OAS le debe a 150 empresas por proyecto de regasificadora

Algunas empresas todavía están negociando los montos y la deuda podría ascender a US$ 32 millones

La empresa constructora OAS, contratada por el consorcio GNLS para el proyecto de la regasificadora, debe dinero a 150 empresas que participaron en el proyecto. GNLS fue la empresa que Gas Sayago –empresa creada por UTE y Ancap- contrató para llevar a cabo la regasificadora.

OAS se retiró del proyecto a principios de 2015 luego de que estallara el escándalo de corrupción en Brasil relacionado con Petrobras. La suma de la deuda es de US$ 15 millones, pero podría ascender a US$ 32 millones luego de que varias empresas impugnaran el pasivo de OAS y estén negociando los créditos. Los datos se desprenden de la comparecencia de varias empresas afectadas ante la Comisión Investigadora sobre el proyecto de la regasificadora en la Cámara de Diputados y confirmados a El Observador por el asesor de la Liga de Defensa Comercial, Fernando Cabrera.

Todas las empresas afectadas indicaron que nunca hubo un proyecto claro pero confiaron en la obra porque estaba el Estado detrás, representado por Gas Sayago. "Nunca se logró obtener un proyecto oficial de la construcción", dijo Noelia Heguaburu, representante de Francasur S.A en la comisión, según consta en la versión taquigráfica a la que accedió El Observador.

"Ingresamos a la obra con la conciencia de que se trataba de una obra de interés nacional, en la cual el propietario último era el Estado uruguayo, por intermedio de Ancap y de UTE. Eso nos motivó a financiar la obra. Hacíamos el trabajo, presentábamos factura y a los 30 o 60 días nos pagaban. Al principio el pago fue correcto. Luego se presentó el concordato y no cobramos los últimos dos meses de factura. No solo no cobramos las facturas que están en los créditos, sino que nos quedaron muchos materiales e infraestructuras que no pudimos presentar", explicó José Schihlde, representante de Infinito Construcciones S.A.

María Silvarredonda de Canteras Montevideo aseguró que estuvieron cerca de cerrar la empresa por las deudas que OAS mantenía con ellos. "OAS nos quedó debiendo una suma muy importante que, como a muchas otras empresas, nos obligó a mandar a muchísima gente al seguro de paro, a no poder enfrentar nuestras deudas con los fleteros que fuimos contratando para el suministro", explicó.

Para poder cumplir con la demanda de OAS, Canteras tuvo que aumentar su producción y por eso tenían que pagar un canon a la Dirección Nacional de Minería y Geología (Dinamige) que no pudieron afrontar. Si bien pudieron renegociar los tiempos con Dinamige la situación de la empresa sigue siendo delicada.

Las posibilidades de cobrar el dinero adeudado por ahora son lejanas. Hasta ahora, OAS efectuó es una presentación formal de una propuesta de convenio a los acreedores. Esa propuesta fue el disparador para que después se formara una comisión de acreedores. La empresa proponía la creación de un fideicomiso al cual se transferiría bienes muebles que reclama Gas Sayago y los acreedores se cobrarían con el producido de la venta de esos bienes, ya sea US$ 3 o US$ 30.000.000. La comisión de acreedores no estuvo de acuerdo con esa propuesta.

Despidos

La salida de la constructora OAS dejó sin trabajo a unas 700 personas. Algunas de las que tuvieron muy pocos días de trabajo y cobraron abultados despidos. "Yo tuve un empleado que trabajó solo un día y que cobró los quince meses de despido. Tengo otro que trabajó treinta y dos días y otros que lo hicieron por más tiempo", explicó Julio Carini de Mar Abierto S.R.L.

La empresa Infinito aseguró que tuvo que despedir a 20 personas que habían tenido pocos días de trabajo y cobraron por 15 meses un suma de entre $ 800.000 y $ 1.200.000. Ese dinero fue pagado en parte por el Estado (a través de Gas Sayago) y en parte por OAS y GNLS. "Hablo de unos veinte empleados muy calificados, con sueldos muy altos", señañó Schihlde.


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