Estilo - MODA
Italia despide a una visionaria extravagante
Anna Piaggi, periodista de moda reconocida por su doble página en Vogue y su estilo, falleció ayer a los 81 años
Anna Piaggi era una de esas figuras que no podía pasar desapercibida en las alfombras rojas o primeras filas de desfiles. Su estilo, colorido y excéntrico, la colocaba en el foco de atención de cada evento, mientras que su trabajo editorial en Vogue Italia a lo largo de 23 años fue, de acuerdo a su directora, “insigne”.
Anna Piaggi, periodista de moda transgresora e ícono de la moda, falleció ayer a los 81 años en Milán.
Si bien sus conjuntos nunca eran repetidos, su peinado y maquillaje se transformaron en su marca registrada: su cabellera celeste era combinada con labios y rubor de colores estridentes.
Mientras que en la moda sus inclinaciones se impulsaron hacia la vanguardia, mantuvo el pasado con ella, al ser acreditada por introducir la moda vintage en Italia y escribir en su máquina Olivetti Valentine roja.
Cada uno de sus atuendos era creado por intuición, pero también por “álgebra”. “Es en realidad por reducción y deducción. Es un poco matemático y científico”, dijo a la revista Paper.
Fue definida por el fotógrafo Bill Cunningham como una “poeta de la moda” y descrita por Mónica Lombardi de Vogue Italia como una periodista de moda “por excelencia. Anna Piaggi sabía cómo leer en forma versátil y auténtica las creaciones de los diseñadores, buscando sus emociones creativas”.
Desde 1960 trabajó en diferentes publicaciones italianas, como Annabella, L’Espresso y Vanity. Llegó a Vogue Italia en 1988 y en su puesto de asesora creativa creó su afamada columna D.P. di Anna Piaggi –D.P. significando doble página–, en las cuales daba rienda suelta a su creatividad, con montajes de imágenes y textos sobre tendencias.
Piaggi fue una gran coleccionista, y eso se vió reflejado en 2006 en la exhibición Anna Piaggi Fashion-ology en el londinense Victoria & Albert Museum. En esta se incluyeron 2.865 vestidos, 265 pares de zapatos y 932 sombreros y un centenar de accesorios.
A lo largo de su carrera sirvió de inspiración y trabajó codo a codo con diseñadores como Manolo Blahnik –quien cocreó muchos de sus zapatos–, Vivienne Westwood, Karl Lagerfeld –que hizo al menos 250 dibujos suyos y que aparecen en el libro dedicado a su musa, Lagerfeld’s Fashion Journal– y Dolce&Gabbana.
Y fue Stefano Gabbana uno de los primeros en manifestar su pesar a través de Twitter. Con un “Ciao grande Anna” se despidió del ícono.
Por su parte, la artista de burlesque Dita von Teese también declaró su admiración. “Ella era la cumbre de la excentricidad glamorosa”, expresó a través de Twitter.






Envíala por email
Imprímela
Más Opciones
