Olímpico en una Londres destruida

Walter Pérez fue uno de los mejores velocistas de la historia de Uruguay y en 1948 vivió una experiencia increíble

En 1948, después de 12 años de interrupción debido a la Segunda Guerra Mundial, los Juegos Olímpicos volvieron a celebrarse, en la capital de Inglaterra, Londres.

Uno de los 59 deportistas que concurrió en representación de Uruguay fue el atleta Walter Pérez, un velocista que hizo historia en la década de 1940.

Nació en Montevideo el 1º de noviembre de 1924 y a los 16 años su talento emergió en las competiciones que se realizaban entre las Plazas Deportivas. Defendió la camiseta de Atenas donde ganó 14 años consecutivos el título nacional de los 100 metros llanos en la era de oro de la velocidad uruguaya donde también brillaban Juan Jacinto López Testa –quien llegó a igualar el récord mundial con viento ilegal- y Mario Fayos.

"Nunca practiqué deporte por dinero, era ofensivo si me lo ofrecían, y fue el deporte el que me formó por los valores que me dio", Walter Pérez.

Fue campeón rioplatense, campeón sudamericano y su récord nacional de 200 m llanos (21.05) se mantuvo imbatido desde 1944 a 1997 cuando lo superó, en Manaos, Heber Viera llevándolo a 21.03.

"Para mí la actividad en las pistas siempre fue algo secundario, a pesar de que lo hice con todo mi entusiasmo y siempre sin cobrar dinero. Era ofensivo que nos ofrecieran plata por correr", me contó en octubre de 2008 en su casa de Carrasco.

Pérez en 2008 Atletismo
Pérez en 2008
Pérez en 2008

El amateurismo, valor sagrado de los Juegos Olímpicos, también imperaba a nivel local. Una anécdota que me contó el basquetbolista Ebers Raúl Mera –bronce olímpico en Melbourne 1956– es bien gráfica. El hombre jugaba en Stockolmo y fue el primer jugador uruguayo en innovar la técnica del lanzamiento realizando el tiro a una mano. Así se convirtió en el jugador del momento y un buen día, representantes de la marca Phillips le regalaron una máquina de afeitar electrónica de última generación. Al llegar a su casa se la mostró a sus hermanos y su padre que contemplaron azorados las bondades del aparato. Sin embargo, al otro día Mera recibió el llamado de las autoridades de la Federación Uruguaya quienes le recordaron gentilmente que como jugador amateur no podía percibir ni dinero por jugar ni ninguna otra clase de incentivo. Ese mismo día fue a devolver la máquina.

Por eso, cuando tenía 19 años, Pérez empezó a trabajar. Primero como dibujante de la sección de deportes de diario El Plata. En 1946 montó la agencia Publicidad Oriental. Empezó en el departamento de arte y en la década de 1960 pasó a administración hasta su cierre, en 2001.

Mientras, volaba sobre la pista de atletismo del Parque Batlle, donde entonces se corría sobre piso de carbonilla.

Sus logros

· Entre 1943 y 1948 fue tres veces medalla de oro y tres de plata en los Campeonatos Rioplatenses

· Medalla de plata en 100 m llanos en los Sudamericanos de Santiago 1943 y Montevideo 1945

· Récord nacional en 50m, 60m, 75m, 150m y 250m en 1944

· Récord sudamericano de 1944 a 1949 en 100m llanos con 10.4

· Récord nacional de 1944 a 1997 en 200m llanos con 21.05

· Olímpico en Londres 1948 en tres pruebas: 100m, 200m y 4x100m

Tenía 23 años cuando compitió en los Juegos Olímpicos. El hombre recordaba los edificios destruidos de Londres y las profundas huellas que habían dejado los bombardeos nazis de 1940. "Nos alojaron en unos barracones gigantes y comíamos enlatados", contó.

Pérez con Atenas
Pérez con Atenas
Pérez con Atenas

Pérez también reveló cómo era ser velocista en aquellos tiempos: "Antes los entrenamientos se manejaban con ciertos axiomas que hoy han sido totalmente superados. Al velocista no se le permitía hacer fondo ni fuerza. Se entrenaba dos horas y tres veces por semana y los días de competencia comíamos carne roja con puré y ensalada. Todo lo opuesto a los tiempos modernos".

Pérez no superó las series del 100 ni del 200 y recordó con un dejo de amargura su participación en el relevo del 4x100: "El gran error dirigencial de aquella época fue haber llevado a tres velocistas (él, López Testa y Fayos) y dos en salto alto (Hércules Ascune y Pedro Listur) siendo que éstos por sus marcas no tenían chances de pelear arriba; en cambio nosotros en la posta pudimos hacer historia. La corrimos bajo lluvia torrencial junto a Ascune. Arranqué yo, siguió Fayos y cuando se le entregó el testimonio a Ascune íbamos primeros en la serie, pero era lógico que él no iba a mantener el ritmo. Y así fue". Uruguay quedó tercero en la clasificatoria y no alcanzó un lugar entre los seis finalistas.

Pérez tuvo también una larga y destacada trayectoria como dirigente en el ámbito deportivo hasta que falleció en enero de 2010, en Lima, a los 85 años.


Comentarios

Acerca del autor