Nacional - CÁRCELES
Los presos le creyeron más a la TV que a las autoridades
La Justicia considera que la causa del motín fue “un desfasaje de información”
“Nos mintieron, nos mintieron”, gritaron los reclusos de los módulos 4 y 5 del Comcar, antes de comenzar el motín del pasado martes en el que esos sectores del complejo carcelario resultaron destruidos. Así lo indicaron a El Observador fuentes del Poder Judicial luego de que le tomaran declaraciones a presos, policías y autoridades para determinar las causas que provocaron la revuelta que involucró a más de 1.000 reclusos.
El martes a la tarde el ánimo entre los reclusos estaba caldeado debido a la resolución que había sido emitida un día antes. A raíz del tiroteo del viernes 20 en el Penal de Libertad –donde murieron un policía y un recluso- los integrantes del gremio policial primero y el Ministerio del Interior después decidieron suspender las visitas.
La Unidad de Comunicación (Unicom) del Ministerio del Interior comunicó el lunes previo al motín que se cancelaban hasta el sábado 28 las encomiendas y visitas en el Penal de Libertad y las visitas en el Comcar.
La información divulgada en los medios calentó los ánimos de los reclusos del Comcar, quienes indirectamente se quedaban sin visitas por un hecho ocurrido en Libertad. Al ver la situación, el martes por la tarde el coordinador metropolitano de Cárceles, Eduardo Pereyra Cuadra, y el director del Comcar, Leles Da Silva, recorrieron todos los módulos para dialogar con los delegados de los presos y comunicarles que en dicho ese penitenciario las visitas se iban a retomar el jueves.
Las fuentes indicaron a El Observador que “quedó claro” que el martes no hubo una comunicación oficial por parte del Ministerio del Interior sobre lo acordado entre las autoridades carcelarias y los presos.
Cuando los reclusos comenzaron a ver por televisión que no se informaba sobre lo que habían pactado con Pereyra Cuadra, la situación empeoró. “Empezó a enrarecerse el ambiente entre la hora 7 y 8 de la tarde, justamente cuando empiezan los noticieros centrales de los informativos, cuando se empieza a retransmitir la entrevista del comisionado parlamentario (Álvaro Garcé). Ahí empieza a enrarecerse el ambiente y pasada la medianoche se desata el motín con quema de colchones, y sobre la hora 3 y 4 de la madrugada se logra aplacar”, indicó la fuente en base a los testimonios de las declaraciones.
Ese punto, el de la información divulgada en los medios, especialmente en la TV que transmitió en vivo desde los penales, fue “bastante complejo” de abordar durante la investigación, indicó el informante. En ese sentido, se trató de constatar si los informativos estaban dando información desactualizada en horas de la noche del martes. “Lo que quedó claro es que desde la Unicom hubo dos comunicados. El que suspende las visitas y encomiendas emitido el lunes, y el segundo a posteriori del motín (o sea el miércoles)”, señaló.
“Más allá de que eventualmente los medios de comunicación se pudieran haber enterado de forma informal, por mensajes de texto de los familiares o de los propios reclusos, o por comunicación informal de Pereyra Cuadra o del director del Comcar, no hubo un comunicado oficial”, indicaron las fuentes. “El siguiente comunicado oficial fue el miércoles, luego del motín, en horas del mediodía”, agregó.
El jefe de la Unicom declaró que a él el martes no le llegó ningún comunicado para que emitiera un cambio con respecto a la resolución inicial del lunes. “El miércoles sí le llegó la orden y se emitió un resumen de lo ocurrido”, agregó la fuente.
“El motivo del motín fue el desfasaje entre lo que se acordó y lo que salió en televisión en los informativos centrales. Crearon una desconfianza de la población reclusa a lo que se había acordado con Pereyra Cuadra, eso fue lo real”, indicó la fuente.
El grito de “nos mintieron, nos mintieron” expresado por los reclusos cuando estalló el motín, “tiene su secuencia lógica y documental, según lo que indican los comunicados emitidos por la Unicom”, señaló el informante. “Hubo un desfasaje que provocó la desconfianza y el grito de los presos, con el posterior motín”, agregó.




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