Deportes - OPINIÓN
Balotelli, la pesadilla de Winston Churchill
Matteo Forciniti, periodista italiano, explica lo que significa para la azzurra ganarle a Alemania una semifinal de la Euro
La cara triste de Merkel y la sonrisa (falsa) de Berlusconi, los weißwurst , la pizza, las rubias y las morochas. Kant, Machiavelo; Italia y Alemania , dos filosofias de vidas diferentes con el enfrentamiento más fascinante que se pueda observar en una cancha de fútbol.
Esta lucha histórica da a Italia ganador y hoy fue solo la última confirmación.
Mario Balotelli es el muchacho “crazy” que escribió la página conclusiva de una historia terrorífica para el pueblo aleman. Su potente musculatura quedó registrada en los portales del mundo. La Eurocopa 2012 de Polonia y Ucrania ya tiene su mejor derrotada: la selección germánica.
Aquel grito de Marco Tardelli retumba aún en el aire del estadio Santiago Bernabeu de Madrid. España ’82, Italia Campeón del Mundo.
Pero el karma alemán viene de antes. La Semifinal de México ’70 será recordada como el “partido del siglo”. La victoria final fue 4-3. Poco importa si entonces Pelé y compañía llegaron primeros.
El último grito en orden cronológico fue el 4 de julio del 2006 en Dortmund. Minuto 119, gol de Fabio Grosso: Italia derrota a los favoritos dueños de casa y vuela a Berlín para traese la copa.
Sí, porque Italia – Alemania regaló a los italianos el mito, la épica y el orgullo. El sueño de una patria rota que encuentra su revancha.
No es un enfrentamiento cualquiera, no lo puede ser para muchos italianos. Se entiende también por las palabras. Las más profundas, lúcidas y sinceras fueron las de Rino Gattuso en la vigilia de la semifinal del 2006. En los ojos de Rino había estaba el orgullo y la solemne promesa de defender el honor de un pueblo sobre una cancha de fútbol, de lograr una sonrisa después 30 años de sacrificios y humillaciones.
Ese mismo gesto prometía a los inmigrantes italianos (del Sur) en Alemania, destino quizá lo hubiese esperado a él de no haber sido por la salvación de una pelota. Porque hay millones de italianos que han emigrado en el mundo, pero probablemente no hay ningún lugar donde estos hayan sufrido tanto como en Alemania, país que llegó a ser una super potencia, entre otras cosas, gracias a la explotación de mano de obra barata italiana.
Se narra que después de la derrota del 4-3 del ’70 se inició una caza a los hombres italianos en las ciudades alemanas, y cuando los alemanes se enojan, provocan verdaderamente miedo.
Aquel maravilloso partido tuvo un extraordinario impacto cultural entre los hinchas, otorgando una especie de dotación divina a los azzurri contra las camisetas blancas. Winston Churchill explicó muy bien la situación: “Los italianos pierden las guerras como si fueran partidos de fútbol y los partidos de fútbol como si fueran guerras”. Lástima que el viejo Winston falleció en el 1965, sin ver a Italia ganar cuatro guerras (futbolisticas naturalmente hablando). Winston no vio al musculoso Balotteli meter la bola en el ángulo.
El resultado deportivo logró silenciar a la prensa alemana, que suele ser provocativa e irrespetuosa y prefiere a menudo disparar fuertemente del siguiente modo: Italia igual mafia y un millón de otros lugares comunes. Como sucedió desde el 1977, con la histórica tapa del Der Spiegel con un revolver sobre un plato de spaghetti.
La historia enseña que Alemania puede dominar sobre muchas cosas (el euro es solamente una), pero en el fútbol contra Italia encuentra su talón de Aquiles.
Puede imponer una política económica, pero no consigue realmente ejercitar también otro dominio, aquel futbolístico, el más inútil de todos, quizá.
Hoy otra vez los favoritos eran los alemanes.
Pero en el fútbol no siempre ganan los favoritos.
Matteo Forciniti, especial para El Observador
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Enrique Roberto Costa -
29.06.2012 - 09:13 hs
Sres. de El Observador: ¿Nunca un video de los goles? ¿Es muy caro?
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A. Alonso -
29.06.2012 - 04:54 hs
Aparte del acertado comentario anterior, este resultado solamente placa los egos o a lo maximo las ansiedades de la gente por un tiempo; no resuelve absolutamente nada. Es un juego, deporte, competicion, nada mas. Se podian haber errado goles, y otro gallo cantaba. Nada que ver con las virtudes de mas disciplina fiscal, de mayor productividad, de mas dinamica y seriedad de las entidades, transmitiendose a la poblacion. Por algo sigue yendo gente a trabajar y vivir en Alemania, a pesar de tener casi 7% de desempleo. Paradojicamente, tres de las cuatro paises semifinalistas estan a la deriva economicamente, fiscalmente, no que en Alemania vaya todo bien, pero es otra filosofia.
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29.06.2012 - 04:30 hs
Los partidos de futbol se prestan para muchas reflexiones desubicadas. Argentina festejo su triunfo futbolistco contral Inglaterra (a pesar de la "mano de Dios) como una vindicacion de su estrepitosa derrota militar en Malvinas. Los ingleses cantan "Dos gerras mundiales y una copa mundial" cuando juegan con Alemania. Son cosas de muy mal gusto y que en general revelan debilidad de quien lo hace. Uno podria tambien decir que Italia se clasifica de la mano de un descendiente africano que fue denostado en su tierra (porque nacio en Palermo) y solo apoyado por Roberto Mancini. Asi que Alemania se desarrollo gracias a los inmigrantes italianos? Y entonces, por que Argentina (y nosotros) estamos como estamos? Italia es una gran nacion futbolera, y su "garra" le ha permitido muchos exitos. Pero esta comparacion facilista entre la economia y el futbol me parece bastante lamentable. Italia es un gran pais, con una historia mas rica que Alemania en casi todos las areas, pero la Italia de los ultimos 30 anios no es ejemplo de nada en materia economica o politica. Alemania si lo es. A disfrutar el triunfo futbolistico sin olvidarse de los fracasos politicos. Los unos no cubren los otros, aunque den algun pasajero respiro emocional.






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