Opositores reafirman presiones para acelerar proceso revocatorio

En una carrera contrarreloj, la oposición espera que sus acciones den celeridad al referéndum
La oposición venezolana quiere evitar a toda costa que la carrera contra el tiempo en la que se encuentra inmersa se prolongue todavía más. Para eso, ha decidido focalizar toda la presión en las calles de Caracas, de manera de lograr que el Consejo Nacional Electoral (CNE) acelere los trámites para habilitar el referéndum revocatorio que recortaría el mandato de Nicolás Maduro al frente del país caribeño.

En ese sentido, cerca de 400 personas se congregaron ayer en las inmediaciones de una de las plazas más importantes de la ciudad, donde entonaron cánticos contra el gobierno y portaron pancartas con consignas relativas a la revocación.

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), principal alianza opositora del Parlamento, llamó a movilizarse luego de que el CNE, al que acusa de aliado del gobierno, cancelara el jueves pasado una cita clave en la que informaría si cumplió con el mínimo de 200 mil firmas válidas, de las casi 1,8 millones que presentó para activar el referéndum. La oposición reclama al CNE fechas definitivas y los procedimientos necesarios para proseguir con la ratificación de las firmas con la huella dactilar, pues luego de la activación de la consulta, debe recoger cuatro millones de rúbricas para que se convoque finalmente a un referéndum.

La oposición necesita apurar el proceso dado que si la consulta se hace antes de enero de 2017 -cuando se cumplen cuatro años del mandato iniciado en 2013 por el fallecido Hugo Chávez- y Maduro la pierde, se llamará a elecciones. Si es el próximo año sería sustituido por el vicepresidente, nombrado por el presidente luego de la consulta popular.

"La validación de las firmas es un tema crucial, porque sin eso no se destapa el camino hacia el referéndum", declaró en la concentración el vocero de la MUD, Jesús Torrealba, tras confirmar que el encuentro entre oposición y referentes del CNE se llevará a cabo hoy martes. De todas maneras, la presión sobre el organismo electoral no cederá: la oposición ya ha convocado a una tercera marcha frente al edificio del organismo para garantizar que los delegados del CNE tengan presente la efervescencia social que se vive actualmente en el país.

Hasta ahora, todas las marchas convocadas oficialmente por la oposición (muchas se organizaron por propia iniciativa ciudadana) han sido reprimidas por la policía y debido a este motivo no han sido demasiado multitudinarias. En la mente de los venezolanos todavía se encuentra fresco el recuerdo del 2014, cuando 43 personas perdieron la vida en una ola de disturbios que además terminó con varios políticos opositores presos, como es el caso de Leopoldo López.

La agitación social, sin embargo, no se limita exclusivamente a las marchas a favor del referéndum contra Maduro, ya que en varios lugares de Venezuela se han producido desórdenes y movilizaciones por la falta de suministros en los supermercados, situación que ya tiene meses de gestación y que los venezolanos se rehúsan a aceptar como normal.

En Isla Margarita, otrora uno de los principales enclaves turísticos del país, el domingo se registraron desórdenes en un supermercado, lo que llevó a reforzar la seguridad local con una fuerte presencia policial, según estableció la prensa del lugar.

División frente al diálogo

Las gestiones que se realizaron la semana pasada en la OEA para propiciar un ambiente de diálogo entre las partes venezolanas, de manera de evitar la opción de la Carta Democrática propuesta por el secretario general Luis Almagro, encontró opiniones divididas entre los miembros del sector opositor.

Por un lado, el líder y ex candidato a la presidencia Henrique Capriles, ha declarado que esta etapa solo permitirá al gobierno "lavarse la cara" y "ganar tiempo" para evitar que, de realizarse el revocatorio, de convoquen nuevas elecciones. Sin embargo, el presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, dijo que el diálogo es necesario, aún inclusó en caso de que "la gente se ponga brava".
Torrealba, por su parte, estableció que el "referéndum no se negocia en ninguna mesa por es un derecho constitucional", pero reconoció que la opción del diálogo pordría "apartar los obstáculos que el gobierno ha puesto" al proceso.

En ese sentido, Ramos Allup aseguró ayer que acudirá a las reuniones propuestas por Almagro en la OEA para dilucidar la puesta en práctica o no de una eventual Carta Democrática, independientemente de que se le de la posibilidad de manifestarse oficialmente.

"Si no me dan ningún derecho de palabra, igualito me voy y voy expresar allá en Washington en la puerta de la OEA lo que yo pienso y lo que tengo que decir como presidente la Asamblea Nacional", afirmó el legislador en entrevista con el canal local Globovisión.

Gobierno rechazó acusaciones

El gobierno de Venezuela rechazó las acusaciones sobre el supuesto "ambiente permisivo" a actividades de grupos terroristas que hizo el Departamento de Estado de EEUU en su contra y aseguró que es un territorio libre de terrorismo.

"Venezuela condena toda forma de terrorismo, incluyendo el terrorismo de Estado", dijo la Cancillería venezolana en un comunicado.

El gobierno aseguró que EEUU no tiene "mandato" para "evaluar" a los países en "ninguna materia", por lo que considera el informe emitido como una injerencia.

Según el organismo gubernamental estadounidense Venezuela ha apoyado a "simpatizantes" de Hezbolá, miembros ligados a las FARC y al ELN, así como militantes del grupo terrorista español ETA.

Fuente: Agencias

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