Opositores en Nicaragua reclaman transparencia y nuevas elecciones

El principal partido fuera del oficialismo había sido excluido de los comicios
El presidente Daniel Ortega, que ya gobernó tres veces Nicaragua de forma autocrática, ganó el domingo la presidencia de ese país por cuarta vez pero la oposición, excluida del proceso electoral, advirtió que no acepta esa "farsa". Además de un tercer mandato consecutivo hasta el 2021, el resultado le permitirá al exguerrillero revalidar su amplia mayoría entre los 92 diputados de la Asamblea Nacional.

Con 99,8% de los votos escrutados, el exguerrillero sandinista arrasó los comicios del domingo con 72,5% de los votos frente a 15% para un lejano segundo lugar del candidato del derechista Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Maximino Rodríguez, según el Consejo Supremo Electoral (CSE), que ayer por la tarde oficializó la reelección.

Sin embargo, la oposición nicaragüense advirtió que no acepta los resultados debido a una abstención masiva (42,8% del electorado) y exigió convocar a nuevas elecciones pluralistas, transparentes, con un tribunal electoral imparcial y la presencia de observadores internacionales.

"No reconocemos los resultados de esta farsa y con la fuerza de la voluntad manifestada por el pueblo de Nicaragua, las declaramos nulas", afirmó la dirigente del opositor Frente Amplio de la Democracia, Violeta Granera.

Las leyes nicaragüenses no contemplan un techo de participación mínima para que una elección sea válida, por lo que el candidato que obtenga más votos respecto a su contrincante gana la contienda.

La oposición acusa a Ortega, quien controla todo el aparato estatal, de querer instaurar una nueva dinastía en el país similar a los Somoza, familia que rigió los destinos de Nicaragua entre 1934 y 1979.

Antes de los comicios, grupos opositores llamaron a los nicaragüenses a no votar para deslegitimar el proceso electoral, del que el mayor partido opositor quedó excluido tras un fallo de la justicia que lo despojó de la representación legal de su agrupación, cuatro meses antes de las elecciones.

De todas formas, de acuerdo a las encuestas, su intención de voto rondaba el 30% frente al piso de 60% que recogía Ortega, por lo que tampoco hubiese sido posible que ganara la presidencia.
Ortega llevó a su esposa y mano derecha Rosario Murillo como candidata a la vicepresidencia.

El futuro

En la última década, Ortega acumuló un enorme poder político gracias a la conducción de su partido, una alianza con el sector empresarial y el apoyo de Venezuela, que le permitió un crecimiento económico de entre 4% y 5% en los últimos cinco años.

Según datos oficiales, entre 2007 y el primer semestre de 2016, Nicaragua recibió casi US$ 4.800 millones en préstamos blandos e inversiones de Venezuela, que fueron manejados fuera del presupuesto y sin fiscalización.

Pero la crisis política del gobierno de Nicolás Maduro y los bajos precios del petróleo afectaron la cooperación y el comercio con Venezuela, que hasta 2015 era el segundo socio en importancia de Nicaragua después de Estados Unidos.

Además, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó en setiembre la iniciativa conocida como "Nica Act", que busca condicionar la asistencia financiera a Nicaragua a mejoras en su sistema democrático, derechos humanos y combate a la corrupción.

De ser aprobadas por el Congreso y refrendadas por el presidente Barack Obama, las sanciones impedirían a Nicaragua recibir financiamiento de organismos multilaterales por unos US$ 250 millones anuales, que representan 40% de la inversión pública del país.

Fuente: Agencias

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