Nacional - POLITICA
Tras la polémica aceptan escuchar ofertas menores a la de Riovia
Argentina dispuesta a llamar a precios por el mantenimiento del dragado
Se terminaba otra jornada intensa de actividades en la Cancillería uruguaya este miércoles, con la polémica por el dragado del canal Martín García al rojo vivo y la carta de renuncia arriba de la mesa del embajador itinerante y hombre de extrema confianza del presidente José Mujica, Julio Baraibar. Había mucha molestia y caras largas, cuando llegó una carta breve y en tono de “aclaración” desde Buenos Aires, enviada por el canciller Héctor Timerman antes de partir junto a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner hacia Angola.
La misiva indicaba que la investigación acordada para determinar si existió o no un ofrecimiento de una coima de US$ 1 millón al presidente de la delegación uruguaya en la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP), Francisco Bustillo, y si hubo un “arreglo” para favorecer los intereses de la empresa holandesa Riovía –como informó El Observador y reconocieron Baraibar y el vicecanciller Roberto Conde (ver página 3)– no iba a enlentecer de ninguna forma la negociación para llamar a licitación por las obras.
Argentina se comprometió por la misma vía a realizar un llamado de precios para el servicio de mantenimiento del canal, tarea a cargo de Riovía desde 1991, y que fue renovado hasta mediados de julio por US$ 15 millones, pese a que la también empresa holandesa Van Oord ofreció a la CARP hacerlo por US$ 9 millones. En su momento se había planteado la posibilidad de hacer ese concurso de precios para poder aceptar una oferta menor a la de Riovia, pero eso quedó descartado a pedido de Argentina.
Pero la carta de Timerman generó un suspiro en la Cancillería, relató ayer a El Observador un funcionario cercano al ministro Luis Almagro. Es que además del asunto sobre el mantenimiento también se soluciona el tema de fondo: la profundización del dragado.
El lunes 14 Argentina había exigido suspender el proceso para llamar a licitación “hasta tanto” no se termine la investigación sobre la coima y el “arreglo”. Las objeciones que envió Buenos Aires al pliego de licitación en dos tandas fueron consideradas a primera vista por los técnicos en Uruguay como razonables y, además, estiman que no hay ningún cangrejo abajo de la piedra.
Plazos y contraplazos
Sonaba esperanzador el anuncio de los presidentes de Uruguay y Argentina el 2 de agosto de 2011 cuando participaron de una cumbre en Casa Rosada, y a la salida dijeron que había muchos avances en la agenda bilateral, entre otros por el dragado del canal Martín García. “A gobiernos anteriores la canalización del paso de Martín García les costó cerca de 10 años”, recordó José Mujica, acompañado de Cristina Fernández de Kirchner. “Esta vez, por la política de buen vecino, negociamos y creo que dentro de seis meses estamos canalizando el río”, agregó el mandatario uruguayo. Haciendo una cuenta simple se podía esperar que las obras para llevar de 32 a 34 pies la profundidad del canal comenzarían en febrero de 2012, pero no fue así.
El canciller Luis Almagro fue más preciso cuando regresó a Uruguay. Dijo que hubo “avances sustanciales” en ese punto y confesó “satisfacción” porque se había concluido la redacción del pliego de condiciones para la precalificación de empresas interesadas. Almagro reconoció que la negociación fue “ardua” y estimó que en 45 días se lanzaría el llamado a licitación.
A mediados de octubre se firmó en la CARP un compromiso para llamar a licitación, y se estableció un cronograma por el cual se abrirían los sobres a fines de mayo para adjudicar el 1º de junio la obra a la empresa ganadora. En ese momento se supo que cuatro de las firmas más importantes del mundo en el rubro habían confirmado su interés, y restaban los trámites burocráticos, y las decisiones políticas a tiempo, para avanzar. Todo ello, sin embargo, se fue postergando y en las últimas semanas llegaron más palos en la rueda. Lo cierto ahora, a 14 días de que se cumpla el plazo establecido en el cronograma, nadie sabe cuándo la draga comenzará a sacar barro para profundizar y ensanchar el canal Martín García.
Poco tiempo para el Tribunal de Cuentas
Los 60 días que estableció la cancillería argentina para investigar si efectivamente existió un ofrecimiento de una coima de US$ 1 millón de dólares al embajador Bustillo para beneficiar a la empresa Riovía es poco tiempo, según entiende el Tribunal de Cuentas. El organismo uruguayo, que a diferencia de la Sindicatura General de la Nación de Argentina, es independiente del Poder Ejecutivo, aceptó en su reunión del miércoles en términos generales la tarea encargada, pero adelantó que será difícil realizar el trabajo en dos meses.




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