Nueva planta de celulosa aplazará incorporación de energía eólica

UPM aportará 100 MW de biomasa al sistema eléctrico y llevará a postergar otros proyectos, según UTE

La eventual instalación de una nueva planta de celulosa por parte de UPM implicaría un cambio sustancial en la matriz eléctrica del país. La inversión que planea la multinacional finlandesa tiene como componente importante del negocio la generación de energía a partir de biomasa forestal y su posterior comercialización.

La fábrica que se levantaría sobre el río Negro tendrá una capacidad de producción mayor a las dos que ya existen en el país y podría volcar excedentes de energía eléctrica de unos 100 megavatios (MW), equivalentes aproximadamente al 8% del consumo eléctrico nacional.

Se trata de un nuevo jugador con el que UTE no esperaba contar en el horizonte de planificación energética en el mediano plazo, pero que ahora pasó a ocupar un lugar importante en la agenda.

Así lo dejó a entrever ayer el presidente del ente Gonzalo Casaravilla. El jerarca explicó que 100 MW "perfectamente" se pueden incorporar a la planificación de las próximas incorporaciones de energía, pero aclaró que ese paso también supone que se posponga en el tiempo el ingreso de otras fuentes asociadas a ese volumen.

"El futuro es con energías renovables no convencionales, pero cuando viene un negocio como es una planta que tiene excedentes y partes de su ecuación económica tiene que ver con eso, lo que se busca es una sinergia", afirmó en rueda de prensa.

Casaravilla aclaró que "no se va a pagar más de lo que la energía vale. (...) Uno tiene que buscar un ganar-ganar y acá creo que el sector eléctrico puede, sin verse afectado, más allá de las inversiones que otros van a tener que posponer, aportar a que esa inversión se pueda realizar en el país".

Energía y papeleras

La planta que UPM ya tiene en Fray Bentos con una capacidad de producción de 1,3 millones de toneladas está produciendo unos 130 MW de energía a partir de biomasa, de los cuales 110 MW se consumen en los procesos de producción de celulosa y funcionamiento. En tanto, los otros 20 MW se vuelcan como excedentes a la red de UTE.

Por su parte, la planta de Montes del Plata en Puntas de Pereira que cuenta con una capacidad de producción de 1,3 millones a 1,5 millones de toneladas al año genera unos 170 MW, de los cuales vuelca a la red eléctrica 80 MW como excedentes.

Renovables en perspectiva

En la actualidad hay unos 900 MW de fuente eólica operativos en Uruguay y el gobierno espera llegar a una meta de 1.400 MW en 2017, a lo que se suma una capacidad instalada de biomasa cercana a 400 MW.

Esa situación de por sí favorable ya marcaba que UTE no tendría la misma necesidad que antes de incorporar nuevos generadores de energías renovables, por lo que el ritmo en que se irían sumando nuevos proyectos sería menor. De hecho, una de las hipótesis que tenía el ente a mitad de año era retomar la curva de incorporación de renovables en los primeros años de la próxima década, a un ritmo de entre 100 MW y 150 MW por año.

"Yo les digo a quienes estén interesados (en desarrollar parques eólicos): traigan demanda, que seguro va a pasar. El futuro es con energías renovables no convencionales y la velocidad va a depender de la demanda", había dicho Casaravilla semanas atrás.

El desafío de exportar

La entrada de UPM también supone un escenario aun más desafiante, para empresas, en muchos casos ajenas al rubro energético, que invirtieron en pequeños parques para vender en el mercado spot. Hoy pueden vender la energía a un privado en Uruguay, en el exterior o a UTE si la necesitara, pero no tienen contratos con el ente y por ende, tampoco tienen precios prefijados ni seguridad de compra de energía.

De hecho, el precio spot –que determina el precio que reciben los generadores privados sin contrato con UTE– en Uruguay ha bajado sustancialmente, justamente porque se utiliza menos la generación térmica y el costo marginal de abastecer el mercado bajó sensiblemente (por momentos llega a ser cero y en el promedio de los primeros meses de 2016 fue unos US$ 30 por MWh).

En ese sentido, la gerente senior de la consultora Deloitte, Tamara Schandy había dicho a El Observador semanas atrás que "para los parques que no tienen contrato de venta a UTE, la perspectiva de ingresos vendiendo al mercado spot es bastante limitada".

Por eso, consideró que si Uruguay va a seguir creciendo en producción eléctrica (como está previsto que lo haga a medida que entran a la red proyectos eólicos y solares que están en desarrollo), "es necesario consolidar un mercado regional para colocar los excedentes, de modo que esa venta sea rentable". La primera exportación de energía bajo la modalidad spot fue autorizada este mes al generador eólico uruguayo Ventus.


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