Once rincones del cine local

Espacio de Arte Contemporáneo presenta exposición semi interactiva sobre varias películas
Para superar el prejuicio sobre la falta de diversidad y la monocromía del cine nacional, y para descubrir un universo entero de arte y artesanía, está la exposición semiinteractiva Nosotros y el cine. En ella, además, se incluye la posibilidad de echar un vistazo a una película de la que mucho se habló pero que nunca se vio, Ojos de madera, de Roberto Suárez.

La muestra consiste en 11 espacios en los que 13 artistas exhiben distintos aspectos de sus trabajos para una industria –o pequeña industria– que existe como tal desde hace algo más de 20 años. Cada espacio está armado de un modo distinto, algunos solo para ser vistos, otros para ser escuchados, otros para recorrer, alguno para interactuar y dos que incluso permiten espiar.

Está, por ejemplo, el proceso de trabajo de la emblemática pintura del afiche de Whisky, hecha por Martín Vergés. Esa imagen, con los tres protagonistas caricaturizados, fue en su momento el buque insignia del cine nacional. Por lo que significó en su hora, es importante que el cuadro y su proceso de trabajo haya sido incluido aquí. Muy cerca está el afiche de Tanta agua y el proceso de ensayos que realizó el ilustrador y diseñador Luis Bellagamba.

Un recorrido interesante se abre en tres habitaciones que se atraviesan de un tirón y que muestran desde el proceso de un corto de animación hasta dos vestuarios históricos. En la sala contigua aparecen piezas, imágenes y diseños de Mal día para pescar, con los que Daniela Calcagno recreó lujosamente la ciudad de Santa María, de Onetti. Y en la tercera, Alejandra Rosasco y Lucía Mangado muestran vestuarios completos y diseños de La redota, de tal modo que el espectador puede tocar y jugar con algunas láminas y transparencias.

Gonzalo Delgado, prolífico director de arte de películas como Whisky, Miss Tacuarembó, Clever y muchísimas más (además de codirector y coguionista de Las toninas van al este), monta un cuarto con objetos que empleó en muchas películas y que encierran historias de todo tipo. Es un espacio que se espía desde afuera y que representa en parte su mundo interior y también el cúmulo de lo que pone en pantalla con su trabajo.

El sonido tiene su espacio, ya que Daniel Yafalián, el sonidista de mayor filmografía en el país, instaló una consola conectada a un equipo 5.1. Se entra a la pieza, se escuchan distintos audios de cine rodeado por los parlantes, y se puede jugar con la consola para modificarlos.

Pablo Turcatti es un artesano del stop motion, la animación cuadro a cuadro. Su espacio consiste en una gran nave extraterrestre con tentáculos sobre un edificio. Sergio De León arma una habitación bastante grande con obras del artista Ulises Bessio y una proyección sobre su trabajo plástico. Es el espacio que menos parece remitir al cine y más hace pensar en la clase de arte que se podría ver en una bienal. Sin embargo, refiere al documental La intención del colibrí, sobre la obra de Bessio.

La exclusiva a la que permite acceder la exposición está en el espacio de las artistas Paula Villalba y Cecilia Bello, sobre Ojos de madera. Esta película es casi una leyenda urbana nacional, porque no fueterminada aunque de ella se habló mucho. Fue escrita, dirigida y protagonizada por Roberto Suárez y fue anunciada como "un cuento de terror infantil para adultos", una historia sobre un niño que puede ver lo que los adultos no perciben. Villalba, que fue codirectora de arte, realiza con Bello cuatro cajas dentro de las que se representan salas de cine con espectadores y proyecciones. El espectador tiene que espiar por un agujero que tiene cada una y descubrir un pequeño escenario que se impregna en la retina. El resto lo hace la ambientación de la misma sala, algo lúgubre y decadente, que insinúa la atmósfera de la película. El espacio central, o más bien, el lugar donde convergen los recorridos de la exposición, es el que ocupa la directora de arte e ilustradora Inés Olmedo. Olmedo es la directora de arte de mayor trayectoria en el país y recorrió desde la publicidad, hasta la televisión y el cine, además de tener un gran reconocimiento como artista.

El espacio que montó Olmedo se llama De la materia de la que están hechos los sueños y se divide en varias secciones.

De alguna manera, Olmedo se expone a sí misma a través de todo lo que hay en su espacio. Muchos de los artistas de la muestra también lo hacen, cada uno a su modo, especialmente Delgado y su cuarto. Y por eso, aunque se pueda decir que en la muestra se podría haber incluido a un fotógrafo por lo menos, visitar Nosotros y el cine permite acceder al cine uruguayo desde el punto de vista y la experiencia de técnicos y artistas cuyo trabajo aparece pero no siempre es visto.

La muestra está en el EAC (Arenal Grande 1930) hasta el 20 de noviembre, de miércoles a sábados de 14 a 20 y domingos de 11 a 17.

Fuente: Matías Castro

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