Obama deportó similar cantidad de ilegales a la prometida por Trump

El actual mandatario expulsó a más inmigrantes que cualquiera de sus antecesores

En una entrevista que fue transmitida el domingo por la noche, Donald Trump dijo a CBS News que deportaría entre 2 millones y 3 millones de inmigrantes indocumentados que, según él, tienen antecedentes penales. Esos números sugieren algunas similitudes con la política del presidente Barack Obama sobre la deportación. Hasta el año pasado el gobierno de Obama había deportado al menos a 2,7 millones de inmigrantes indocumentados durante su administración, con un enfoque en aquellos que cometieron crímenes.

"Lo que estamos haciendo es tomar a los criminales y a quienes tengan antecedentes criminales, pandilleros, traficantes de drogas (...) probablemente 2 millones, incluso 3 millones; los vamos a sacar del país o los vamos a encarcelar", dijo el presidente electo en el programa 60 minutos.

No está claro cuántas personas sin antecedentes penales Trump pretende deportar, o en qué período de tiempo. Sin embargo, Muzzafar Chishti, director de la oficina del Instituto de Política Migratoria de Nueva York, dijo que los comentarios de Trump implicaban una continuidad con la actual administración.

"Lo que está diciendo es una especie de coherencia con la política actual", dijo Chishti, aunque agregó que todavía había preguntas sin respuesta sobre la agenda de Trump.

En la entrevista el presidente electo continuó sugiriendo que los inmigrantes indocumentados restantes podrían estar autorizados a permanecer en el país.

"Después de que la frontera está asegurada y después de que todo se normalice, vamos a hacer una determinación", dijo.

Aproximadamente 11 millones de personas están en Estados Unidos ilegalmente, según el Centro de Investigación Pew. Ese número no ha cambiado bajo el presidente Obama, lo que sugiere que los nuevos inmigrantes equilibraron las deportaciones.

La aplicación de la normativa federal se intensificó bajo la presidencia de Bill Clinton, siguiendo la legislación restrictiva que él firmó en 1996. Entre 1996 y 1997, el número anual de deportaciones trepó de 70 mil a 114 mil.

Mientras tanto, la población de inmigrantes indocumentados se estaba expandiendo y, para 2007, los agentes federales expulsaban a más de 300 mil inmigrantes al año.

Los aumentos continuaron después de que Obama asumiera el poder en 2009. Para 2012, las deportaciones anuales superaron los 400 mil.

En los últimos años, sin embargo, el ritmo de las deportaciones disminuyó. La Agencia de Inmigración y Aduanas registró solo 240 mil deportaciones el año pasado.

Enfoque penal

Menos migrantes están intentando cruzar la frontera ilegalmente, lo que resulta en menos deportaciones. Mientras tanto, los agentes federales han centrado más sus esfuerzos en localizar a los inmigrantes indocumentados con condenas penales, dijo el Secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, en un comunicado el año pasado.

Los datos federales reflejan el cambio de enfoque, al mostrar que la proporción de inmigrantes deportados que tienen condenas penales ha aumentado del 35% cuando Obama asumió el cargo a 59% el año pasado.

En ese sentido, la política de Obama "está muy cerca de lo que ha dicho el señor Trump", dijo Chishti.

De todos modos, Obama habrá presidido más deportaciones que cualquiera de sus predecesores, incluso sin contar las de este año. El presidente George W. Bush expulsó solo a 2 millones de personas, y otros presidentes deportaron mucho menos.

Trump ha hablado favorablemente de la política de Obama sobre la deportación en el pasado.

"El presidente Obama ha sacado a millones de personas", dijo en su último debate con la exsecretaria de Estado Hillary Clinton. "Nadie lo sabe, nadie lo habla, pero bajo Obama, millones de personas han sido expulsadas de este país, han sido deportadas", afirmó el magnate.

Algunos economistas piensan que el número de inmigrantes indocumentados en el país podría aumentar potencialmente bajo el gobierno de Trump. El empresario propuso aranceles punitivos a México, lo que limitaría las oportunidades económicas para los trabajadores mexicanos en su país natal y podría animar a más de ellos a viajar a Estados Unidos, mientras que desalentaría a los que ya están en Estados Unidos a regresar a casa.

Presumiblemente, Trump tendría que moderar sus políticas sobre comercio o remover más agresivamente a inmigrantes no autorizados para reducir su número total.

Chishti también señaló que Trump habló imprecisamente cuando dijo que 2 millones de inmigrantes indocumentados tienen antecedentes penales. Datos federales muestran que alrededor de 1,9 millones de inmigrantes están sujetos a deportación debido a condenas penales, pero esa cifra incluye a inmigrantes que están legalmente en el país.

La organización de Chishti estima que el número de inmigrantes indocumentados específicamente con condenas penales es de aproximadamente 820 mil.

Fuente: The Washington Post

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