Nacional - CANAL MARTÍN GARCÍA
Mujica evalúa si acepta renuncia de Baraibar
El presidente se tomará unos días para decidir si acepta la renuncia del embajador itinerante, quien dejó su cargo este miércoles tras ser el primer miembro del gobierno en admitir que hubo un intento de coima en el seno de la CARP
La sinceridad le costó cara a Julio Baraibar. En el intento por seguir protegiendo la relación con Argentina, el presidente José Mujica perdió a uno de los funcionarios que fue su mano derecha durante todo este tiempo.
El embajador itinerante y asesor presidencial, un veterano tupamaro que fue ministro de Trabajo en el gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010) y desde entonces forma parte del círculo más íntimo del piso 11 en Torre Ejecutiva, hizo lo que ninguno en el gobierno se había animado hasta ahora: confesó que sí hubo un ofrecimiento de coima al presidente de la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP), Francisco Bustillo, para beneficiar a la empresa Riovia en la renovación de su contrato para mantener el dragado del canal Martín García, tras insistentes “desmentidos” del canciller Luis Almagro y el gobierno cuando El Observador lo informó el sábado 5 de mayo.
La confirmación la hizo a media mañana de ayer, cuando radio Uruguay lo consultó acerca de un nuevo palo en la rueda del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner al dragado, pero sin aludir directamente al intento de soborno por US$ 1 millón.
Baraibar enfiló directamente hacia el tema y confirmó todo: “El conocimiento que se tiene es cuando las personas involucradas denunciaron que hubo un intento de soborno, hace dos años atrás. Y por supuesto (fue) denunciado ante el ministro Almagro en su momento”, dijo.
“Yo personalmente recibí un acto de confianza de este embajador (Bustillo) que vino y me contó exactamente en detalle cómo había sido toda la situación, y Uruguay la denunció”, detalló.
Baraibar consideró “muy doloroso” que haya existido un ofrecimiento de coima, y ratificó haberlo comunicado a la cancillería y a “todo el gobierno”.
Cuando Mujica se enteró de la confesión del funcionario se molestó, y lo llamó a su despacho, relató a El Observador un funcionario del gobierno. Allí se acordó la renuncia a su cargo en el Ministerio de Relaciones Exteriores; la carta se hizo pública sobre la hora 18 en el sitio en internet de la Presidencia.
El canciller Almagro aún no aceptó la renuncia y Mujica se tomará unos días para analizar el tema. Baraibar, además, dejará su puesto en Torre Ejecutiva, donde asistía cada día sobre la hora 17, luego de trabajar con Almagro, para ponerse a las órdenes de Mujica “para lo que precise”. Su despacho estaba muy cerca del de Mujica y el del secretario de la Presidencia, Alberto Breccia.
En su carta de renuncia, el ex tupamaro no niega la existencia de la coima, pero indica que supo de ella por “comentarios” que “llegaron” a sus “oídos”. Explica que sus dichos fueron un “error” solo atribuibles a su persona y no “al gobierno” uruguayo ni al argentino, y por ello renunciaba porque podrían “afectar las relaciones bilaterales” entre Uruguay y Argentina y “dañar la imagen del gobierno”.
Auditoría
En tanto, el Tribunal de Cuentas resolvió en su reunión de ayer aprobar en términos globales la auditoría en la CARP que solicitó Almagro, para determinar si existió o no un ofrecimiento de una coima de US$ 1 millón a funcionarios para favorecer a la empresa holandesa Riovia, que se encarga del mantenimiento del dragado del canal Martín García desde 1991.
En los próximos días se definirá el objeto de investigación del Tribunal, pero de antemano consideró “exiguo” el plazo de 60 días para realizar la tarea que estableció el canciller uruguayo.
Cuando comience, auditores llegarán a la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores para revisar y analizar las actas de la CARP y todos los documentos disponibles.
La denuncia que Almagro había calificado de
El Observador informó el sábado 5 de mayo la versión que manejaban funcionarios y dirigentes políticos del oficialismo y la oposición, en cuanto al ofrecimiento de una coima a funcionarios de la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) para que jugaran a favor de la empresa holandesa Riovia, que realiza el mantenimiento del canal Martín García desde 1991. Preguntado el ministro de Relaciones Exteriores, Luis Almagro, por el asunto, respondió luego a El Observador: “No me voy a hacer eco de esa suerte de tráfico de rumores, ni agregar, ni quitar nada al respecto. Estamos seguros de que hemos trabajado con la mayor transparencia”.
La revista Caras y Caretas agregó el viernes 11 que ese funcionario era el presidente de la CARP y jefe de gabinete de la cancillería, Francisco Bustillo. De inmediato, la cancillería emitió un comunicado para “desmentir” el “diálogo” e “intento de soborno” que detalló la publicación. El comunicado lo escribió Bustillo “obligado” por la cancillería. Según pudo saber El Observador, el “desmentido” se redactó de una forma tal como para “desmentir no la generalidad, sino puntualmente el diálogo transcrito por Caras y Caretas”, detallaron las fuentes del gobierno.




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