Deportes - ENTREVISTA
"Me hago cargo de todo lo malo que pasó en Peñarol"
El gerente deportivo mostró su autocrítica y habló de todo
¿Cuál es su balance luego de terminado el Campeonato Uruguayo y de un año en el que no se consiguieron los objetivos?
(Piensa) Y… no salir campeón en Peñarol no es lo ideal. Tanto en el Apertura como en el Clausura hubo cosas positivas pero cuando mirás el resultado final y evaluás, quedamos en el debe porque en este club lo único que justifica todo es salir campeón.
¿Qué autocrítica hace?
En el fútbol, la misma medicina no perdura ni dura para cada partido ni cada campeonato. Lo digo hoy después de que empató Uruguay con Venezuela. Si mirás estadísticamente, Peñarol fue el más goleador y en goles recibidos quedó bajo Defensor y mejor que Nacional. Es decir, perdimos partidos claves y todo lo bueno que pueda hablar del equipo tanto en ataque como en defensa, queda de lado. No puedo quedarme con que todo está bien.
El tema de los juveniles de Peñarol siempre es urticante.
En 2010, cuando salimos campeones fueron parte Sebastián Sosa, Alejandro González, Albín, Ramírez, Pacheco, el Piojo Pérez, Palacio, Yefferson Moreira y otros. Hoy Peñarol tiene a Gelpi, Albín, González, Poncet, Guichón, Siles, Viega, Cristóforo, Raguso y algunos más. Tanto en aquella oportunidad como en esta, hay futbolistas del club. El técnico debe priorizar lo que tiene en el plantel que fue lo que hicimos con Diego (Aguirre) en 2010.
Con Aguirre, ¿tenía un trato más personalizado?
No, capaz que con Diego fue con el que arranqué más complicado porque trajimos un jugador como Marcelo Sosa que el técnico no estaba convencido 100%. Él tenía su perfil de futbolista y yo el mío. Me pasó lo mismo con Gregorio y Polilla. Obvio que no voy a coincidir 100%. No estoy de acuerdo en traer ocho o 10 jugadores. El jugador de Peñarol tiene que ser clase A, como si lo trajeras para la selección. Tienen que ser titulares.
¿Se hizo mal la lista?
No. Quizás trajimos demasiados jugadores entre junio y enero. Eso es algo que me reprocho.
Pero trajeron a un jugador como Montelongo que prácticamente no jugó en un año.
Fue un futbolista que se trajo con riesgo, esperando su recuperación pensando en la Copa 100%. Jugó bien el Preparación y se lesionó. Lo trajimos con la cabeza de Aguirre y lo hubiera explotado muchísimo si lo hubiera dirigido. Si se va de Peñarol, va a andar muy bien porque es muy profesional y muy buen jugador.
Pero la recuperación la hizo en Peñarol durante todo un año y lo va a aprovechar otro.
Se terminó su contrato y Polilla tiene que decidir si quiere contar con él. Todo tiene un porqué. No es una mala contratación.
¿Cómo será desde ahora?
Igual que siempre. Lo que hizo el club fue respetar a los entrenadores. No es que se hace lo que yo digo, solo asesoro. Muchas veces vienen jugadores con los que estoy 100% de acuerdo y otras 50%; la palabra del entrenador es la más importante. El técnico hará una lista de futbolistas que quiere y de los que no quiere y si alguno de ellos tiene contrato se tiene que ir, se irá. Es algo que le dije yo a Da Silva que me hacía responsable.
¿Qué fue lo que no funcionó este año?
Cuando terminamos la copa, a Diego se le hizo un contrato importante pensando en dos años mínimo. Se formó un plantel con una cabeza que sabíamos el conocimiento del club, su mentalidad, su forma de trabajar. Cuando se fue, resultó un golpe duro para todos en Peñarol. No hay siempre sol, hay tormentas, presión, resultados adversos.
Los cambios de técnico, ¿no repercutieron negativamente?
No. Las decisiones se tomaron con una fundamentación que el consejo directivo consideró y punto. No podés hacer un análisis con el diario del lunes. De la misma manera que si hubiéramos salido campeones diría lo mismo.
En diciembre de 2009, cuando llegó a Peñarol, le dijo a El Observador que “era como llegar a Real Madrid”. Hoy, ¿piensa de igual forma?
Sigo pensando lo mismo, todavía con mayor personalidad por aspectos que yo no conocía. Tengo mayor cariño. Ya no alcanza con 24 horas por día sino 28 horas. Esa es la realidad. Ganamos un campeonato increíble, estuvimos cerca de ganar la Copa, jugamos con Real Madrid luego de mucho tiempo. Peñarol ha crecido institucionalmente, acercamos a la gente, a los jóvenes. Y tenemos que pensar en positivo. Es como que Uruguay que empató con Venezuela, no piense que el domingo que viene le puede ganar a Perú teniendo el potencial que tiene.
En este plantel hubo episodios de mala conducta y usted fue uno de los que se encargó de hablar con los futbolistas.
Hablamos dentro de los términos normales. Cuando un jugador llega a Peñarol, se le da una hojita en cuanto a obligaciones y responsabilidades. Ellos saben cómo funciona todo. Son pautas de comportamiento que las marca el club, otras las marcan ellos mismos, y otras el técnico. Si algunos futbolistas no quieren venir a jugar a Peñarol, que no vengan. Si yo les tengo que decir que no salgan sábados o domingos, algo está mal.
¿Qué está mal?
Cuando llegaron no entendieron el mensaje. Si pasó eso –porque no tengo la certeza– estaban en el lugar equivocado no merecen estar en Peñarol. Es así de sencillo. Es una empresa con una grifa y eso te condiciona. La prueba está que se jugó el clásico y estamos todos de duelo. Y estaremos de duelo hasta el próximo clásico.
¿Cómo se cambia esto?
Primero, hay que optimizar el plantel; segundo, ver qué juveniles del club pueden acompañar en Primera y tercero, hay que traer cuatro o cinco titulares.
Este año se puede catalogar de un fracaso generalizado.
Fracaso no, porque hubo muchísimas cosas positivas, pero ahora pongo el “pero”. Si estás en Peñarol de la única manera que podés explicar todo, es siendo campeón. Pero no lo tomo como fracaso, lo tomo como que no logramos los objetivos.
¿No es lo mismo?
No, es totalmente diferente. Esto capaz que nos hace mejorar el tema de las contrataciones y retomamos lo de 2010.
¿Se hace cargo de todo lo malo que pasó?
Me hago cargo totalmente.
¿Seguirá en el club?
Sí, sigo acá.
¿Por qué?
Porque todavía estoy en el 50% de las cosas que soñé cuando dije que estaba en Real Madrid. Quiero darle la estabilidad al club con el proyecto de juveniles. Barcelona hace eso, pero los pone a los juveniles. A muchos no les gustó porque dije que no quería traer a tantos jugadores. A los empresarios o dirigentes les puede molestar porque creen que se mejora con buenos jugadores pero considero que no es lo ideal.
Las frases
“Me reprocho haber traído a tantos jugadores”
“A muchos no les gustó que dijera que no había que traer a tantos futbolistas”
“Cuando se fue Diego (Aguirre) fue un golpe muy duro para Peñarol”
“Después del clásico que perdimos, estamos todos de duelo en Peñarol y lo estaremos hasta el próximo”
Osvaldo Giménez
GERENTE DEPORTIVO DE PEÑAROL






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