Nacional - CANAL MARTÍN GARCÍA
Gobierno avaló el pago de US$ 6.000.000 más por el dragado
La holandesa Van Oord hizo llegar su oferta a la CARP, pero no la tuvieron en cuenta
Cuanto más detalles van surgiendo acerca de cómo se procesó la recontratación de la firma holandesa Riovia para las tareas de mantenimiento del dragado del canal Martín García, más confuso resulta entender por qué los cinco delegados uruguayos y los cinco argentinos que integran la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) tomaron una serie de decisiones que perjudican las arcas públicas de ambas naciones y solo benefician a Riovia (nombre comercial a estos efectos de la naviera holandesa Boskalis).
Hasta enero, cuando se le venció el contrato, Riovia, que hace el mantenimiento del canal desde 1991, le cobraba a los gobiernos de Uruguay y de Argentina unos US$12 millones al año.
Otra empresa holandesa, Van Oord, les envió a todos los miembros de la CARP un sobre en el que hacía una oferta inferior a la de Riovia: US$ 9 millones.
Formalmente, la CARP decidió no abrir esos sobres, aunque sus integrantes sabían cuál era la oferta de Van Oord, ya que la holandesa envió mails a los miembros de la CARP.
El mantenimiento del canal se haría hasta tanto no concluyera la licitación para el dragado de los 32 a los 34 pies, llamado que Argentina volvió a trabar y que según ambos gobiernos se convocaría en unos 120 días. Una vez realizado el llamado a licitación para el dragado final y ante la evidencia de que Argentina ha trancado las cosas siempre que puede (su canal Mitre y su puerto siguen siendo así más competitivos), en ámbitos empresariales se estima que la concesión puede llegar a demorar un par de años, durante los cuales seguirá facturando Riovia.
Ante la evidencia de que Van Oord iba a cobrar menos, la delegación uruguaya propuso hacer un concurso de precios para sustituir a Riovia. Los delegados argentinos se opusieron a ello y se inclinaron por mantener a Riovia.
Con esa decisión tomada, Uruguay transmitió que los US$12 millones que Riovia cobraba no podían ser reajustados más allá de los US$ 13 millones. Pero Riovia pidió primero US$19 millones y luego aceptó firmar por US$ 15 millones. Todos sabían que la diferencia con los US$ 9 millones que ofrecía Van Oord se hacía más evidente, pero aun así, y con aval de la Cancillería, se aceptó el planteo de Riovia.
Mientras todo esto pasaba en el seno de la Comisión, un funcionario diplomático uruguayo ya había transmitido a los miembros de la CARP y al propio canciller Luis Almagro que un operador le había ofrecido una coima de US$1 millón para jugar a favor de Riovia.
Posteriormente, un diplomático argentino le transmitió a un funcionario uruguayo que las cosas con Riovia ya “estaban arregladas”.
El presidente de la delegación uruguaya en la CARP, Francisco Bustillo, le preguntó a los argentinos si era verdad lo del arreglo, a lo que respondieron negativamente. El presidente de la delegación argentina es el kirchnerista Hernán Orduna, recientemente procesado por corrupción en su país.
En estas horas, tanto el canciller como el presidente José Mujica dijeron que si hay una coima eso ocurrió en Argentina y que es ese país el que debe actuar. Ninguno dijo por qué, ante la evidencia de que los argentinos podían estar actuando influenciados por esa oferta, la delegación uruguaya aceptó primero no hacer un llamado de precios para contratar más barato y admitió después que Riovia aumentara su canon. Almagro fue llamado al Parlamento por el senador Luis Herber.
Mujica se quejó de las críticas
“Hay una desesperación por llegar al gobierno”, disparó ayer el presidente José Mujica contra la oposición, ante las críticas por el dragado del canal Martín García. “Le negaron el apoyo a sus propios intendentes para terminar con la guerra de las patentes. Siendo la mayor parte de los intendentes blancos y colorados, le negaron el apoyo a ellos. ¿Cómo no le van a negar el apoyo al gobierno, en una medida que sabe que la tiene que llevar adelante porque la comunidad internacional lo está determinando? Que no hablen más de políticas de Estado y todas esas paparruchas; lo único que les interesa es sentarse en el gobierno”, dijo.
Preguntas para Almagro
¿Por qué no se aceptó el planteo de Van Oord que presentó una oferta muy inferior a la de Riovia para hacer el mantenimiento del dragado?
¿Intentó el gobierno negociar con su par argentino para llamar a un concurso de precios y obtener mejores condiciones en el mantenimiento del dragado?
¿Por qué Uruguay aceptó seguir adelante con Riovia si había otra oferta más barata?
Una vez que Argentina impuso su criterio de no hacer un llamado de precios, ¿por qué Uruguay aceptó el incremento en la tarifa fijado por Riovia?
Si hubo un intento de coima a un funcionario uruguayo, ¿por qué el gobierno ocultó esa información?
¿El gobierno no establece ningún vínculo entre las ofertas de coimas y la actitud de los delegados argentinos en pos de beneficiar a Riovia?
La reacción de Jorge Fernández
El CEO de la empresa Christophersen, Jorge Fernández, pidió ayer una entrevista al canciller Luis Almagro, tras haber leído en El Observador de ayer que el ministro, en comentarios entre allegados, le atribuyó haber sido quien reveló información en torno al mantenimiento del dragado del canal Martín García. Quizá el canciller pensó que fue Fernández quien divulgó la información porque Christophersen representa a Van Oord, la empresa holandesa notoriamente perjudicada por una actitud inexplicable de la CARP, que prefirió pagarle más a Riovia y desestimar la oferta de esta otra firma, bastante más barata (ver nota central). Pero Fernández reaccionó ante los comentarios del canciller. “Rechazo que haya sido yo quien divulgó esa información; el canciller está mal informado o entendió mal algo”, dijo Fernández a El Observador. Sostuvo que Van Oord tiene su propio agente en Uruguay. “Lo que sí tengo es una visión como uruguayo y, desde esa perspectiva personal, me inquietan todos los inconvenientes que Uruguay encuentra con Argentina”, dijo el empresario. Entre otros inconvenientes, mencionó que en Nueva Palmira los barcos demoran 20 días su salida, situación que afecta las tareas de Cartisur, que almacena y despacha graneles líquidos. “Hay proyectos que no han sido autorizados en los últimos tres o cuatro años debido a las demoras que impone Argentina y eso es un enorme obstáculo al crecimiento de Uruguay”, afirmó Fernández.




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