Once alimentos anticancerígenos para incluir en la dieta

Frutas, verduras, especias, infusiones y cereales, la naturaleza nos ofrece una cantidad de productos con propiedades que contribuyen a prevenir el cáncer.

Brócoli: de acuerdo a varios estudios, este vegetal contiene isotiocianatos, una sustancia capaz de interferir en el desarrollo de células malignas e interrumpir su proliferación en hígado, colon, huesos, mama, páncreas, piel, próstata y vejiga.

Aceite de oliva: investigaciones han comprobado que el consumo de este aceite reduce el riesgo de contraer cáncer de mama gracias a sus compuestos polifenólicos. También las grasas poliinsaturadas tienen beneficios para la salud ya que protegen al colon contra enfermedades, al mejorar la circulación, dar flexibilidad a las arterias y detener la evolución de mucosas digestivas.

Té verde: es rico en polifenoles y, por ende, funciona como antioxidante natural. Múltiples estudios sugieren que esta infusión previene contra el cáncer de colon, estómago, hígado, páncreas, pulmón y recto.

Frutos rojos: las frambuesas son ricas en antioxidantes, vitaminas C y E, minerales, antocianinas, y ácidos vegetales, compuestos que contribuyen a prevenir el cáncer de colon y esófago. Los arándanos y las moras contienen vitaminas A y C, pectina y antioxidantes que protegen contra la leucemia.

Ajo: cuenta con aminoácidos, cisteína, glutatión y sulfatos, entre otras sustancias activas, y es por ello que el Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos sostiene que ayudaría a prevenir el desarrollo de algunos tipos de cáncer, principalmente del sistema gastrointestinal.

Cúrcuma: es una especia con propiedades anticanceríginas dada su elevada cantidad de sustancias antioxidantes, antinflamatorias y hepatoprotectoras. Además, puede ser muy beneficiosa para ayudar a recomponer al organismo de los daños generados por los tratamientos de quimioterapia.

Trigo: las fibras presentes en este y otros cereales, semillas y legumbres, aceleran el tránsito intestinal, arrastrando sustancias y células malignas, y previniendo el desarrollo de cáncer de colon y de estómago, pero también de páncreas y mama.

Soja: contiene fitoestrógenos, y esto la convierte en un alimento protector contra el desarrollo de tumores malignos en mama y próstata. Debe consumirse en cantidades moderadas (25 g/día) ya que un exceso puede dar lugar a desequilibrios hormonales.

Aloe vera: su jugo puro ayuda a prevenir y combatir el cáncer de páncreas y pulmón. Además, es rico en germanio, una sustancia que protege al sistema inmunológico, sana las capas de epidermis del intestino y mejora el impacto de la quimioterapia.

Hongos: sus polisacáridos fortalecen el sistema inmunológico y protegen contra el desarrollo de cáncer. Tiene propiedades hepatoprotectoras y, por su contenido en lectina, evita que se reproduzcan células enfermas.

Tomate: es rico en licopeno, una sustancia antioxidante que ayuda a reducir la reproducción de células cancerígenas. Un estudio sugiere que consumir 10 tomates crudos por semana reduce en un 18% el riesgo de contraer cáncer de próstata.

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Fuente: www.ehowenespañol.com