Ojo por ojo, blanco por negro

La violencia racial de la Policía estadounidense y la venganza de un afrodescendiente
Un nuevo episodio protagonizado por un civil que tomó las armas en Estados Unidos (EEUU) para asesinar a personas, en este caso a policías blancos, volvió a conmover a ese país norteamericano, en lo que esta vez quedó como una represalia por dos asesinatos a quemarropa de agentes de seguridad sobre personas negras ocurridos entre martes y miércoles de esta semana.

Un hombre negro armado, identificado como reservista del Ejército de EEUU, y que dijo estar "disgustado" por recientes eventos de violencia racial en ese país, protagonizó como francotirador un ataque en Dallas donde murieron cinco policías y otras nueve personas fueron heridas, entre ellas siete agentes.

Los asesinatos ocurrieron cuando la ciudad de Dallas era escenario de una protesta antirracista protagonizada por personas de todas las razas y motivada por la muerte de dos ciudadanos negros a manos de policías en Luisiana y Minnesota esta semana (ver debajo "Homicidios en cadena").

El ataque de Dallas, en el estado de Texas, es uno de los más graves cometidos contra las fuerzas del orden en EEUU. El saldo mortal representa el peor registrado contra policías desde el atentado terrorista del 11 de setiembre de 2001.

El principal sospechoso fue identificado por los medios como Micah Johnson, un hombre negro de 25 años que residía en Mesquite, un suburbio de Dallas. Según informaciones de prensa, Johnson no tenía antecedentes policiales.

La matanza se enmarcó en un nuevo episodio de violencia por la actuación policial con afroamericanos, algo que ya había causado conmoción pública en 2015 con varios casos, entre ellos el de Freddie Gray en Baltimore (Maryland).

Fuego abierto

En cuestión de segundos, civiles y policías se cubrían detrás de autos y se arrimaban buscando protección en edificios en medio de las ráfagas de disparos.

El tiroteo era ensordecedor porque los disparos hacían eco en edificios de oficinas en el centro de la ciudad texana, tristemente célebre por ser el lugar del asesinato del presidente John F. Kennedy en 1963. En Texas es usual que la gente esté armada, incluso por la calle, y que en los comercios haya carteles que exhorten a los clientes a tener sus armas guardadas mientras están dentro del local. Es, además, uno de los estados donde se protege más la segunda enmienda de la Constitución, que resguarda el derecho a la posesión de armas.

"Alguien está armado hasta los dientes", se le escuchó decir a un hombre en medio del ruido del tiroteo, en un video casero publicado en las redes sociales, según consignó la agencia AFP.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, definió ayer el hecho como un ataque "salvaje, calculado y despreciable", y decretó cuatro días de duelo nacional.

Investigan

El jefe de la Policía de Dallas, David Brown, confirmó que el principal sospechoso fue abatido después de un tenso cerco policial. El sospechoso había afirmado antes de morir que no pertenecía a ningún grupo organizado y que solo quería "matar policías blancos".

El presunto autor había formado parte de la reserva del Ejército estadounidense entre marzo de 2009 y abril de 2015, informó la cadena NBC. Además estuvo en Afganistán con el Ejército de Estados Unidos entre noviembre de 2013 y julio de 2014.

La Policía abatió a Johnson al fin de un largo asedio utilizando un robot con explosivos, dijo Brown. El jerarca realizó un dramático llamado a la unidad. "Esto tiene que terminar, esta división entre nuestra Policía y nuestros ciudadanos", dijo.

El centro de Dallas se convirtió ayer en un escenario de investigaciones por parte de agentes, escuadrones antiexplosivos y expertos en balística.

ONU le reclama a EEUU

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el asesinato de los cinco agentes de Policía pero también reclamó que se haga una investigación imparcial sobre las muertes de los dos ciudadanos negros.

En tanto, el gobierno de Nueva York anunció ayer que tomó medidas para reforzar la seguridad tras la matanza de Dallas, aunque las autoridades aseguraron que no se ha recibido ninguna amenaza creíble en la ciudad. Entre otras precauciones, el Departamento de Policía de Nueva York explicó que ningún agente patrullará en solitario y que los efectivos que habitualmente trabajan desarmados no estarán durante un tiempo en las calles.

Homicidios en cadena

Las muertes
El tiroteo ocurrido en la noche del jueves en Dallas durante una marcha antirracista estuvo precedido de una sucesión de hechos también violentos ocurridos la misma semana, en que policías blancos asesinaron a civiles negros. Al menos 123 personas negras murieron por disparos de la Policía estadounidense este año, mientras que el año pasado fueron 258, según The Washington Post. Una serie de muertes de hombres negros a manos de la Policía en Ferguson, Nueva York, Baltimore y Chicago, entre otras ciudades, han dado paso a movimientos como Black Lives Matter (Las vidas negras importan), que rechaza el uso excesivo de la fuerza por parte de los oficiales contra afrodescendientes.

Martes 5
El martes, dos policías redujeron en el suelo y dispararon a quemarropa a Alton Sterling, de 37 años, mientras vendía discos compactos frente a una tienda en Baton Rouge (estado de Luisiana). Un charco de sangre se formó en el pecho del hombre. Videos del episodio circularon inmediatamente. Esta muerte provocó protestas y desató el caos en todo Estados Unidos, un país ya tenso por el próximo juicio de un policía en Baltimore por la muerte en abril de 2015 de Freddie Gray, un negro cuya espina dorsal fue fracturada dentro de una camioneta policial. Rápidamente se abrió una investigación federal de derechos civiles por la muerte de Sterling.

Miércoles 6
Un policía disparó a Philandro Castile, de 32 años, en Falcon Heights, suburbio de Minneapolis (Minnesota), luego de que su auto fuera detenido por tener un faro trasero roto. Castile había informado al policía que portaba un arma y que tenía permiso para hacerlo, pero el agente le disparó mientras buscaba su licencia de conducir y el registro del auto. La novia de Castile, Diamond Reynolds, que lo acompañaba en el auto, transmitió en vivo los momentos posteriores a los disparos en Facebook. El video muestran al policía apuntando su arma hacia ella a través de la ventana, mientras su hija de 4 años está en el asiento trasero.

Jueves 7
Las dos muertes ocurridas entre martes y miércoles provocaron que miles de personas salieran a las calles en Atlanta, Chicago, Dallas, Los Ángeles, Saint Paul y Washington DC en la tarde del jueves, mientras más de 1.000 personas protestaron en Times Square, en Nueva York. En la misma noche del jueves, cinco policías murieron y otros siete resultaron heridos por disparos de francotiradores en Dallas, con dos civiles también heridos. La Policía acorraló a un sospechoso, que murió tras un tiroteo en un garaje en el centro de la ciudad, mientras que la Policía restringió el espacio aéreo en la zona y el transporte público fue suspendido.

Candidatos suspenden campaña

La gravedad de los asesinatos de cinco policías llevó a los aspirantes presidenciales Hillary Clinton y Donald Trump a cancelar todos sus actos públicos de campaña previstos para ayer. Clinton tenía previsto un acto junto al actual vicepresidente Joe Biden en Pensilvania, y Trump un encuentro en Miami. En un mensaje en la red social Facebook, Trump afirmó que se trató de un "ataque" contra el país, y denunció que se trató de un tiroteo que incluyó "ejecuciones". Por su parte, Clinton escribió en Twitter que se encontraba de duelo "por los oficiales baleados cuando cumplían su misión sagrada de proteger una protesta pacífica, por sus familias y por todos los que sirven con ellos".

Fuente: Agencias

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