Nuevos actores desembarcan en el mercado del cloro

Con una demanda abastecida tradicionalmente por la centenaria Efice, surgen novedades en el mercado del cloro con la entrada de nuevos jugadores, que incluyen una nueva planta nacional e inversiones millonarias

A pesar de lo que se puede creer comúnmente, a presión y temperatura normal el cloro es un gas y no un líquido. A partir de la molécula de cloruro de sodio (sal) se realiza un proceso llamado electrólisis que consiste en dar un choque eléctrico a la sal para obtener sodio por un lado y cloro por el otro.

El sodio se transforma en soda cáustica, que es demandada por la industria agropecuaria, química, textil, alimenticia y prácticamente por todos los procesos de fabricación industrial, lo que desemboca en una fuerte demanda de este insumo. En cambio, la situación del cloro no es tan entusiasta.

El cloro como gas se utiliza en todos los países del mundo para potabilizar el agua. Mediante un proceso en que se baja la temperatura para transformar el gas en líquido, este producto luego se vende a OSE en garrafas de 1.000 kilogramos. Esa demanda representa solo el 8% del total de producción que tiene la empresa uruguaya que ha abastecido tradicionalmente al ente: Efice.

Esa firma –que emplea en la actualidad a 160 empleados– produce soda cáustica y cloro, con la particularidad de que el proceso industrial no permite producir una sin la otra, generándose además ambas sustancias en cantidades relativamente equivalentes. De hecho, la compañía es capaz de abastecer todo el mercado uruguayo de cloro con apenas 30% de la producción de su planta, por lo que destina al exterior el excedente del 70% del cloro producido a precios marginales, sobre todo a Río Grande del Sur en Brasil.

Uno de los productos derivados del cloro es el hipoclorito de sodio, que no es más que lavandina concentrada.

Un nuevo jugador

Con una inversión de US$ 8,3 millones, en una joint venture entre la empresa estadounidense Klaff Realty y la uruguaya AVS Technology, se anunció la construcción de "la primera planta de cloro limpio en Uruguay", que estará ubicada en el Parque Industrial de Pando. La obra tendrá capacidad para suministrar el 40% del cloro necesario para el país y sus derivados (hipoclorito de sodio y ácido clorhídrico). Utilizará tecnología de membrana, libre de mercurio y metales pesados, a diferencia de la actual planta de Efice, dijo la directora financiera de AVS Technology, Virginia Boschetti.

"Nos interesa la industria alimenticia porque nuestro producto será de mejor calidad que el de la competencia. La tecnología de membrana es hoy en día la mejor que hay disponible en el mundo", señalo Boschetti.

Uruguay es firmante del Convenio de Minamata, por el cual, para 2025, el país se comprometió a eliminar las emisiones de mercurio. Por eso AVS apuesta a producir el cloro limpio, y competir con Efice en el mercado.

La planta será construida en forma modular, lo que permitirá escalar producción y en caso de ser necesario cubrir el 100 % del mercado. La intención, además de competir en el mercado, es apuntar a la industria alimenticia porque ésta no dispone de todos los productos que necesita.
La nueva planta empezará a funcionar en setiembre de 2017. La empresa ya tiene en funcionamiento un proyecto similar en Fortaleza –en el predio de la empresa potabilizadora de aguas de la ciudad- y otro en Islas Canarias.

Consultado por la aparición de nuevos competidores, el presidente de Efice, Gómez Alcorta, sostuvo que desde la empresa se aplaude todo emprendimiento industrial en Uruguay. "Estamos acostumbrados a competir porque siempre tomamos los precios que saldría importar de Brasil o Argentina, que tienen gigantes en producción de cloro y soda, siendo nuestra única ventaja competitiva el costo del flete", indicó.

Inversión y derivados

Efice, que tiene su planta en San José, planea de aquí a tres años realizar la inversión industrial más grande en la historia de capitales uruguayos: el proyecto Omega.

La nueva planta tendrá siete veces más capacidad que la actual, pero se definió que produzca tres veces más mediante "un esquema innovador en el mundo". Eso se debe a que una característica de la industria es que el 50% de sus costos fijos corresponden a consumo energético (lo que incluso en 2014, al aumentar sustantivamente el precio de la energía, le provocó una crisis económica que logró superar).

Según Gómez Alcorta, la nueva planta –que insumirá una inversión de US$ 300 millones y se estima será amortizada en 15 años– será 20% más eficiente que la actual. "Agrandamos para trabajar al 100% de la hora cero a las 7 de la mañana, y el resto de las 17 horas del día a una capacidad del 25%, lo que nos brinda un ahorro adicional de 20% en eficiencia de lo que ya nos proporcionara la nueva tecnología", dijo Gómez Alcorta en referencia a la diferencia de precios según los horarios de consumo energético.

En este sentido, el objetivo de Omega –que utilizará tecnología de membrana para cumplir con el Convenio de Minamata– es aumentar la producción de soda cáustica para proveer a las papeleras, que son enormes consumidores de este insumo y actualmente lo importan, lo que según la empresa representará US$ 25 millones en sustitución de importaciones.

En relación al cloro, para que la inversión sea sustentable se apostó hace cuatro años a crear un departamento para generar productos que permitan colocar esta materia prima.

Un nuevo proveedor para OSE

El 8 de febrero por primera vez en su historia Efice perdió una venta a OSE. Hasta la fecha, la empresa uruguaya era proveedora exclusiva por falta de competencia, o compra directa por único proveedor. La adjudicación para el suministro de 1.500 toneladas de cloro líquido para la Planta de Aguas Corrientes, que abastece a Canelones y Montevideo, y equivale al 50% del consumo de OSE en un año, fue para Habilis (IDM Uruguay), instalada como representante de firmas extranjeras. Es por US$ 2,7 millones IVA incluido.

Habilis es proveedora de OSE en otros productos como carbón activado (que se importa de China), mientras que el cloro líquido vendría de EEUU. La Comisión Asesora de Adjudicación aconseja la contratación por ser 20% menor el precio. Está siendo analizada por el Tribunal de Cuentas.

US$ 300

millones es el costo del proyecto Omega, un complejo industrial que incluso contará con un parque eólico capaz de producir la energía equivalente necesaria para el funcionamiento de la planta durante un año.

US$ 8,3

millones es el costo de la planta diseñada por AVS Technology que estará ubicada en el Parque Industrial de Pando.






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