Nuevo motín en cárcel brasileña deja al menos cuatro muertos

En la última semana fueron asesinados alrededor de 100 reclusos
Al menos cuatro presos fueron asesinados ayer domingo en una cárcel de Manaos, la capital del estado de Amazonas, al norte de Brasil. Además, se encontraron tres cuerpos vinculados a una masacre anterior, lo que elevó a un centenar la cantidad de reclusos que murieron en la última semana a raíz de la guerra entre las grandes bandas del narcotráfico.

El enfrentamiento que ocurrió en la madrugada del domingo, en el que la mayoría de las víctimas fueron decapitadas, tuvo lugar en la prisión Desembargador Raimundo Vidal Pessoa por "motivo desconocido", según un comunicado del Comité de Gestión de Crisis del estado de Amazonas.

Los familiares de los reclusos fueron a las puertas de la cárcel para buscar información que no obtuvieron, por lo que hubo una quema de objetos. De todos modos, el Comité de Gestión de Crisis informó que "la situación en este momento es considerada estable".

El penal en el que se produjo el incidente había dejado de funcionar en octubre por recomendación del Consejo Nacional de Justicia debido al hacinamiento y a su precaria infraestructura, pero fue reabierto la semana pasada para alojar a unos 300 internos de otra cárcel en la que también se produjo una matanza.

Las autoridades locales habían tomando esa decisión para separar a los presos de las dos bandas implicadas en la masacre del domingo anterior, en donde 56 presos fueron brutalmente asesinados en el complejo penitenciariolo Anisio Jobim (Compaj), que está instalado también en Manaos.

Las víctimas de las cárceles durante los primeros siete días de enero representan alrededor del 25% de las registradas durante 2016. Además, la policía brasileña trabaja todavía en la búsqueda y captura de los 184 presos que huyeron de los centros penitenciarios de Manaos, ya que más de 100 continúan prófugos.

Preocupación y medidas

Detrás de esta masacre hay una intensa batalla entre las más grandes bandas de narcotraficantes, que hace seis meses pusieron fin a los negocios que mantenían.

Por lo tanto, y en un intento para evitar más motines, el Ministerio de Justicia autorizó este domingo reforzar la seguridad en las prisiones de los estados de Amazonas, Rondonia y Mato Grosso (todos sobre la selva amazónica) con el envío de tropas especializadas y nuevo equipamiento.

El presidente de Brasil, Michel Temer, se reunió el sábado con la presidenta de la Corte Suprema, Cármen Lúcia Antunes, para tratar la crisis y buscar acciones conjuntas entre el Poder Ejecutivo y Judicial.

Ante las sucesivas matanzas, el mandatario se vio obligado a adelantar la publicación del Plan Nacional de Seguridad, que incluye la modernización de los centros penitenciarios y la construccióon de cinco nuevas prisiones federales.

Con 622 mil personas privadas de libertad, Brasil tiene la cuarta mayor población penal del mundo, por detrás de Estados Unidos, China y Rusia. A nivel nacional, la tasa de ocupación de las cárceles es del 167% y un informe del Ministerio de Justicia estima que habría que aumentar las plazas en un 50% para solucionar el problema.

Masacre con tintes de corrupción

La sombra de la corrupción también está en agenda, porque el diario "O Globo" publicó este domingo que la empresa privada que se encarga de la administración de muchas de las cárceles de Amazonas donó en 2014 alrededor de 1,2 millones reales (US$ 360 mil) al actual gobernador José Melo para financiar su campaña electoral.

Fuente: Agencias

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