Nacional - ANÁLISIS/ GABRIEL PEREYRA
El crimen de La Pasiva y lo que el gobierno no se anima a decir
El gobierno suena desafinado porque la realidad de este hecho policial es políticamente incorrecta y humanamente espeluznante
El discurso del gobierno luce errático en torno a la seguridad pública. Cada asesinato, como el sufrido por un empleado de La Pasiva, pone al gobierno a tocar una melodía en la que desafina, y que va desde el jefe de Policía reconociendo que falló la prevención, a la senadora Lucía Topolansky acusando a Jorge Batlle de haber permitido el ingreso de la pasta base al país (¿por qué no la paran ahora si era tan fácil?).
Más allá de los desatinos que pueda haber en la política de seguridad del gobierno, lo que contribuye al ruido es que nadie, ni aún el presidente José Mujica que por estos días parece dispuesto a todo en materia de dichos, se anima a reconocer algo que es políticamente inadmisible, institucionalmente cuestionable y humanamente espeluznante: un asesinato como el sufrido por un empleado de La Pasiva es imposible de evitar. Al menos policialmente, imposible.
Cualquier persona en uso de la pura razón podría entender esto. Si alguien sale de su casa con un arma en el bolsillo dispuesto a matar, difícil que alguien lo pare. Incluso si tuviésemos un policía personal, como algunos pretenden al pedir grados de vigilancia en los comercios que son impracticables.
Lawrence Sherman, el experto en seguridad reconocido mundialmente que estuvo en estos días en Uruguay, dijo que cuando hay presencia policial en determinadas zonas el delito desciende. Pero desciende, no desaparece. Siempre puede haber un pobre empleado que caiga bajo las balas de un psicópata.
Y decir que eso es inevitable es algo muy difícil para cualquier gobierno. Por eso cuando tienen que salir a explicar se les nota un discurso forzado, mientras que la gente, con derecho pero seguramente también con ignorancia sobre el asunto, pide y pide soluciones.
En la oposición la reacción es tan burda que mete miedo: aumentar las penas, gritan al lado de los vecinos indignados.
Ya aburre repetirlo: hace años que las penas aumentan y con ellas aumentan los delitos y los presos.
Quienes estudian la mente criminal dicen que el impulso delictivo no se frena ante la posibilidad de sanciones, porque nadie delinque pensando en que va a caer preso. Lo hacen para lograrlo, por eso no importa si se le dan 10 años o 20 años.
La ley, que refleja negro sobre blanco el sentido de Justicia de una sociedad, los manda así a la universidad del delito en un efecto boomerang. Cuanto más los castiga más fuerte el golpe que recibe después.
De cada 10 presos que recuperan la libertad cada día, siete van a volver a delinquir. O sea, pagamos de nuestros bolsillos el funcionamiento de una fábrica que produce delincuentes, a un ritmo de siete por día. ¡Delirante por dónde se lo mire!
¿A cuántos políticos han oído preocupados para que a esos que recuperan la libertad se les haga un seguimiento, ya que sabemos que volverán a delinquir?
Es un planteo muy complejo, difícil de cosechar políticamente y mucho más difícil de explicar en Twitter.
Ahora las cosas se irán calmando, hasta que la rueda del destino le toque infaustamente a otro uruguayo, y entonces el Twitter se volverá a calentar con ideas brillantes.
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Enrique Roberto Costa -
20.06.2012 - 13:13 hs
Y yo que tenía a Gabriel Pereyra como un periodista sagaz y oportuno y resultó ser un ariete de la derecha blanquicolorada ! Sería mucho mejor que usara su buen talento y conocimiento para ayudar a formar ciudadanos responsables y no ciudadanos ANTI Frente ! No debería olvidar que los blancos y colorados fueron desplazados del poder por ellos mismos! Nunca tuvieron en cuenta las necesidades de los "mas infelices" y siguen machacando en lo mismo ,las mayoría son pobres, estúpidos !
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15.06.2012 - 05:51 hs
Es un hecho conocido que la edad pico de la criminalidad es la adolescencia y juventud. Despues de los 40, o se es profesional o se dejo de delinquir. Penas lo suficientemente largas, que lleven a un asesino o a un traficante a estar preso hasta mitad de los cincuenta, pueden tener efecto "disuasivo". Otras dos cosas crucial que el Uruguay tiene que considerar: un servicio civico/militar obligatorio para cualquier joven masculino sin trabajo o estudio full time a los 18 anios (es la unica oportunidad de "socializar" a pibes que tanto la escuela como la familia le fallaron); una ley de aborto para que haya menos ninos que nadie quiere tener a consecuencia de embarazos aleatorios de jovencitas. Querer cambiar los valores de la sociedad con propagandas es un camino destinadol fracaso con pibes que ya no les importa el resto de la sociedad.
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15.06.2012 - 05:44 hs
Es cierto que no se puede errardicar el crimen, pero tambien es cierto que se lo puede bajar dramaticamente. Vivi varios anios en NYC en los 80 y de nuevo a fines de los 90. La diferencia era abismal. El control de la conducta antisocial es fundamental, y en Uruguay eso no pasa (pintadas, vandalismo, limpiavidrios, etc.). La gente no es tan estupida, sabe que no se puede eliminar el crimen, pero se lo puede llevar a niveles aceptables si se lo ataca adecuadamente y sin pruritos, el tipo de pruritos que los gobiernos del FA han tenido basados en su concepcion lirica de la criminalidad. En Singapur, no hay casi crimen. Los delitos por trafico de drogas o por crimenes con arma de fuego conllevan la pena capital en muchos casos. Puede que no tenga poder disuasivo, pero les aseguro que elimina la reincidencia !
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Mate Oriental -
26.05.2012 - 00:10 hs
El discurso del gobierno acerca del tema seguridad publica, es totalmente retorico...La situacion no se soluciona con demagogia, se soluciona con hechos!
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Juan Paullier -
17.05.2012 - 08:55 hs
Yo pregunto: ¿Por que no se aplica en Uruguay el castigo de CADENA PERPETUA para los delitos de extrema gravedad? Incluyo en esta categoría a todos aquellos en los que se use una violencia inusitada, como el del pasado sábado en La Pasiva, violaciones, tráfico de estupefacientes, suministro, y algún otro que ahora se me escapa. Yo se que dicen que un delincuente no sale a robar y matar con el Código Penal en la mano para saber lo que le va a tocar si lo agarran, pero cuando caigan los primeros procesados por violar o matar y los condenen a perpetua con 18 o 19 o 20 años de edad, otros que estén sueltos creo yo que la van a pensar un poquito mejor antes de hacer una barbaridad.
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Antonio Zignago -
17.05.2012 - 05:50 hs
Al fin alguien que dice las cosas como son, esto no se arregla con más policías en la calle, ni bajando la edad de imputabilidad, la violencia es algo que llegó y que no se va con represión. Hay que hacer algo más, mientras sigamos viendo que para ser "alguien" debés usar tal modelo de championes, o tener tal o cual cosa, el lumpenaje seguirá matando, robando, rapiñando para conseguirla.
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Celio Germanet -
16.05.2012 - 23:41 hs
¡¡¡Es tan difícil darse cuenta que las leyes están para la delincuencia que hay ahora!!! ¡¡¡Es tan difícil juntar a todos los JUECES INMACULADOS e INTOCABLES de este país y decirles que apliquen esas leyes o ellos "van parar adentro"!!! ¿¿¿Encerrarlos en los Juzgados con comida y bebida y que hasta que no apliquen correctamente las leyes no levanten el traste de sus butacas!!! ¿Es tan difícil darse cuenta dónde está el problema en este país?
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Lu Esquibel -
16.05.2012 - 23:29 hs
Cualquiera escribe cualquier cosa en un diario.
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luis vazquez -
16.05.2012 - 21:29 hs
Que suerte contar con un iluminado como usted que nos va mostrando el camino de la verdad a nosotros pobres ciegos ignorantes sr. Gabriel Pereyra..
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Diego Parrilla -
16.05.2012 - 21:02 hs
Y me pregunto lo mismo con el tema de las leyes... Es tan difícil darse cuenta que las leyes son viejas para la delincuencia que hay ahora??? Es tan difícil juntar a senadores y diputados, encerrarlos en el parlamento con comida y bebida y que hasta que no renueven las leyes no levanten el traste de sus butacas???






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