Oposición superó expectativas con firmas para revocar a Maduro

La revocación de Nicolás Maduro está encaminada, luego de que la oposición venezolana presentara las firmas necesarias para abrir el proceso que buscará reducir su mandato. De acuerdo con el reglamento para el referéndum revocatorio aprobado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), la oposición debía entregar 195.721 firmas que equivalen al 1% de los poco más de 19 millones de venezolanos que componen el registro de votantes para activar el inicio del proceso.

Aunque el CNE había dado un plazo de 30 días para realizar esa primera etapa de recolección de firmas, la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), mayoría en la Asamblea General, aseguró haber superado ampliamente la cantidad necesaria, tras haber recolectado más de 2 millones y medio de firmas, aunque decidió entregar las primeras 1.850.000 verificadas para dar celeridad al proceso.

El gobierno chavista, que continúa buscando nuevas formas que bloqueen el proceso por lo menos hasta después del próximo 10 de enero, aseguró que revisará cada una de las firmas presentadas para confirmar que mantienen los requisitos necesarios. Además, declaró que suspenderá la convocatoria al referéndum si los opositores incurren en violencia en algún momento del proceso revocatorio.

La fecha del 10 de enero es especialmente significativa, ya que si el referéndum no se realiza antes de ese día, en que se cumplen los primero cuatro años de mandato de Maduro, ya no podrán convocarse nuevas elecciones y el gobierno deberá completar los seis años en el ejercicio del poder.
De acuerdo con la legislación electoral, una vez verificados y aprobados estos datos, el CNE dará un nuevo plazo a los solicitantes para que esta vez entreguen un conjunto de firmas en favor del referéndum equivalentes al 20 % del padrón electoral, lo que equivaldría a unas cuatro millones de firmas.

El primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, declaró varias veces durante los últimos días que la oposición no quiere activar en realidad el mecanismo, ya que dejó pasar mucho tiempo para iniciar la primera recolección de firmas. Explicó que la verdadera intención detrás de la moción es iniciarlo de forma tardía para "después decir 'el gobierno nos bloqueó y no quiso hacer el referéndum'", para luego denunciarlo ante organismos internacionales.

La guerra contra Polar

El número dos del oficialismo también se refirió el pasado lunes a las inspecciones de varias fábricas que el gobierno puso en marcha esta semana. "Hoy estamos (...) supervisando todos los depósitos, instalaciones, fábricas de alimentos a lo largo y ancho de Venezuela para determinar los inventarios que tienen estas empresas que dicen que no trabajan si no les dan dólares. Ellos saben quiénes son", afirmó Cabello a través de la televisión gubernamental, en clara alusión a la principal empresa cervecera del país, Polar.

Estas declaraciones trascendieron luego de que el pasado domingo Maduro ordenara tomar las fábricas cerradas, en una amenaza encubierta contra Polar, que un día antes había oficializado la suspensión de actividades en cuatro plantas productoras de cerveza y malta. Maduro ordenó "tomar" las industrias que cesen operaciones, tras lo cual funcionarios, escoltados por militares, inspeccionaron el lunes las plantas de cerveza y malta que Polar paralizó en San Joaquín (estado de Carabobo) y Maracaibo. Según Polar, la paralización de las plantas cerveceras afectará 10 mil empleos directos y unos 300 mil indirectos.

"Aquel que pare una planta, una industria o una fábrica será castigado con la ley. Y planta parada, planta tomada por la clase obrera", advirtió el mandatario socialista en aquel momento.
Justamente, la guerra entre el gobierno y Polar, la mayor productora de alimentos y bebidas de Venezuela, aumentó en intensidad hasta convertirse en uno más de los graves problemas que enfrenta el país, ya que incide directamente en la escasez de alimentos y el desabastecimiento que padecen los venezolanos.

La guerra también es mediática, ya que en radio y televisión se difunden anuncios en los que el gobierno acusa a Polar, por ejemplo, de sacar a la venta alimentos, refrescos y productos de higiene sólo en envases grandes, para desestimular la compra al ser más costosos, y dar sensación de escasez, algo que la empresa desmiente en forma categórica.

Maduro aseguró que el cierre de plantas es parte de la "guerra económica" que genera la escasez e inflación que sufren los venezolanos, y que atribuye a la oposición y "empresarios de derecha" como el presidente de Polar, Lorenzo Mendoza, para desestabilizarlo.

Linchamientos: el termómetro social del país

Otro de los síntomas de la complicada situación social de Venezuela son los linchamientos populares. En total, durante los primeros meses del año, se registraron 74 hechos de este tipo, en los que murieron 37 personas y otras 37 resultaron heridos de gravedad, según informó la Fiscalía General.

"Los linchamientos constituyen un delito: nadie puede hacer justicia con su propia mano; existe un Estado de derecho que establece las condiciones en que serán ejecutados los juicios", expresó la titular de la Fiscalía en un acto en su despacho.

Solamente dos personas "están privadas de libertad por su presunta participación" en los linchamientos, añadió. El presidente del Observatorio Venezolano de Violencia, Roberto Briceño, aseguró además que entre el 60% y 65% de la ciudadanía "está a favor de los linchamientos". Solo entre un 30% y 35% "no los ve como una solución para disminuir la delincuencia", se lamentó.
Briceño ya había advertido en octubre del año pasado que "el linchamiento en Venezuela ha aumentado de una manera impresionante por la desesperación de las personas y porque ha aumentado mucho más también la acción delictiva".

Fuente: Agencias

Populares de la sección