Nacional - POLITICA
Garcé advirtió a Bonomi que en el Comcar querían “picar todo”
En la mañana del martes 24, el día antes del motín, el comisionado parlamentario le pidió al ministro que levantara la suspensión de las visitas
El comisionado parlamentario Álvaro Garcé le informó al ministro del Interior, Eduardo Bonomi, en la mañana del martes 24 que los presos de los módulos 4 y 5 del Comcar estaban organizando un motín y le advirtió que era necesario levantar la suspensión de las visitas en esa cárcel y en Libertad.
Fuentes de la investigación dijeron a El Observador que Garcé se comunicó con Bonomi al enterarse de que las visitas seguirían suspendidas por decisión del ministerio hasta el sábado 28. Le advirtió que le parecía una “medida desacertada” y que podía generar “consecuencias complicadas”.
El comisionado había recibido llamadas de internos de los módulos 4 y 5 y le dijeron que “estaban dispuestos a picar todo”.
Según esta versión, el ministro le dio una serie de razones por las cuales entendía que la decisión era correcta para ambos centros.
Al recibir esa respuesta, Garcé decidió hacer declaraciones a los medios de comunicación en contra de la medida.
El domingo 21, Garcé había mediado en el motín originado por las presas, como consecuencia de la suspensión de las visitas por parte de guardias carceleros en la cárcel de mujeres, ex CNR.
Ese domingo Garcé habló con la senadora Lucía Topolansky, en su condición de presidente de la comisión parlamentario de seguimiento del sistema carcelario, y le manifestó el riesgo de suspender las visitas y le advirtió “el peligro” que existía en los módulos 4 y 5.
Topolansky negó ayer a El Observador que Garcé le haya informado al respecto.
El comisionado tenía previsto reunirse ayer con la comisión de seguimiento para brindar su informe sobre la situación de la crisis carcelaria pero la sesión se suspendió.
Sobre esta advertencia, Garcé declaró en la justicia penal en el curso de la investigación que se viene llevando a cabo para determinar las responsabilidades de los presos que organizaron el motín.
En tanto, Bonomi dijo que los coraceros demoraron en ingresar al Comcar y al presidio de mujeres porque la jueza Gabriela Merialdo había pedido antes la mediación del comisionado Garcé. Sin embargo, la jueza negó esa versión, dijo a El Observador que ella ordenó seguir el protocolo que indica mediación y luego ingreso de la fuerza, pero que la intervención policial es decisión de la Policía y no de la Justicia. La Suprema Corte de Justicia pidió a la jueza Merialdo que informe en 72 horas sobre estos hechos.
Fuego cruzado
Las autoridades del Comcar, los guardias de los módulos 4 y 5, Garcé y varios de los reclusos que protagonizaron los incidentes en la madrugada del 25 de abril declararon ante la Justicia que fueron los presos quienes frenaron el motín cuando necesitaron atención médica para los heridos.
Desde que se inició la revuelta a las 0.15 hasta las 3.30 la situación del Comcar era “indominable”, y los uniformados no podían acercarse a los módulos 4 y 5.
Según relataron los policías, llovían cascotes, piedras y balas. Solo 100 de los casi 1.200 presos no participaron del motín. Los restantes 1.100 tuvieron algún tipo de participación y lograron el control absoluto de la cárcel. Al día siguiente se incautaron cuatro armas y una granada pronta para ser detonada.
Del otro lado, los policías eran 20, y estaban armados con balas de goma y machetes. Durante la noche en cada módulo hay dos guardias para 650 internos.
Los policías relataron también que los amotinados no solo controlaban el carcelaje sino también las oficinas que ocupa la guardia. Una vez allí, rompieron las computadoras, tomaron chalecos antibalas y los aparatos handy. Esa situación obligó a la Policía a cortar la comunicación y pedir nuevos equipos porque los presos se enteraban de todas las decisiones que tomaban. Recién a partir de la hora 3.30 los presos cesaron el fuego –por decisión propia– y mediante gases lacrimógenos las fuerzas de choque lograron ingresar. Mientras Inteligencia carcelaria sigue trabajando a pedido de la Justicia para identificar a los responsables del motín –estaban encapuchados– crece la sospecha de que los presos tienen un sistema de vigilancia montado por el cual logran esconder las armas que los propios policías ingresan mediante el pago de coimas. l
Gobierno creó un comando operativo
Los ministerios del Interior y de Defensa conformaron un “comando operativo” para analizar las medidas que tomarán en el control efectivo del acceso a las cárceles Comcar, Libertad y Canelones. Según anunció el secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, las medidas que tomarán se darán a conocer “en su momento”. Búsqueda informó ayer que el Ejército quiere hacerse cargo de la totalidad de la seguridad en algunas cárceles.




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