Nacional - ANUNCIOS DE GOBIERNO
Y vamos a hacer ...
El desafío para el tercer año de gestión es concretar los proyectos anunciados
El problema es que estoy medio viejo y por lo tanto estoy apurado”, decía el presidente José Mujica a finales de febrero en referencia a su idea de que la UTU tenga autonomía total. Unos días antes había anunciado su intención de convertir a la histórica escuela de oficios en una de carácter “superior” y que, al mismo tiempo, ofreciera cursos especiales para los jóvenes que no estudian ni trabajan. Sin embargo, el apuro y el entusiasmo siempre han encontrado algún obstáculo: la misma burocracia que juró combatir, problemas de ejecución y hasta desavenencias internas. Lo que queda en evidencia es que el presidente no puede hacer lo que quiere, sino apenas lo que puede. Y hasta lo ha llorado: “En este país no te dejan hacer nada. Cualquier cosa es como un parto”.
Año bisagra
El tercer año ubica al gobierno a mitad de camino entre la asunción y la entrega del mando. Para las viejas coaliciones blanquicoloradas era el año del quiebre. La oposición debía desmarcarse del oficialismo y jugar su campaña electoral. Para Jorge Batlle fue el peor año de todos, el 2002, cuando explotó la crisis. El tercer año de gobierno de Tabaré Vázquez fue diferente: el país retozaba en una gran bonanza económica. Fue cuando se aprobó la reforma tributaria y la reforma de la salud. Vázquez sorteó aquella máxima que recordó el politólogo Daniel Chasquetti: “La productividad del gobierno es inversamente proporcional a la distancia de la próxima elección”. Pero, según Chasquetti, el Frente Amplio tiene una “leve ventaja” sobre las coaliciones de los partidos tradicionales por contar con mayoría parlamentaria y por una suerte de apoyo de la oposición. Ignacio Zuasnábar, director de opinión pública de la consultora Equipos Mori, es optimista: “Si Mujica es capaz de mantener la mayoría, no hay por qué pensar que en el tercer año se concrete poco. Además, los cuartos y quintos años también son útiles”, manifestó.
48% Aprobación. Es el nivel de aprobación que tiene el presidente Mujica, según la última encuesta de la consultora Equipos Mori.
52 % Votos. Fue el porcentaje que obtuvo Mujica en las elecciones internas de 2009. El director de opinión pública de Equipos Mori cree que el presidente entró en una zona de “estabilidad”.
Pero hasta ahora no le ha sido fácil. Algunas de sus ideas fueron rebotadas por su propia fuerza política, compuesta por 28 sectores y grupos que conforman la alianza partidaria desde el centro-moderado hasta la izquierda radical y de la cual Mujica es solo lidera a un sector, y con dificultades.
El desafío es acelerar los tiempos y así lo sabe Mujica que calificó a 2012 como un año “bisagra”, en el que deben conseguirse los grandes objetivos del programa de gobierno. Mujica ya ha relevado a miembros del gabinete y a directivos de la educación y la salud en busca de eficiencia. La concreción de obras estratégicas en áreas como la energía, el transporte y las comunicaciones es una de sus preocupaciones centrales para cumplir con los planes de desarrollo productivo trazados al inicio de su gestión y de los que, hasta ahora, se ha visto poco. Tampoco ha prosperado la publicitada rebaja de dos puntos del IVA; recién tiene media sanción en el Parlamento.
Los anuncios no concretados o demorados inquieta a los empresarios y a los inversores. Los proyectos de Participación Público Privada, la reforma de la Administración de Ferrocarriles del Estado, la instalación de una planta regasificadora, entre otros planes, no terminan de concretarse (ver Ideas víctimas de la burocracia).
El presidente de la Cámara de la Construcción, Ignacio Otegui, dijo a El Observador que si Uruguay no apura estos procesos y atiende la infraestructura, la calificación de la mano de obra y la productividad, va a dejar pasar las posibilidades de crecimiento que ofrece el contexto internacional. En tanto, Ignacio de Posadas, ex ministro de Economía y representante del estudio jurídico Posadas, Posadas & Vecino, apuntó que una de las principales incertidumbres de los inversores es que algunos anuncios del presidente “se cumplen, otros no, otros se cambian, otros se olvidan”.
El presidente recogió el guante ante las críticas de los empresarios y reconoció directamente la existencia de problemas para ejecutar en tiempo y forma los planes que anuncia el gobierno. “Acá cuesta muchísimo articular. Hay que cumplir pasos jurídicos que son insoslayables y nos enlentece todo. Tienen razón si se quejan, pero el Estado no es una empresa privada. Es cierto eso. Pero bueno, peor sería que no tuviéramos nada”, dijo Mujica a El Observador a fines de febrero.
Un año antes había tenido un discurso similar sobre sus primeros 12 meses de mandato: “Lento, lento, muy lento”. Comentarios como estos y, en especial, aquella alusión al “parto” por la venta de una residencia presidencial en Punta del Este que tardó 18 meses y que terminó comprando el banco República, llaman la atención de los académicos por denotar cierta falta de oficio gobernante y hasta ingenuidad que no termina de desaparecer. Según el politólogo, “esas cosas atentan contra Mujica”. Chasquetti añadió: “Mujica no realiza bien el cálculo que lo que propone tiene que pasar por los filtros institucionales y que, en el caso de su gobierno, son tiempos muy largos”.
Problemas de gestión
La burocracia tiene la mitad de la culpa y la otra mitad le corresponde a la gestión. Por ejemplo, el gobierno acordó con Argentina el dragado del canal Martín García, pero meses después todavía no se adjudicó la licitación. O el plan de vivienda, el buque insignia de las políticas sociales que quería llevar adelante Mujica, ya cuenta con una ley que tienta a las constructoras privadas con exoneraciones tributarias, pero según los empresarios hay aspectos poco claros.
El ejemplo más paradigmático es la deteriorada infraestructura educativa y así fue reconocido por Mujica y por el vicepresidente Danilo Astori. En la audición de M24 Mujica expresó que, “habiendo plata, no se pudo gastar en lo que había que hacer”. Y agregó: “Este es un error que hemos cometido y hay que hacerse cargo y aprender del error. No se estuvo a la altura del desafío teniendo los medios”.
Las obras fueron anunciadas a fines del año pasado pero, a un mes del comienzo del año lectivo, 262 liceos siguen requiriendo refacciones urgentes. La última decisión de Mujica fue relegar a la Corporación Nacional para el Desarrollo de la concreción de las reparaciones debido a los atrasos en las licitaciones. Y, para colmo, existe un acuerdo político para mejorar la calidad educativa, lo que no sería un problema para que los objetivos se cumplan, si no fuera por las ineficacias de la administración pública. A juicio de Chasquetti, “si esta política fracasa estrepitosamente, la ‘metodología’ de anuncios públicos tendrá costos políticos”. Al tiempo que, si el gobierno quiere repetir la victoria en 2014, es imprescindible que “un objetivo de cada ministerio se logre este año”. El politólogo no comparte la hipótesis de algunos de sus colegas de que el gobierno de Mujica tiene por fin entretener a la opinión pública con alguna medida y ser meramente continuista hasta que llegue el tercer mandato. “El presidente pone toda la carne en el asador para que salgan las reformas y la burocracia termina complicándolo todo”, dijo a El Observador.
Muchas palabras
Las intervenciones públicas del presidente no tienen jerarquía temática y pocas veces van acompañadas por decisiones ejecutivas. El presidente habla en dos audiciones radiales semanales, en numerosas conferencias y apariciones públicas. Suele tirar temas al debate y luego decide qué hacer en función de la adhesión o el rechazo que genera la propuesta. Y, en el entrevero, no se visualizan claramente las prioridades del gobierno.
Para Zuasnábar, director de opinión pública de la consultora Equipos Mori, la verborrea del presidente y el desfasaje de esta con los resultados esperables no han afectado todavía la imagen del gobierno.
“El estilo de gestión y conducción no es un problema central ante los ojos de la opinión pública”, explicó. Está a la vista el nivel de aprobación: 48%, un número coincidente con el porcentaje de aprobación que tenía Mujica en la primera vuelta de las elecciones de 2009. Esto se debe a que una parte del electorado ya tiene incorporado que es un tipo hablador −su forma de comunicación es rechazada por la población de mayor nivel socioeconómico− y el resto todavía no ha sacado la balanza del cajón para sopesar los resultados.
“No toda la opinión pública lleva una libretita mental sobre los logros y las ausencias. La mayoría tiene una visión gruesa, sobre todo de las metidas de pata”, apuntó Zuasnábar. “La gente todavía no considera que sea tiempo de pasar raya”, añadió el politólogo.
IDEAS E IDEAS
IDEAS VÍCTIMAS DE LA BUROCRACIA
Plan de vivienda
El plan de vivienda no fue ley hasta 2011. Durante la campaña, Mujica prometió que pondría a “laburar” a militares y a presos en los primeros 15 días de gobierno, que se reciclarían fábricas abandonadas y que cada casa contaría con baño y cocina. También anunció que se apelaría al trabajo voluntario y a las donaciones. Para cubrir el déficit habitacional, se redactó una ley para tentar a privados con exoneraciones tributarias. Según los empresarios, la ejecución viene demorada.
Vida al tren
Una aspiración que parece eterna. Mujica colocó a la revitalización del ferrocarril entre las prioridades para su gobierno. En 2010 había asegurado que ese era “el año” del ferrocaril. Tiempo después anunció que un decreto convertía a AFE en una empresa pública de derecho privado. Los inversores continúan a la espera para participar del proceso licitatorio.
Planta regasificadora
El proyecto para construir junto a Argentina una regasificadora está tan trancado que el presidente ya tomó la decisión de que la obra se realice con o sin el apoyo de Cristina Fernández. El Ejecutivo empezó a escuchar ofertas y hay una concreta de Catar. Ya hay un cronograma trazado y están en marcha los estudios técnicos de navegabilidad y análisis de riesgo. En los planes uruguayos el llamado internacional está previsto para mediados de año.
Asociaciones público privadas
Después de varias idas y venidas que incluyeron desavenencias internas, el gobierno aprobó en 2011 el nuevo marco regulatorio para la asociación pública privada que Mujica quería para ejecutar de manera eficiente la mejora de la infraestructura. Sin embargo, el propio gobierno reconoció que viene más lento de lo previsto. Incluso, el ministro de Transporte propuso habilitar un fast-track para que el mecanismo sea más ágil en las obras prioritarias.
Dragado
“Creo que dentro de seis meses estamos canalizando Martín García”, dijo Mujica en agosto de 2011 luego de una reunión con su par argentino. Ocho meses después, Argentina no solo no aceptó aún el pliego de licitación para profundizar el dragado del canal binacional, sino que, además, el gobierno kirchnerista parece decidido a mantener el dragado en los niveles actuales y en manos de la misma empresa que draga hace más de 20 años.
Puente laguna Garzón
La aspiración de construir un puente sobre la laguna Garzón es más vieja que la polémica que se desató en el verano. El primer proyecto se presentó en 2009. Hace unos días la ministra de Vivienda negó que el gobierno haya autorizado su construcción, aunque en febrero, desde Presidencia, se había informado que ya contaba con la autorización. La ministra dijo que el gobierno “comunicó mal” el tema y que lo correcto es que hay disposición del Ejecutivo para avanzar en el proyecto. Transporte todavía no envío la información solicitada por Medio Ambiente.
IDEAS TRUNCAS
Ministerio de Gobierno
En junio de 2010, con solo cuatro meses de gobierno encima, Mujica desistió de la idea de crear el Ministerio de Gobierno que había anunciado durante la campaña electoral. Según dijo el presidente, varios abogados le advirtieron que el nuevo jerarca iba a estar “todo el día en el Parlamento”.
El cargo iba a recaer en el actual ministro de Interior, Eduardo Bonomi. Entre otras funciones, la nueva cartera iba a oficiar de vocero del gobierno, iba a concentrar a los fiscales y a la abogacía del Estado (es decir, coordinar la defensa legal en los juicios que se presenten contra el Estado).
Inmigración de campesinos sudamericanos
Algunas ideas de Mujica han sido calificadas como impracticables. Una de ellas era que los indios ecuatorianos podrían ser una mano de obra útil si el Estado les ofrecía tierras para trabajar. “¿Por qué no llevar a la gente pobre a trabajar en el campo? Para mí, es más fácil traer un indio ecuatoriano que llevar a los del ‘cante’ de acá”, dijo. Esto no se quedó en la anécdota. El gobierno se planteó el mecanismo de la “importación” de campesinos sudamericanos para repoblar la campaña. Finalmente, no hubo ninguna acción concreta del Poder Ejecutivo.
Delegados presidenciales
La aprobación del Presupuesto Nacional significó la salida a flote de una iniciativa polémica: los delegados presidenciales. Durante 2010, Mujica la defendió a capa y espada frente a los embates de la oposición al considerarlos una figura de control sobre los departamentos gobernados por intendentes opositores. La pelea redujo la cantidad de 19 coordinadores a seis. Los delegados tienen la potestad de coordinar las políticas del gobierno central en una región del país determinada. Sin embargo, el Ejecutivo todavía no definió cuáles serán esas regiones ni quiénes serán esos hombres de confianza del presidente.
Liberar a los represores presos
Mujica propuso varias veces elaborar un proyecto de ley para liberar a los presos mayores de 70 años, entre ellos a los procesados por cometer violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Su partido le saltó a la yugular. Mujica dijo que no es “un dios” y prefirió dejar de lado esa posibilidad.
Plebiscitos para consulta de grandes temas
Mujica pensó en aprobar un marco jurídico que le permitiera consultar con rapidez al cuerpo electoral sobre temas delicados para el futuro del país, como la habilitación para desarrollar la minería a cielo abierto. Sin embargo, esa idea no cayó bien en el Frente Amplio. Los legisladores Daniel Martínez (PS), José Carlos Mahía y Carlos Varela (Asamblea Uruguay) y Jorge Pozzi (Nuevo Espacio) le recordaron a Mujica que fue electo para tomar decisiones, no para devolverle a la ciudadanía los problemas por resolver. La oposición argumentó en el mismo sentido.
Internación para los adictos a la pasta base
Durante la campaña electoral, Mujica lanzó su idea para sacar de la droga a los jóvenes. Dijo que hay que “agarrar del forro” a los que se “pichicatean” y “meterlos en una colonia para sacarles el vicio a prepo”. Tiempo después, ya como presidente, insistió en su idea y habló de crear una especie de reformatorio para que los adictos puedan trabajar, realizar actividad física y ayudarlos a que dejen las drogas. Esas ideas fueron rechazadas desde filas de la coalición de izquierda.
Las reservas del Banco Central
Una de las primeras medidas que el presidente impulsó cuando comenzó a gobernar fue utilizar parte de las reservas del BCU para hacer frente a las obras de infraestructura, en especial, para la construcción de escuelas y la mejora de las vías férreas. La idea significó el primer gran choque con el astorismo. Tanto el ministro de Economía como el vicepresidente salieron a enfrentar el proyecto y a advertir consecuencias negativas. Mujica dio el brazo a torcer y dejó de lado su idea.Sin votos para su
Proyecto sobre UTU
La gran obsesión de Mujica en materia educativa es darle un fuerte impulso a la UTU para que forme jóvenes con eficiencia y los inserte rápidamente en el mercado laboral para dar respuesta a la creciente demanda de personal técnico. En tal sentido, el presidente pensó en darle autonomía total al organismo, una idea que no contó con el respaldo de su fuerza política. Igual insistirá y enviará un proyecto de ley al Parlamento.
PROYECTOS EMPANTANADOS EN EL PARLAMENTO
Rebaja del IVA
Se empezó a hablar de la rebaja de dos puntos del IVA durante la campaña electoral. Se la prometió para mediados de 2011. A principios de ese año, el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, dijo que se había dado marcha atrás al proponer que solo se favorecería a algunos sectores sociales con cierta devolución del impuesto. Enseguida, el vicepresidente Danilo Astori retrucó que se mantenía el “compromiso” electoral y Mujica dijo que iba a “ser personalizado” y no general. Días después llamó a conferencia de prensa para corregirse. En marzo de 2011, la medida se quedó sin fecha. Lorenzo indicó que saldría “en algún momento”. Cerca de fin de año, el proyecto de ley llegó al Parlamento y fue destacado por Astori como una de sus prioridades para el año siguiente. Pero los legisladores del MPP y los sectores afines a Mujica se negaron a tratarla con rapidez al no estar de acuerdo con la rebaja general para las compras con tarjetas de crédito y débito. Preferían focalizar el beneficio en la población más pobre del país. Recién el 14 de febrero de este año el proyecto recibió el visto bueno de la cámara baja y volverá a ser tratado a fines de abril.
Doscientos días de clase¿
En febrero de 2011, Mujica dijo que quería que las escuelas y los liceos tengan un mínimo de días de clase fijados por ley. En su audición radial comentó que en Uruguay “apenas” se dictan 155 días de clase por año mientras que los asiáticos “andan por las 240 jornadas anuales y todavía con horarios mucho más largos”. Los senadores colorados Pedro Bordaberry y Ope Pasquet le ganaron de mano y presentaron un proyecto para establecer un mínimo de 200 días de clase. Todavía no fue aprobado.
Modificaciones al IRPF
El aumento del mínimo no imponible del IRPF hasta los $ 17.808 corrió la misma suerte que la rebaja de los dos puntos del IVA. El Poder Ejecutivo envió al Parlamento el proyecto de ley recién a principios de diciembre de 2011. El texto también crea una nueva franja de aportes para los salarios más altos (de 30% para los montos por encima de $ 255.990). A principios de este año, el PIT-CNT reclamó al gobierno que apurara el trámite para que estuviera vigente junto con los reajustes salariales de enero, pero el tema no volverá a ser tratado hasta fines de abril.






Envíala por email
Imprímela
Más Opciones