Nacional - DICTADURA
Así encontraron los documentos secretos
El lugar del hallazgo es casi inaccesible, lo cual refuerza la hipótesis de que se trate de material clasificado de la dictadura
Un golpe de suerte permitió a un obrero de la construcción encontrar por casualidad documentos oficiales del Ejército Nacional, que estaban escondidos en nicho que da al ducto del ascensor del edificio donde hoy funciona el Museo de Arte Precolombino e Indígena (MAPI).
El lugar es casi inaccesible: un cubículo -de tres metros de ancho por uno y medio de profundidad en un entrepiso donde el ascensor no para- que durante años resguardó esos documentos con miles de fichas con datos personales de militares.
Lo secreto del lugar genera esperanzas en los investigadores sobre hechos ocurridos en la dictadura, pero aún no se sabe el valor que tendrá ese material. Un dato que se vio en una de las fichas fue el año 1977.
En principio las fichas encontradas no tienen fotos ni pertenecen a civiles sino sólo a militares, según la primera observación que se hizo.
Ahora la secretaría de seguimiento de la Comisión para la Paz comenzará a relevar la importancia del material y seguramente se decidirá profundizar las investigaciones en otras zonas del Museo, como su sótano, que en buena parte está clausurado con puertas tapeadas.
Sobre el sótano reflotaron ayer varias versiones como la que dice que allí, en una habitación que está cerrada, se decidió el golpe de Estado de 1973, y otra sobre la utilización del lugar como carcelaje durante la dictadura, según lo explicó el historiador Alvaro Rico, integrante de la secretaría de seguimiento de la Comisión para la Paz que este jueves estuvo en el MAPI para recibir a la prensa.
En ese edificio de la calle 25 de mayo 279, en plena Ciudad Vieja de Montevideo, funcionó hasta 1985 la sede del Ministerio de Defensa Nacional.
El material encontrado el miércoles pasado al mediodía, es desde este jueves protegido como un tesoro y según supo El Observador se dispuso de una guardia de seguridad especial para evitar cualquier intento de robo o destrucción.
Una vez que las 20 o 25 cajas encontradas sean retiradas del Museo de Arte Precolombino, serán escoltadas hasta el Museo de Casa de Gobierno, en el ex Palacio Estévez, donde quedarán bajo custodia de la guardia de Presidencia y allí comenzará a ser estudiada.
El director del MAPI, Facundo de Almeida, que fue el primero en ser advertido del hallazgo, comentó a la prensa que de inmediato se detuvo la obra para no destruir el material que estaba en un entrepiso en cuyo frente había una pared de madera y cuyo único acceso era a través del ascensor que desde hace años está fuera de servicio.
En el Museo aún hay espacios cerrados al público, como el despacho donde trabajaban los ministros de Defensa. Esas oficinas están en las mismas condiciones de cuando se hizo la mudanza del ministerio hace 27 años. Además hay otros espacios del sótano también “inaccesibles y no se sabe lo que hay del otro lado”, explicó De Almeida.
Las investigaciones apuntarán ahora a esas zonas del Museo.
Graciela Jorge, integrante de la secretaria de seguimiento de la Comisión para la Paz, comentó que el hallazgo de las fichas “es de alto interés” y acotó que “la documentación seguramente traerá consigo nuevas conexiones con otros datos y archivos”.
Rico dijo que la mayoría del material “está empaquetado” con rótulos donde se lee Ejército Nacional y el nombre de departamentos del país. Afirmó que si bien la documentación recién ahora se comenzará a analizar, llama la atención que “aparecieron en un lugar secreto”. “Es un sitio especialmente acondicionado para ocultar esta información, en un espacio entre dos paradas del ascensor pero donde el ascensor no para” explicó Rico.
El anterior descubrimiento de un archivo militar secreto fue en el año 2006, bajo el anterior gobierno de Tabaré Vázquez. En esa oportunidad, en el Centro General de Instrucción de Oficiales de Reserva se encontró, en un armario, rollos microfilmados pertenecientes a los servicios de información e inteligencia de Defensa. Desclasificar ese material insumió un par de años y se logró acceder a datos sobre operativos militares y personas detenidas en la dictadura.
Un golpe de suerte permitió a un obrero de la construcción encontrar por casualidad documentos oficiales del Ejército Nacional, que estaban escondidos en una guardilla que da al ducto del ascensor del edificio donde hoy funciona el Museo de Arte Precolombino e Indígena (MAPI).
Lo difícil de explicar es el lugar del hallazgo. Lo muestra lo inaccesible que es alcanzar el cubículo -de tres metros de ancho por uno y medio de profundidad en un entrepiso donde el ascensor no para- que durante años resguardó esos documentos con miles de fichas con datos personales de militares.
Lo secreto del lugar genera esperanzas en los investigadores sobre hechos ocurridos en la dictadura, pero aún no se sabe el valor que tendrá ese material. Un dato que se vio en una de las fichas fue el año 1977.
En principio las fichas encontradas no tienen fotos ni pertenecen a civiles sino sólo a militares, según la primera observación que se hizo.
Ahora la secretaría de seguimiento de la Comisión para la Paz comenzará a relevar la importancia del material y seguramente se decidirá profundizar las investigaciones en otras zonas del Museo, como su sótano, que en buena parte está clausurado con puertas tapeadas.
Sobre el sótano reflotaron ayer varias versiones como la que dice que allí, en una habitación que está cerrada, se decidió el golpe de Estado de 1973, y otra sobre la utilización del lugar como carcelaje durante la dictadura, según lo explicó el historiador Alvaro Rico, integrante de la secretaría de seguimiento de la Comisión para la Paz que este jueves estuvo en el MAPI para recibir a la prensa.
En ese edificio de la calle 25 de mayo 279, en plena Ciudad Vieja de Montevideo, funcionó hasta 1985 la sede del Ministerio de Defensa Nacional.
El material encontrado el miércoles pasado al mediodía, es desde este jueves protegido como un tesoro y según supo El Observador se dispuso de una guardia de seguridad especial para evitar cualquier intento de robo o destrucción.
Una vez que las 20 o 25 cajas encontradas sean retiradas del Museo de Arte Precolombino, serán escoltadas hasta el Museo de Casa de Gobierno, en el ex Palacio Estévez, donde quedarán bajo custodia de la guardia de Presidencia y allí comenzará a ser estudiada.
El director del MAPI, Facundo de Almeida, que fue el primero en ser advertido del hallazgo, comentó a la prensa que de inmediato se detuvo la obra para no destruir el material que estaba en un entrepiso en cuyo frente había una pared de madera y cuyo único acceso era a través del ascensor que desde hace años está fuera de servicio.
En el Museo aún hay espacios cerrados al público, como el despacho donde trabajaban los ministros de Defensa. Esas oficinas están en las mismas condiciones de cuando se hizo la mudanza del ministerio hace 27 años. Además hay otros espacios del sótano también “inaccesibles y no se sabe lo que hay del otro lado”, explicó De Almeida.
Las investigaciones apuntarán ahora a esas zonas del Museo.
Graciela Jorge, integrante de la secretaria de seguimiento de la Comisión para la Paz, comentó que el hallazgo de las fichas “es de alto interés” y acotó que “la documentación seguramente traerá consigo nuevas conexiones con otros datos y archivos”.
Rico dijo que la mayoría del material “está empaquetado” con rótulos donde se lee Ejército Nacional y el nombre de departamentos del país. Afirmó que si bien la documentación recién ahora se comenzará a analizar, llama la atención que “aparecieron en un lugar secreto”. “Es un sitio especialmente acondicionado para ocultar esta información, en un espacio entre dos paradas del ascensor pero donde el ascensor no para” explicó Rico.
El anterior descubrimiento de un archivo militar secreto fue en el año 2006, bajo el anterior gobierno de Tabaré Vázquez. En esa oportunidad, en el Centro General de Instrucción de Oficiales de Reserva se encontró, en un armario, rollos microfilmados pertenecientes a los servicios de información e inteligencia de Defensa. Desclasificar ese material insumió un par de años y se logró acceder a datos sobre operativos militares y personas detenidas en la dictadura.
Leyendas o verdades sobre el sótano del MAPI
La vieja estructura mandada construir por el catalán Emilio Reus en 1888, entonces gerente del Banco Nacional, fue concebida como un establecimiento médico hidro termo terápico que nunca llegó a funcionar como tal. Ese centro que incluía una gran piscina en su planta baja, tenía un túnel que conectaba con la bahía de Montevideo de donde se extraía agua para calentar. Entre 1985 -cuando se retoma la democracia- y el año 2003, el edificio declarado Monumento Histórico Nacional en 1986, permaneció cerrado. El historiador Alvaro Rico, e integrante de la secretaría de seguimiento de la Comisión para la Paz, dijo ayer a El Observador que hay testimonios de ex obreros y de personas que lo visitan el Día del Patrimonio, que dan cuenta de historias que no se pudieron confirmar. Una de ellas, dice que el edificio tiene un bunker, otra que en una sala –que existe y está clausurada- fue donde se decidió el golpe de Estado de 1973, y también está la versión de que allí funcionó un carcelaje durante la dictadura. También hay varios pasadizos. En la secretaria de seguimiento nunca se presentó ningua persona afirmando que estuvo encarcelada en ese lugar. “Las versiones que se conocen pueden ser parte de una leyenda o tal vez no”, dijo el historiador.








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