Estilo - ARTE
El lugar en donde Pablo fue Picasso
En Horta de Sant Joan hay reminescencias de cubismo. Picasso estuvo dos veces en este pueblo aragonés con aire de siesta, arte en las laderas y uvas en el valle
"Todo lo que soy se lo debo a Horta”, escribió el 16 de octubre de 1969 Pablo Picasso, para subrayar la importancia que tuvo este pueblito a las puertas de Aragón, en su evolución artística.
Horta de Sant Joan es un conjunto de casas colgando de una pequeña montaña. En la ladera y la cima casas, viejas casas; en el valle olivos y viñas, sobre todo de la cepa tempranillo, propia de la zona. En Horta viven 1.200 personas y queda a 190 kilómetros de Barcelona.
Aquí Picasso estuvo en dos oportunidades. La primera vez con 16 años (en 1899) y luego, a la segunda, cuando fue con su novia, Fernande Oliver, a los 26 años. Fue después de esta segunda estancia en Horta que el artista malagueño comenzó a firmar Pablo Picasso.
Carolina Ruíz –casualidades: tiene el segundo apellido de Picasso– es la que dirige el Museo de Picasso en Horta. Nació aquí, pero de joven se fue a Bolivia, en donde se casó con un local y tuvo cuatro hijos. Hace poco regresó a Horta. “Estudié arte y aquí estoy”, dice a El Observador esta entusiasta defensora del arte picassiano.
Ciudad cubista
En Málaga, el Picasso adolescente era de ciudad, no conocía los oficios. Carolina cuenta: “Fue aquí que conoció al carpintero, al herrero y al panadero”.
En la primera visita a la zona, Picasso se fue a vivir a una cueva cercana a Horta junto a su amigo Manuel Pallarés. Desde aquel lugar miraba Horta, a los campesinos y dibujaba. En Horta –en la buhardilla de un panadero y luego en una fonda del pueblo, Hostal de Trompe– Picasso exploró distintas técnicas. Pero enseguida afloró el cubismo.
Desde la cueva, en la montaña, Picasso observó la propia montaña y al pueblo. El cubismo reconoce el plano, con sugerida tridimensionalidad del volumen.
Es curioso observar la morfología rocosa en esta zona de España: líneas horizontales y verticales y tonos terracotas. Abstraído, uno descubre el cubismo en esa composición de la piedra.




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