Mundo - CRISIS EN PARAGUAY
Enemigos íntimos, hijos, un cáncer y reformas truncas
Analistas dicen que Lugo fue demasiado indulgente con los opositores
Con los hechos consumados, pareciera que Lugo llegó solo al poder en Paraguay. Lo cierto es que si bien es obvio que no fue así, desde que accedió a su mandato se manejó bastante solo y sin demasiado apoyo político en sus decisiones.
Para analistas como Michael Shifter, de Diálogo Americano, lo de ayer fue la muestra definitiva de que Lugo “ha sido un presidente políticamente débil desde el comienzo de su mandato”, y que el poco apoyo que tenía se fue erosionando conforme sus rivales ganaban poder.
Nada de eso parecía posible hace cuatro años, cuando Lugo arribaba fortalecido por una nueva coalición —la que el jueves abandonó el Partido Liberal, lo que hizo caer la estructura del gobierno— y se confirmaba, con su 40% de los votos en las presidenciales de 2008, como la esperanza de los campesinos del interior del país. También de aquellos votantes que, tras 61 años de dominación del Partido Colorado, querían un cambio. Al momento de llegar, un 76% de paraguayos creía que las cosas mejorarían con el. Resulta paradójico que, por un incidente similar, haya perdido el puesto.
Lugo llegó al poder en parte gracias al planteo de una medida potente: la reforma agraria integral. Básicamente, lo que esta proponía era plantear un reparto de las tierras rurales más equitativo, ya que tras la dictadura de Alfredo Stroessner, los miembros de una pequeña oligarquía se habían convertido en latifundistas. En aquel entonces, campesinos e indígenas ya ocupaban tierras. Sin embargo, no terminaba de encarar ese eje principal de su campaña cuando debió reconocer un hijo, el primero de dos que concibió cuando ejercía de sacerdote. La Iglesia lo criticó desde entonces e insistió hace pocos días, cuando a pesar de expresarle su respaldo, le pidió que renunciara “en favor de la paz”.
En medio de todo esto, el expresidente paraguayo también debió someterse a un tratamiento contra un cáncer linfático. Fue en agosto de 2010. Lugo se trató durante más de un año hasta que superó la enfermedad este año.
Los analistas entienden que todo esto, pero por sobre todas las cosas la presión de los diputados, el sistema judicial y los medios de comunicación serviles a la oligarquía, conspiraron contra esa reforma agraria. Uno de los logros que sí consiguió Lugo fue el de instaurar un sistema de salud de acceso gratuito al que pudo acceder parte importante de la población. Curiosamente fue Federico Franco, quien ayer tomó el poder, el anunciante de esa medida, una de las primeras del gobierno.
Pero ya desde los primeros embates de la oposición, Lugo aparecía como un personaje blando. “Veía con mucha bondad a todos los rivales, como si fueran feligreses. Apelaba a la bondad de la persona sin tener en cuenta que mucha de esas personas tienen intereses económicos muy grandes y poderosos”, señaló un miembro del Frente Guazú al diario El País de Madrid. También dice que Lugo fue un hombre demasiado indulgente, lo cual parece haber pagado repitiendo, helicóptero mediante, la escena de la salida del entonces presidente argentino Fernando De La Rúa. Las circunstancias parecen distintas, pero el resultado, en definitiva, ha sido el mismo.
Otros presidentes paraguayos que pasaron por juicio político
José P. Guggiari (1928-1932)
Enfrentó una acusación porque la guardia del Palacio de gobierno mató a ocho estudiantes secundarios que se manifestaron pidiendo la intervención del presidente ante el avance de fuerzas bolivianas fundando fortines en el Chaco Boreal desde 1928. Guggiari dejó el cargo a su vicepresidente pero no fue enjuiciado porque una comisión investigadora de la entonces cámara de Diputados lo absolvió. Guggiari retomó el mando en 1932 y poco después lo transfirió a su sucesor Eusebio Ayala.
Raúl Cubas (1998-1999)
Renunció el 28 de marzo de 1999 en momentos en que el Senado valoraba la acusación de la cámara de Diputados. El juicio político se suspendió, y como cinco días antes fue asesinado el vicepresidente, Luis María Argaña, la primera magistratura la asumió el titular del Senado, Luis González Macchi. Cubas fue acusado de mal desempeño al indultar al general retirado Lino César Oviedo, entonces detenido en un cuartel militar por su presunta responsabilidad en el magnicidio de Argaña, asesinado por pistoleros que atacaron su automóvil. Su guardaespaldas también murió.
Luis González Macchi (1999-2003)
Enfrentó un juicio senatorial en febrero de 2003, incluso tras haber superado un golpe de estado en 2000. Fue enjuiciado por una mala gestión financiera de su administración y por designar a un amigo al frente de la venta a inversionistas extranjeros de la empresa estatal telefónica. Se salvó de salir del cargo porque de los 43 senadores presentes en la sesión solo 25 votaron por su destitución, cuando se necesitaban 30 votos.
Para analistas como Michael Shifter, de Diálogo Americano, lo de ayer fue la muestra definitiva de que Lugo “ha sido un presidente políticamente débil desde el comienzo de su mandato”, y que el poco apoyo que tenía se fue erosionando conforme sus rivales ganaban poder.
Nada de eso parecía posible hace cuatro años, cuando Lugo arribaba fortalecido por una nueva coalición —la que el jueves abandonó el Partido Liberal, lo que hizo caer la estructura del gobierno— y se confirmaba, con su 40% de los votos en las presidenciales de 2008, como la esperanza de los campesinos del interior del país. También de aquellos votantes que, tras 61 años de dominación del Partido Colorado, querían un cambio. Al momento de llegar, un 76% de paraguayos creía que las cosas mejorarían con el. Resulta paradójico que, por un incidente similar, haya perdido el puesto.
Lugo llegó al poder en parte gracias al planteo de una medida potente: la reforma agraria integral. Básicamente, lo que esta proponía era plantear un reparto de las tierras rurales más equitativo, ya que tras la dictadura de Alfredo Stroessner, los miembros de una pequeña oligarquía se habían convertido en latifundistas. En aquel entonces, campesinos e indígenas ya ocupaban tierras. Sin embargo, no terminaba de encarar ese eje principal de su campaña cuando debió reconocer un hijo, el primero de dos que concibió cuando ejercía de sacerdote. La Iglesia lo criticó desde entonces e insistió hace pocos días, cuando a pesar de expresarle su respaldo, le pidió que renunciara “en favor de la paz”.
En medio de todo esto, el expresidente paraguayo también debió someterse a un tratamiento contra un cáncer linfático. Fue en agosto de 2010. Lugo se trató durante más de un año hasta que superó la enfermedad este año.
Los analistas entienden que todo esto, pero por sobre todas las cosas la presión de los diputados, el sistema judicial y los medios de comunicación serviles a la oligarquía, conspiraron contra esa reforma agraria. Uno de los logros que sí consiguió Lugo fue el de instaurar un sistema de salud de acceso gratuito al que pudo acceder parte importante de la población. Curiosamente fue Federico Franco, quien ayer tomó el poder, el anunciante de esa medida, una de las primeras del gobierno.
Pero ya desde los primeros embates de la oposición, Lugo aparecía como un personaje blando. “Veía con mucha bondad a todos los rivales, como si fueran feligreses. Apelaba a la bondad de la persona sin tener en cuenta que mucha de esas personas tienen intereses económicos muy grandes y poderosos”, señaló un miembro del Frente Guazú al diario El País de Madrid. También dice que Lugo fue un hombre demasiado indulgente, lo cual parece haber pagado repitiendo, helicóptero mediante, la escena de la salida del entonces presidente argentino Fernando De La Rúa. Las circunstancias parecen distintas, pero el resultado, en definitiva, ha sido el mismo (en base a agencias)




Envíala por email
Imprímela
Más Opciones
Los cancilleres de Unasur viajaron a "respaldar" a Lugo