- OPINIÓN
Oscar a la incoherencia
Juan Pedro Damiani dejó que Gregorio dirigiera el sábado para echarlo el domingo
Fue apoyado luego de haber perdido una ventaja de siete puntos que llevaba en el Apertura, que perdió de manera poco creíble ante el rival eterno. El consejo directivo de Damiani lo mantuvo en el cargo. Allí, cuando pocos lo esperaban, Damiani y los suyos dieron un mensaje de tranquilidad. Apoyar al hombre. El presidente no quería “volver a cargar con el muerto” como cuando lo cesó en 2007. ¿Qué cambió desde fin de año? Peñarol perdió feo por la Copa, muy feo. Damiani le dijo en la cara a Gregorio que no podían perder por cuatro goles y de esa manera. Pero no le comunicó nada sobre una determinación tomada: Gregorio se iba a ir otra vez, e intentó comunicarse con el Polilla Da Silva por si acaso. El cese lo determinó el presidente, más allá de que quería escuchar al gerente deportivo, el domingo en el consejo. No lo echó cuando terminó el partido ante Nacional de Medellín. Si lo hubiera hecho allí, quizá nadie le hubiese dicho nada, el costo político hubiera sido del DT. Ahora, con esta determinación, el cost
o político es suyo y del consejo directivo. ¿Por qué no lo echó entre el martes de noche y el domingo? ¿Por qué lo dejó dirigir ante El Tanque? ¿Por qué le interesa tan poco el apoyo de los jugadores y de los hinchas con el técnico? ¿Por qué una vez más Gregorio Pérez (no solo su nombre) fue manoseado? ¿Por qué una vez más con Damiani en la presidencia se echa a un técnico en medio del campeonato? Gregorio dos veces, Matosas, Ribas, Saralegui, Keosseian… La lista ya es larga, demasiado. Y los resultados no llegan. Quizá por determinaciones absurdas que a veces se toman. En estos tiempos de premios, los que votaron porque se fuera Gregorio, se ganaron el Oscar a la incoherencia.


