Nacional - RESPONSABILIDAD
La solución para conductores que beben llega en monopatín
Chofer en un vehículo plegable pasa a buscar a quienes no pueden manejar
El alcohol y el manejo no son compatibles a menos que el conductor entregue las llaves, se recueste en el asiento trasero y duerma la mona sin que peligre su vida y la de sus acompañantes. Gabriel Cirilo conoce en carne propia las consecuencias de cuando se mezclan los dos elementos. Estuvo ocho meses sin caminar luego de chocar con un conductor borracho.
Así nació la idea de Safety Drink, un servicio de traslados para aquellos conductores que han ingerido alcohol, o tienen problemas de visión nocturna, o están demasiado cansados como para manejar, entre otras situaciones que afectan su capacidad al volante. Un chofer los pasa a buscar y los lleva en su propio auto hasta su casa. Hasta pueden dejarlo debajo de una frazada si el cliente no puede ponerse de pie.
La particularidad del servicio es que el chofer concurre al lugar en un monopatín motorizado al que se le pliega el manillar y el asiento. Así es guardado en la valija del auto del cliente. Entonces, conduce el vehículo hasta su casa, donde despliega el monopatín y va en búsqueda del próximo pasajero, para que también regrese de forma segura.
Estos monopatines, con motor a nafta, son los únicos de su tipo en el país. Sin embargo, su capacidad de velocidad y para recorrer trayectos largos es limitada. “Tienen un motor de motosierra. Andan bien, pero no podés recorrer mucho. Con otros vehículos podríamos hacer con un chofer lo que hoy hacemos entre dos”, dijo Cirilo. El emprendedor se refiere a unas motocicletas de 50 centímetros cúbicos, también plegables, cuyo valor asciende a más de 2.000 euros y que no están disponibles en Uruguay.
De boliche en boliche
Safety Drink cuenta con seis choferes durante la noche y tres durante el día. “Nosotros funcionamos las 24 horas, los 365 días del año”, afirmó Cirilo. Los días de más trabajo son los viernes y los sábados cuando se realizan entre 10 y 13 viajes.
El horario más congestionado es entre las 4 y las 6 de la mañana y, antes de que llegue el fin de semana, el servicio ya está reservado. Entre semana se realizan, en promedio, tres viajes. “La idea es que puedas ir a un after office, tomar una cerveza o un whisky, y llamarnos a las 8 de la noche”, explicó Cirilo. El chofer contratado llega en una hora al lugar designado.
Las tarifas oscilan entre $300 y $ 450, dependiendo de la distancia del viaje. El precio aumenta hasta $ 550 si el punto de encuentro está fuera del departamento, por ejemplo, en chacras y salones de fiesta ubicados en ruta 1, 5 o en ruta Interbalnearia. Un remise puede cobrar $ 700 desde Camino de la Redención hasta Punta Carretas o el Centro, pero el pasajero debe resolver la ida.
La empresa cuenta con una clientela fija de unas 70 personas. Por lo general, el servicio es contratado por matrimonios y hombres mayores de 35 años. “Son muy pocos los jóvenes de 20 años que nos llaman. Es un tema de conciencia”, indicó Cirilo. El resto de la clientela se conforma por pasajeros esporádicos como, por ejemplo, adultos mayores que van al cumpleaños de 15 de la nieta. Además, una chofer se encarga de ir a buscar a las mujeres solas que solicitan un viaje.
La mayoría de los clientes están lúcidos a la hora de entregar la llave de su vehículo, aclaró el empresario. “Pero se te duermen al lado”, señaló. Solo una vez debieron atender un caso grave de intoxicación. “Hacé lo que puedas”, fue lo que le dijo el hombre al chofer cuando entre varios lo tuvieron que levantar para meterlo dentro de su camioneta, luego bajarlo y abrirle la puerta de la casa y llevarlo hasta su dormitorio. “Tuvimos que tirarle la llave por debajo de la puerta”, relató Cirilo. El hombre iba tan alcoholizado que no pudo ni murmurar la dirección del garaje donde tenían que dejar guardado el auto.
13
Viajes. Se realizan los viernes y sábados para ir a buscar y llevar a los choferes que bebieron, sanos y salvos, a su casa.
300 - 450
Pesos. El costo del servicio, dependiendo de la distancia del trayecto. La tarifa sube a $550 si el punto de encuentro está fuera de Montevideo.
Responsabilidad social
El director de Safety Drink apuesta a que escuelas y liceos les abran las puertas para ir a dar charlas sobre seguridad vial. “A través de material audiovisual y estadísticas buscaremos concientizar sobre el uso del cinturón de seguridad y los peligros que representa subirse a un auto de un alcoholizado”, explicó Gabriel Cirilo, quien consideró que el nivel de conciencia de los jóvenes es casi inexistente. Según datos del primer barómetro de seguridad vial, elaborado por la Unasev, un 44% de los menores de 30 años conducen después de beber alcohol.



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