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El incierto futuro de Forlán
Tras una pobre temporada en Inter de Milán, donde su continuidad pende de un hilo, el delantero uruguayo pasó de ser codiciado por los mejores equipos del mundo a estar en la mira de mercados menores
Un año después Diego tocaba el cielo con las manos. Uruguay coronaba un ciclo largamente soñado conquistando la Copa América de selecciones en Argentina.
Es cierto que Luis Suárez le robó el protagonismo de ser el mejor, pero Forlán apareció en el momento indicado: en la final, con dos goles.
Por aquellos tiempos de dulzura había una situación que lo incomodaba: su club.
Las cosas no estaban bien en Atlético de Madrid. El desgaste de los años en la institución pasaba factura. Las peleas con los habitantes de la platea generaban broncas.
La última perla del collar fueron las diferencias con el entrenador. Y fue tiempo de cambio. Atrás quedaron años de felicidad y gloria con los colchoneros, incluida la histórica Europa League de 2009-2010.
Diego tomó la valija y se fue a Milán. Cambió de ciudad y de idioma. Italia se transformó en una ilusión. El Inter de Moratti lo arropaba y una legión de extranjeros, muchos argentinos conocidos, pasaron a formar parte de su vida cotidiana.
Del sueño a la pesadilla
Pero Forlán pasó de la ilusión del cambio a la pesadilla de convivir con la incertidumbre. Las lesiones, algo que jamás estuvo en su libreto, lo fueron relegando de un equipo que no espera. En Inter estás o quedás afuera. Es que tienen tantos jugadores que sacan y toman otro.
En los primeros cinco meses en Italia padeció tres lesiones. Una de ellas la heredó de la selección, lo que genera celos y malestar en el club que abona el salario.
Y a partir de ese momento el camino soñado se transformó en un camino de espinas.
Diego perdió protagonismo. De la titularidad pasó al banco, de entrar en algunos encuentros pasó a no ser convocado. Y el final de la historia es que su futuro se transforma en una verdadera incógnita.
¿Motivos? Inter salió al mercado y contrató al argentino Cristian Palacio.
Entonces se plantea la disyuntiva: ¿hay lugar para Forlán? Todo apunta a que la nueva dupla ofensiva será albiceleste: Milito-Palacio. Y como primer alternativa otro argentino: Mauro Zárate. Pero Inter suma a su cartel de jugadores interesados a Ezequiel Lavezzi, una cuenta pendiente para Moratti, que hace rato quiere llevarlo a Milán.
Se quiere quedar
¿Qué dice Diego a todo esto? Tiene contrato por un año más con Inter y quiere revancha.
Pero claro, el tema ahora pasó a no depender de él. Vistas las cartas el técnico de turno puede dejarlo relegado. La bala que le queda a Diego es la selección. La celeste puede significar su trampolín, su relanzamiento.
El hecho es que la incertidumbre que se vive con el futuro de Forlán despertó el interés de varios equipos por tenerlo en su plantel.
Es que el apellido Forlán sigue siendo sinónimo de peligro y de gol. Málaga, São Paulo, América de México, Atlético Mineiro y hasta Peñarol esperan ilusionados el final de la historia.
Los equipos que lo quieren
Málaga. El equipo del jeque árabe Abdullah Al-Thani, lo tiene en la mira a Diego. Bajo la conducción de Manuel Pellegrini preguntaron por el uruguayo. Lo quieren para suplir la baja de Ruud Van Nistelrooy.
Galatasaray. El club turco fue otro de los interesados en Forlán. El equipo de Muslera estuvo dispuesto en su momento a poner unos 7 millones de euros por el uruguayo, al cual le pagarían tres millones de euros al año.
América. Esta semana trascendió que el poderoso club de Televisa estaba preparando una importante oferta para tentar a Diego Forlán a desembarcar en México. Es una plaza económica muy fuerte.
Sao Paulo. Hay razones del corazón que juegan en su favor. Su padre Pablo desea que Diego defienda al Tri, por su pasado en el club en la década de 1970. Trabajan en silencio pero son los que están más cerca.
Atlético Mineiro. El club de Belo Horizonte vuelve a la carga y está dispuesto a ofrecerle seis millones de euros para los próximos tres años y cuatro al club interista por el traspaso del delantero uruguayo.
Independiente. Es el club donde se terminó de formar y el que le brindó la posibilidad de debutar en Primera. Diego anunció su deseo de volver a los rojos “por una cuestión de gratitud”, expresó.
Peñarol. Es una especie de frutilla en la torta para su carrera. Los aurinegros, apelando a una estrategia de marketing, lo hicieron socio honorario. Es conocido el interés del jugador por vestir la aurinegra pero no quiere venir en malas condiciones sino para rendir.
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rodrigo dela fuente -
26.05.2012 - 20:38 hs
Che es Rodrigo Palacio, no Cristian.
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Edgar Chiriff -
26.05.2012 - 11:15 hs
Forlán debería venir a EEUU a jugar con los Red Bulls de Thiery Henry y Rafael Márquez. Hace tiempo que están buscando un verdadero número 10, que pueda convertir y hacer buenos pases par Henry y Cooper y que les pueda dar la copa de MLS.






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