Oposición venezolana lanza la campaña por la salida de Maduro

Buscarán acortar su mandato o forzar su renuncia antes del fin de su Presidencia en 2019
La alianza opositora venezolana Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se declaró en "campaña social" para promover "el cambio de gobierno" del presidente Nicolás Maduro y debate ahora sobre el medio más adecuado para lograrlo. El presidente del grupo en el Parlamento se inclina por una reforma constitucional que permita poner fin a 17 años de chavismo.

"Nos declaramos en campaña. La campaña social de la Mesa de la Unidad Democrática se retoma y se retoma a partir de hoy", afirmó en rueda de prensa el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, quien aseguró que la oposición trabaja en una "solución política" para "cambiar de gobierno".

El pasado viernes, tras la decisión del Tribunal Supremo de validar el decreto de emergencia económica que presentó Maduro y que había sido rechazado por el Parlamento –de mayoría disidente–, la oposición anunció que acelerará el método para "salir" de este gobierno antes de que finalice su mandato. Nicolás Maduro fue elegido presidente en 2013 y su período culmina en 2019.

El vocero de la MUD aseguró que en el país caribeño "no va haber desenlace violento", ni golpe de Estado, "ni estallido social, ni revuelta sangrienta".

"Y ese cambio de gobierno se realizará de manera impecablemente constitucional, pacífica, democrática y electoral", aseguró.

Torrealba afirmó que la oposición producirá "los cambios institucionales que harán posible la real consulta al pueblo" y trabajará "en la base de la sociedad para ampliar la mayoría" que, dijo, "además de vencer al gobierno garantice la gobernabilidad".

Las tres opciones

El bloque tiene tres alternativas para llevar adelante su campaña: un referendo revocatorio, una reforma constitucional y la convocatoria a una asamblea constituyente.

Ayer en entrevista con EFE, Henry Ramos Allup se decantó por la vía de la enmienda constitucional para recortar el mandato del presidente. Propuso acompañarla de otras dos reformas para reducir también el período del Parlamento y del Tribunal Supremo. Ramos Allup, de 72 años, es el presidente del nuevo parlamento, una de las figuras opositoras más influyentes desde que a principios de enero asumieron los nuevos legisladores y la MUD se hizo con la mayoría.

"El plazo de seis meses que nos fijamos para buscar una salida constitucional, pacífica y electoral, que antes parecía muy apremiante, ahora parece más bien demasiado largo ante la dinámica y la agudización de la crisis por la que estamos atravesando en Venezuela", afirmó Ramos Allup.

Considera que la enmienda constitucional es la vía "más expedita, menos complicada", ya que se puede aprobar por mayoría simple de la Cámara y requiere posteriormente solo la mayoría de los votos en una consulta popular. Los opositores decidirán "muy pronto, en breves días" si optan por esta vía o por una de las otras dos sobre la mesa: el referendo revocatorio o la convocatoria de una asamblea constituyente.

La estrategia de Ramos Allup es más amplia pues propone, para evitar el argumento de que es discriminatorio acortar solo el mandato del presidente, disminuir el plazo de gestión en el Legislativo y en el Tribunal Supremo.

A su juicio, se trata de buscar el método "menos obstaculizable" por parte del gobierno y "su" Tribunal Supremo de Justicia, al que tacha de ser "un apéndice del Ejecutivo" y al que acusa de "dictar sentencias una y otra vez" para impedir el trabajo opositor en el Parlamento.

Aquí hay un problema, pues la reforma constitucional estaría sujeta al dictamen del Tribunal Supremo de Justicia, que según la MUD está a órdenes del gobierno socialista.

"Tenemos que resolver el tema de un poder judicial que en vez de estar al servicio del país está al servicio del gobierno, porque, si no, te torpedea la enmienda. La reforma de la ley orgánica del Tribunal Supremo de Justicia es uno de los pasos más importantes", sostuvo por su parte Torrealba.

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