Portada - COACHING NUTRICIONAL
Cómo armar la merienda y no morir en el intento
La falta de tiempo, las preferencias de los niños y hasta ahora la oferta de la cantina escolar justificaban meriendas cargadas de azúcar, sal, grasas y colorantes
La falta de tiempo, las preferencias de los niños y hasta ahora la oferta de la cantina escolar justificaban meriendas cargadas de azúcar, sal, grasas y colorantes. Dado el contexto actual, conocimiento disponible, oferta de alimentos adecuada a las tendencias y necesidades de vida saludable, esos argumentos son casi excusas.
Resolver la merienda de los niños cada día no debería ser un estrés sino una oportunidad más de cuidarlos, educarlos y generar una buena relación con la comida. Cuanto más chicos son, mayor cuidado sobre este tema, más intervenimos los adultos y por lo tanto más responsables somos de la oferta. En preescolar, generalmente la merienda esta pautada, somos nosotros los que definimos que van a comer nuestros hijos y a veces también los demás niños de su clase. Cuando van creciendo, ojalá hayamos hecho bien las cosas, porque ya no aceptan de igual forma nuestras elecciones y también requieren cierta autonomía para elegir por si mismos, léase " compran en la cantina ".
A esa altura, la adquisición de hábitos tiene que haber sido la correcta par poder negociar un poco de esa autonomía con tranquilidad, es decir, autorizar alguna compra, confiando en el criterio de nuestros hijos.
Pensemos juntos, si hacen medio horario, esa "comida" tiene una función más social que nutricional. Acompaña el recreo, es un rato de intercambio, descanso, juego y nutricion. Se puede aprovechar para completar el desayuno, para los que van por la mañana y les cuesta hacer esa primer comida del día o bien puede ser el postre diferido de un almuerzo. fruta, jugos, yogur, agua, gelatina, cereales, pancitos, glissines, semillas valen como opción.
Cuando el horario es completo y por lo tanto necesito armar 2 meriendas mas una vianda (para cada niño) planificar vuelve a ser la mejor estrategia.
En la compra semanal de la casa, se incluyen bebidas y comidas para las meriendas.
Son opciones:
- agua, jugos de frutas sin azúcar agregada, con endulzantes como sucralosa o stevia.
- yogures, naturales de vainilla o sabores sin golosinas asociadas
- postre lácteo con los mismos criterios ( flan, cremas, de vainilla)
- frutas, ensalada de fruta, gelatina con fruta
- cereales, semillas, granosa, barras de cereal, pasas de uva, mezclas de frutos secos
- galletas de cereal o granola, pan de viena, pebete o tortuga, plantillas, pop casero, barquillos, bizcotelas, torta bizcochuelo, budín de naranja, vainilla, muffins ( todo lo casero - se puede hacer mas interesante manipulando los ingredientes ( azúcar rubia,miel, aceite, avena).
- También vale comprarlo hecho, en ese caso se aplica el criterio de cuanto mas simple, sin relleno, baños ni coberturas, colores intensos, mejor será el resultado
La forma de saber si estas haciendo bien la elección de las meriendas es corroborar si , en general, cumplen con los siguientes aspectos:
Generan buenos hábitos, no interfieren con las siguientes comidas, en su composición contienen al menos algún nutriente valioso y no contienen sustancias perjudiciales para el organismo del niño. Son los 4 atributos básicos de una buena merienda, ahora a disfrutar de elegirla , incluso con ellos mientras los educamos y cuidamos.
Luciana Lasus
Es licenciada en Nutición con especialización en alimentos. Es directora de la empresa Marketing de Alimentos



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