Estilo - GASTRONOMÍA
Un ingrediente para usar con mucha moderación
La marihuana aparece en infinidad de recetas de cocina, ricas y fáciles de cocinar pero hay que tener cuidado con la medida.
El cannabis está en boca de todos a partir de que el gobierno uruguayo anunció, en una medida sin precedentes en la región, que legalizará el consumo de la flor de esa planta para fumar y disfrutar de los estímulos del tetrahidrocanabinol (THC), la sustancia psicoactiva que la distingue.
Si bien el uso más común de esta hierba es fumarla, también es ingrediente de una cantidad innumerable de recetas de cocina. La más conocida es la de los brownies de marihuana, pero también aparece en entradas y principales y en una gran cantidad de postres.
Sin embargo, hay algo que cambia cuando la marihuana se procesa a través del aparato digestivo. Es muy pero muy improbable que se dé el caso de una sobredosis de marihuana fumada, pero la probabilidad aumenta de forma exponencial cuando se come.
En este último caso el estímulo psíquico del THC se manifiesta de forma mucho más lenta, de tal manera que a quien la ingirió le parece que no hizo efecto. Puede pasar una hora sin que la persona sienta nada especial, en tanto que la marihuana fumada hace efecto en diez minutos.
Eso puede llevar a que quien comió el brownie, por ejemplo, tenga ganas de comer otro, porque está rico y porque “no le pegó”. Como eso va a pasar de todas maneras, es conveniente que cada brownie tenga muy poca cantidad de THC.
Es muy importante que no se dé la situación de que una persona coma el brownie o la galletita o el postre o la ensalada sin conocer el ingrediente que la hace especial. Los efectos en quien desconoce la situación suelen ser negativos. Quien esté invitado a la mesa debe saber, además, cuál es la dosis que ingiere.Esa cantidad es muy importante. Los contenidos de THC varían con la calidad de la hierba, pero hay que tener en cuenta que siempre son mayores a la hora de digerirla. Los efectos también son más duraderos, hasta cinco o seis horas después de consumida.
En ningún caso es recomendable que alguien consuma una dosis superior a los cuatro gramos de marihuana. Si bien el efecto del THC varía con la susceptibilidad del organismo de cada persona, –como sucede con el alcohol y con todas las sustancias psicoactivas– no es recomendable pasarse de esa raya.
La idea de una buena comida siempre tiene que ver con la felicidad.
La marihuana puede participar con todo derecho de esa fiesta, con su peculiar temperamento, si se hace de manera gastronómicamente seria y además sutil: que acompañe y no sea la protagonista excluyente.




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