- US$ 1.117: por exportaciones
Freno en el ritmo de la forestación
Durante 2011 se apreció un enlentecimiento en la expansión de las plantaciones que obedece, básicamente, a pronósticos de sequía y que algunas empresas llegaron a un área de equilibrio
Durante 2011 se percibió un freno en la forestación. Desde la Sociedad de Productores Forestales (SPF) se dijo a El Observador Agropecuario que, si bien aún no hay datos oficiales y ellos se manejan en base a esas estadísticas, “algunas empresas bajaron el ritmo de plantación”.
Edgardo Cardozo, gerente de la SPF, aseguró que “hay varias explicaciones: la primera es que algunas empresas llegaron a tener plantado lo que requieren para industrializar y lo que hacen es replantar áreas cosechadas. Llegaron a la superficie de equilibrio”.
En segundo lugar, expresó, “el año pasado fue complicado para plantar, todas las empresas estaban con el corazón en la boca por la falta de lluvias que fue anunciada desde fines del invierno y eso colabora negativamente con el ritmo de plantaciones, con esos pronósticos las empresas cortaron antes la plantación en relación a lo normal para evitar el riesgo de plantas que mueran en verano por falta de agua”.
“Extraoficialmente sí, hay un enlentecimiento, pero hay que tener en cuenta esas realidades”, aclaró Cardozo.
En relación al tema mercados, dijo que la situación no cambió en relación al cierre de 2011. Los productos forestales hechos en el país se destinan básicamente al mercado externo “y la crisis internacional ni por asomo mejoró. Hay serios problemas en Europa, América del Norte tiene inconvenientes, Asia igual, han caído sensiblemente la demanda y los precios; es muy difícil colocar productos en el mercado externo, excepto en negocios puntuales por ciertos productos o calidades. La exportación fluida, como en momentos de 2008 y 2011, está lejos”.
El precio de la celulosa en algo se recuperó en enero y febrero, pero la caída del último trimestre de 2011 fue mucho más grande que esa recuperación.
“Los negocios que se puedan concretar, de exportación de chips y rolos, se hacen con un precio de celulosa de US$ 500 a US$ 520 por tonelada contra valores que llegaron a cerca de US$ 900 en abril del año pasado”, indicó.
En madera sólida todo sigue complicado, en tableros y madera aserrada, “Urupanel, que incluso se declaró en concordato, y Weyerhauser mandaron gente al seguro de paro. Es un rubro muy golpeado a nivel internacional. Son productos destinados principalmente a la industria de la construcción que es de las actividades más afectadas por la crisis”.
Afortunadamente, comentó, en el último trimestre de 2011 se pudo eliminar parte del sobrestock que las plantas tenían “y eso hizo que Urupanel, lentamente, siguiera funcionando y Weyerhauser retomara su capacidad productiva en enero”.
A pesar de eso hay aserraderos de última generación trabajando a menos de su capacidad plena, no tienen a quien venderle, dijo.
Consultado sobre el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR), indicó que es un factor que limita el desarrollo del sector, “hay una cantidad muy grande de impuestos que se pagan y este incremento es una señal negativa más. Por la crisis otros países en el mundo están desesperados por fijar inversiones extranjeras para incentivar su economía y nosotros estamos actuando exactamente al revés”.


