Nacional - TRABAJO
PIT-CNT cedió en su postura y acepta ahora cláusulas de paz
La central sindical comunicó al gobierno que accede a informar antes de iniciar una huelga
El PIT-CNT cedió en su postura de un año atrás y le comunicó al gobierno que acepta incluir en las modificaciones a la ley de Negociación Colectiva una cláusula de paz para prevenir conflictos mientras estén vigentes los convenios salariales.
En una carta dirigida el martes 22 de mayo al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), a la que accedió El Observador, la Secretaría de Coordinación de la central enteró al Poder Ejecutivo de la resolución del Secretariado Ejecutivo (el órgano de conducción permanente del PIT-CNT) de la decisión, y adjuntó un borrador de dos carillas con la redacción que los representantes de los trabajadores estarían dispuestos a aceptar.
La central entiende oportuno ahora que exista una cláusula “sobre mecanismos de prevención de conflictos”, por la cual los sindicatos deberán comunicar a las empresas y formar instancias de conciliación antes de iniciar conflictos, como paros o huelgas.
Al mismo tiempo, accede a incluir en la norma una cláusula sobre la vigencia y los efectos del convenio, de manera que, ante “hipótesis excepcionales” como recesión o incremento fuera de lo calculado, se pueda solicitar la revisión de las decisiones o convenios adoptados en los Consejos de Salarios.
Ello podría incluso valer para el grupo de actividad de las empresas o sindicatos que lo solicitan, según lo establece el borrador. Ese procedimiento deberá ser adoptado dentro del término máximo de 30 días contados a partir del momento de su recepción, agrega el documento. “Si el incumplimiento derivare de la parte empleadora, esta además será susceptible de la aplicación de las máximas sanciones por la Inspección General del Trabajo y de la Seguridad Social”, dice el texto redactado por la central, en poder de El Observador.
El coordinador de la central, Fernando Pereyra, prefiere llamarle a la cláusula de paz como de “prevención de conflictos”. Según contó a El Observador, el Secretariado del PIT-CNT votó por unanimidad la redacción de los borradores, enviados al gobierno luego de encuentros con las cámaras de Comercio e Industrias. Pereyra dijo que los trabajadores preferirían no cambiar la ley, pero aceptan que los cambios se hagan de consenso entre las partes.
Se trata de los principales cambios a la ley acordados luego de intensas negociaciones con todas las partes –atendiendo recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y para evitar que el sector empresarial realice una demanda internacional–, que estuvieron a punto de ser firmadas en una reunión el 7 de junio de 2011 en Ginebra (Suiza). En ese momento, el ministro de Trabajo Eduardo Brenta con los presidentes de las cámaras de Industrias (Washington Burghi) y Comercio y Servicios (Alfonso Varela), y los representantes de la central sindical Juan Castillo y Julio Burgueño, dedicaron nueve horas de corrido durante su viaje a Europa para cerrar el acuerdo, pero desde Montevideo la mayoría del PIT-CNT mandó parar y cayó la fórmula. Reunido el órgano sindical, resolvió al otro día rechazarlo por considerar que atentaba contra la “libertad sindical”.
Los integrantes de la delegación en Ginebra (que tuvieron también la mediación del ex presidente Tabaré Vázquez) lamentaron el trancazo desde Montevideo. Brenta lamentó en ese momento el fracaso y dijo que era una situación a la que nadie quería llegar.
La escena calentó las aguas en la central sindical, que luego en octubre renovó autoridades en su XI congreso. Desde allí la correlación de fuerzas cambió con respecto a junio de 2011, y ahora, con nuevas autoridades que responden a otro esquema político, el PIT-CNT volvió sobre sus pasos.
El ministro Brenta recibió con optimismo la comunicación de los trabajadores. “Dado los términos en los que se desarrolló el intercambio que hemos tenido desde hace meses, somos optimistas respecto a poder alcanzar un acuerdo en un texto final en los dos temas en que efectivamente hay diferencias, porque en los otros seis puntos que había recomendaciones de la OIT ya habíamos prácticamente alcanzado un acuerdo conceptual en las instancias en Ginebra”, dijo el ministro a El Observador.
El gobierno entiende que la propuesta de la central sindical no ofrece “mayores diferencias”.
“No hemos recibido aún respuesta del sector empresarial, pero las conversaciones giraron en estos términos, por lo cual somos optimistas respecto a que en próximas instancias podamos arribar a una fórmula muy cercana al acuerdo”, agregó Brenta.
Los empresarios habían denunciado al gobierno por haber aprobado la ley de Negociación Colectiva sin consultas y, además, por el decreto que fijó reglas para las ocupaciones de los lugares de trabajo. Planteó ante la OIT el escaso clima de consenso en el que se aprobó la ley de Negociación Colectiva y los pocos avances logrados para modificar la norma, tras una serie de observaciones que realizó el Comité de Libertad Sindical del organismo, en marzo de 2010.
Lo dijo
“Consideramos que los dos artículos (propuestos ahora por el PIT-CNT) no ofrecen mayores diferencias”
“No hemos recibido aún respuesta del sector empresarial, pero las conversaciones giraron en estos términos, por lo cual somos optimistas respecto a que en próximas instancias podamos arribar a una fórmula muy cercana al acuerdo”
Eduardo Brenta, ministro de Trabajo
Proceso
Empresarios plantean una queja ante la OIT
Cámaras empresariales presentaron en marzo de 2010 una queja contra el gobierno ante la OIT, alegando el escaso clima de consenso en el que se aprobó la ley de Negociación Colectiva y pocos avances para modificarla, tras las observaciones del órgano internacional.
PIT-CNT lo rechaza y empieza la negociación
Una vez que el Comité de Libertad Sindical de la OIT sugirió modificar algunos puntos de la ley, el PIT-CNT manifestó que las puntualizaciones son “menores” y “cuestionables”. Otras, como las más polémicas, eran “impracticables” en ese momento para la central sindical.
Viaje a Ginebra y un acuerdo que fracasa
Las negociaciones tripartitas siguieron por más de un año. En junio de 2011, el ministro de Trabajo, representantes de las cámaras empresariales y el PIT-CNT viajaron a Ginebra y acordaron los cambios, pero desde Montevideo la central sindical mandó parar y todo cayó.
Advertencia de la OIT; retoman la discusión
A los pocos días del fracaso en Ginebra, la OIT comunicó al gobierno uruguayo que esperaba “sin demora” que se negociaran los cambios entre las partes, y así lo transmitió el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, a la central de trabajadores, para solucionar el tema.
Trabajadores ceden y se acerca un acuerdo
Ya con una nueva integración, luego de las elecciones del congreso de octubre, el PIT-CNT resolvió aceptar los cambios más polémicos a la ley de Negociación Colectiva. Así se le comunicó por escrito el martes 22 de mayo al Ministerio de Trabajo.




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