarrolla un tema ante un grupo mixto, destacar que las venezonalanas o las alumnas tienen una presencia advertida no lo encuentro censurable”.
Obaldía recordó que en el momento en que las mujeres empezaban a ingresar en los rangos militares uruguayos, la institución pidió una guía a la Academia de Letras para saber si convenía usar sustantivos de género femenino o simplemente cambiar el artículo, y decir “la capitán”. La Academia recomendó usar “caba”, “sargenta” y “generala”. La única complicación surgió con “alféreza”.
Obaldía sostiene que el sentido común es el que debe imponerse y que para él “el lenguaje es bastante elástico, tanto que yo no creo que se deba hablar de ´estructuras linguísticas´, como si fueran módulos”.
El académico uruguayo entiende que “está bien sugerir, dar orientaciones, mantenerse cerca para que el mal uso del idioma no se desborde, pero yo tengo mucha confianza en que los añadidos, las modificaciones, los neologismos que rechinan, no se van a imponer. Si estas directivas no funcionan, van a caer en desuso. El idioma se defiende solo”.
No soy gorilo, soy periodisto y progresisto
El periodista Leonardo Haberkorn ironizó, en columna publicada en el diario Plan B, el 2 de noviembre de 2007, sobre las consecuencias de la corrección política feminista en el idioma español. El texto se puede leer en el blog del autor, El informante. Este es un fragmento:
“Antes, qué horror, si uno decía “los niños” se refería a todos los niños, cualquiera fuera su sexo. Por eso en el Día del Niño también las niñas recibían sus regalos. Ahora, gracias a la lucha idiomática encabezada por las ONGs feministas, esas convenciones asquerosamente machistas han comenzado a caer. Hoy ya no se dice “los niños” sino “los niños y las niñas”. ¡Qué las niñas devuelvan todos los regalos que recibieron en un día que no era el de ellas!
Este cambio idiomático revolucionario, que seguramente provocará enormes beneficios a la infancia uruguaya, día a día cobra más vigor”.
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Capitán Haddock -
07.03.2012 - 14:33 hs
Además la discriminación contra la mujer no pasa por la estructura del idioma, sino más bien es una cuestión de semántica lingüística, de actitud personal y de respeto por el prójimo (aunque queramos forzar la prójima, no cabe).
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Capitán Haddock -
07.03.2012 - 14:30 hs
Me parece un acierto que se termine con esa mamarrachada de andar desglosando por género lo que los tiempos han resuelto con tanta practicidad. Es cierto que hay que ser flexibles. Por lo tanto, debería dejarse librado a una decisión personal la forma en la que cada uno se expresa, teniendo en cuenta que usar el genérico no constituye un atentado de discriminación contra nadie. Habrá quien prefiera decir "ninos y niñas" "delegados y delegadas", "poetas y poetisas", "instructores e institutrices". Pero también habrá quienes digan "delegados", "poetas" e "instructores" sin que ello sea tomado como agravio a nadie. Que uno se exprese como la tradición y la costumbre lo marcan NO PUEDE constituir una falta per se.
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Juan Mateo Portela -
07.03.2012 - 12:57 hs
Una estupidez tamaño baño, la estructura del castellano es propia de un idioma sin genero neutro, y todas las palabras tienden a un genero o a otro. Si hablamos de eliminar la tendencia de los genericos (y las genericas) para darles visibilidad a lo femenino tambien deberiamos hablar de los generos de todas las palabras (y porque no los palabras???) ... hoy las (y los) feministas (y feministos) hacen gala de su derecho a LA libertad - y conste que no es EL Libertad - de opinar, pero tambien hacen gala de LA paranoia - en este caso bien propia de ciertos grupos.






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