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- Informe

Diferentes caras, mismos vicios

Cambios permanentes que generan desconfianza, insistencia con jugadores que son resistidos y rendimiento en deuda ponen a Gallardo en la misma senda de Carrasco

- 16.03.2012, hs

Marcelo Gallardo realizó siete modificaciones para enfrentar a Racing. El equipo de Sayago llegaba golpeado y con la daga del descenso en su cuello. Pero las diferencias no fueron suficientes para que Nacional se enterrara de cabeza. ¿Se imaginan si los cambios los realizaba el antecesor de Gallardo, es decir, Juan Ramón Carrasco? Se armaba una hoguera en el Parque.

Curiosamente, el entrenador argentino de los albos parece estar recorriendo la misma senda que el polémico JR, claro que con diferentes ángeles a la hora de recibir las críticas.

Por ejemplo, Carrasco estaba encaprichado con poner a Gabriel Marques de lateral. La gente se cansó de fustigarlo hasta que JR cambió. Gallardo insiste con su compatriota Diego Placente por el lateral izquierdo y la gente explotó. Basta con ver los foros de las páginas partidarias de la institución.

A la hora de analizar las contrataciones avaladas por ambos entrenadores también se generan coincidencias en el escaso rendimiento.

Carrasco incorporó a Charquero, Marques, Vigneri, el colombiano Córdoba y Carlao, presentado como el nuevo Roberto Carlos.

Gallardo trajo del exterior a Poclaba (jugó un partido y desapareció), el mencionado Placente, Sosa que ya se fue, Aguirre y Damonte que recibió varias rojas. Boghossian fue la gran apuesta ofensiva y hasta ahora rindió en cuenta gotas.

En el arco tienen diferencias. Carrasco rotaba a los goleros, Gallardo opina que: “El arquero necesita continuidad y sentirse seguro”.

El DT argentino, al igual que JR, jugaba con un as en la manga. Curiosamente, en la etapa de Juan Ramón el que entraba y cambiaba los partidos era Gallardo. Hoy, el Gallardo del nuevo Nacional es Álvaro Recoba que está para entrar y generar el cambio en el equipo. Pero ya se armó revuelo con alguna declaración del entorno como ocurría con JR.

A nivel de personalidad los profesionales son distintos pero con su estilo mandaron los mismos mensajes.

“No entiendo porqué tanto lío con esto de la rotación. En Uruguay hay una manera de sentir el fútbol que está arraigada y es difícil cambiarla”, dijo Gallardo.

Juan Ramón no era menos: “Un jugador de cuadro chico, llámese Fénix o River, ve en mí un salvador, un mesías. Dice ‘con Carrasco me potencio como jugador, voy a ganar más plata, a comprarme un auto, a ser famoso, y encima me va a hacer ganar muchos partidos y llegar a algo que parece lejano’. Encima me puede hacer vender por mucha plata y pararme para toda la vida”.