Nuevo invitado en las mesas de dulces

Una emprendedora de Las Piedras encontró un nicho diferente con una versión sofisticada del dulce brasileño
Por Leticia Martínez

El emprendimiento nació casi de casualidad. Una de las amigas de Gabriela Pereyra le pidió que le preparara brigadeiros (dulce típico brasileño a base de leche condensada, que conocía por haber vivido en Brasil) para regalarles a vecinos y clientes. Eso fue el momento que Pereyra recuerda como fundacional de su negocio Gabriela Dulces Finos, ya que le emocionó mucho que confiaran en ella para el agasajo.

Fue así que, en Las Piedras, puso un negocio de brigadeiros destinado, en principio, a regalos empresariales, y la demanda fue tal que le fue requiriendo cada vez más tiempo, lo que le llevó a reducir la carga horaria que dedicaba a impartir clases de portugués.

Pero el proyecto verdaderamente explotó cuando la modelo uruguaya Gabriela Rosés Bentancor le pidió dulces para su casamiento en 2014 con el director de cine estadounidense Carl Rinsch. Gracias a la exposición mediática de la boda, comenzaron a llegar otros clientes, que la impulsaron a ampliar su servicio a cumpleaños de 15, casamientos y otros tipos de eventos.

Con este nuevo abanico de posibilidades, la emprendedora necesita una entrevista previa con los clientes, para conocer los detalles de la fiesta como estilo, cantidad de invitados, en qué momento serán servidos y otros, pero fundamentalmente cuáles son los anhelos y expectativas.
Además hay un trabajo en equipo con decoradores y floristas para que los dulces se integren a la propuesta.

Al pensar en la propuesta dulce "lo importante es que tiene que ser rica pero verse bien" explicó Pereyra, quien destacó que, sin embargo, la imagen no debe subestimar al sabor.

Antiguos compañeros

El vínculo de la emprendedora con los brigadeiros comenzó en su infancia. Vivió 20 años en Brasil. Durante ese tiempo, adquirió varias costumbres, entre ellas la de elaborar estos dulces, que hacía para alguna ocasión en la escuela o para los cumpleaños de la familia. De regreso en Uruguay comenzó a dar clases de portugués. Además del idioma siempre se preocupó por compartir con sus alumnos la cultura brasileña y su gastronomía típica. Una vez al año les enseñaba a cocinar y los brigadeiros eran infaltables. Al hacer esto, se daba cuenta de que lograba combinar dos pasiones.
Dentro de su círculo más íntimo los brigadeiros empezaron a ser muy pedidos y en momentos difíciles que le tocaron vivir, cocinarlos se convirtió en una especie de refugio.

Ahora su afición y resguardo se convirtió en un emprendimiento. La gran mayoría de sus clientes son montevideanos. Y la elevada demanda la llevó a tomar una difícil decisión: tuvo que reducir la carga horaria dedicada a la docencia.

Acceso a la materia prima

Si bien las materias primas necesarias para la elaboración de los brigadeiros se pueden conseguir en el mercado local y son de buena calidad, la diferencia entre la producción que se hace en Brasil y la de Uruguay radica en los precios: aquí los ingredientes son mucho más costosos, según Pereyra.
La emprendedora destaca que con el paso del tiempo comenzó a acceder a una gran variedad de ingredientes. Hay empresas que importan todas las grajeas que se necesita para la decoración, además de gran gama de chocolates o sabores frutales.

La diversidad de ingredientes le permite a Pereyra lograr sabores diferentes: se pueden encontrar brigadeiros frutales, con sabor a bebidas alcohólicas o de diferentes tipos de chocolate.

La inversión más grande del negocio está en la materia prima y en las bandejas que utiliza para la presentación. "No es un producto barato para producir y tampoco para armar porque los elementos que uso son los mejores", subrayó.

Propuesta que sorprenda

Instalarse en el mercado no fue problema para la emprendedora ya que cada vez más, en los eventos de la más diversa índole, los organizadores buscan sorprender con propuestas diferentes y esta por ahora lo es. La moda de presentar una mesa de dulces con brigadeiros gourmet está presente en Brasil desde hace tiempo, pero es una novedad para el mercado uruguayo.

Consultada sobre la aceptación del público ante un sabor típico brasileño, aseguró que siempre creyó que el uruguayo iba a "amar" estos dulces porque su paladar está acostumbrado a sabores y postres "fuertes", ya que es infaltable el dulce de leche. Agregó que la leche condensada si se cocina se transforma en dulce de leche, por lo que comparte cierta esencia y era muy difícil que el cliente local rechazara estos sabores.

Si bien está en cada detalle y procura que cada etapa del proceso sea perfecta porque se considera "muy quisquillosa", para Pereyra la clave está en el momento de presentar los dulces en el lugar para que se luzca todo el trabajo que hay detrás.

Disfruta enormemente del armado de las mesas. Confiesa que se divierte desde que comienza con la elaboración hasta la presentación en el salón; el único momento en el que se pone nerviosa es cuando carga todo lo que debe llevar y tiene temor de olvidarse de algo.


Las claves

Perfección. La emprendedora pesa cada uno de los dulces elaborados: todos deben ser iguales.
Control. Sus dos hijos son quienes prueban las nuevas creaciones.
Difusión. Se hizo conocida por el boca a boca; gracias al feedback de sus clientes.

Populares de la sección