Nuevo presidente de Corea del Sur a favor de dialogar con el Norte

Activista prodemocracia y defensor de estudiantes y trabajadores
Moon Jae-in, el ganador de las elecciones presidenciales en Corea del Sur, es un exmilitar de las fuerzas especiales, acérrimo activista prodemocracia y abogado defensor de los derechos humanos.
Moon, candidato del Partido Democrático, de centroizquierda, obtuvo 41,4% de los votos, según un sondeo a pie de urna, con 18 puntos por delante de su contendiente más cercano.

Este triunfo corona una carrera política que empezó cuando era estudiante, bajo el régimen militar, y fue detenido por participar en manifestaciones ilegales.

Las elecciones presidenciales ocurrieron después que millones de surcoreanos salieran a las calles para pedir la destitución de la ahora expresidenta Park Geun-hye, que abandonó el poder al verse implicada en un escándalo de corrupción.

Park será juzgada por corrupción y abuso de poder en el caso divulgado por su amiga y confidente Choi Soon-sil, acusada de haber aprovechado sus relaciones para obtener decenas de millones de dólares de las grandes corporaciones del país.

Más bien de izquierda, Moon, de 64 años, era amigo y director de gabinete del presidente Roh Moo-Hyun, que se suicidó en 2009 después de que se abriera una investigación por corrupción a algunos de sus allegados y miembros de su círculo de trabajo.

Moon nació en 1952, en plena guerra de Corea, en la isla de Geoje, en el seno de una familia pobre de refugiados que huía del Norte. Su padre trabajaba como peón en un campo de prisioneros de guerra y su madre vendía huevos en la ciudad portuaria de Busan, con su bebé a la espalda, según cuenta el propio político en su autobiografía.

En 1972 comenzó los estudios de derecho en Seúl pero fue detenido y expulsado de la universidad por haber dirigido una manifestación estudiantil contra la dictadura de Park Chung-hee, el padre de la presidenta destituida.

Su amistad con el futuro presidente Roh empezó en 1982, cuando decidieron abrir un gabinete de abogados especializado en derechos humanos. Ambos se convirtieron en destacadas figuras de los movimientos de lucha por la democracia, que acabarían llevando al país en 1987 a las primeras elecciones libres.

Mientras que Roh se lanzó en el mundo político, Moon siguió su carrera de abogado y defendió a estudiantes y trabajadores arrestados por organizar protestas.

Cuando Roh, contra todos los pronósticos, fue electo presidente en 2002, Moon se convirtió en su consejero y más tarde en director de su gabinete.

Asimismo, Moon también participó en la organización de la segunda cumbre de dirigentes del Norte y del Sur que reunió a Roh y Kim Jong-il en 2007.

En ese marco, el presidente electo es partidario de establecer un diálogo para la reconciliación con Corea del Norte como forma de reducir la tensión con Pyongyang.

Además, en su campaña, Moon prometió reducir el poder económico de los grandes conglomerados familiares, los "chaebols", cuyas estrechas relaciones con el poder político están de nuevo en el centro del escándalo Park.

Militante de la reconciliación

Moon Jae-in es criticado por ser tolerante con Pyongyang, en plena escalada de tensión con el Norte.

El abogado defiende el diálogo y la reconciliación con Corea del Norte, para calmar la situación y hacer regresar a Pyongyang a las negociaciones.

En diciembre, afirmó que si era electo, iría primero a Corea del Norte antes que a EEUU. En cuanto al despliegue en Corea del Sur del escudo antimisiles estadounidense Thaad, Moon en desacuerdo.

Fuente: Agencias

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