Oro: blues en lingotes

Con 10 años en la escena emergente, la banda cultiva su estilo particular. Que así sea es su nuevo disco
Tanto en su conformación como en su sonido, Oro se define por dos frases: "banda de amigos" y "blues pesado". La primera característica fue la que llegó primero. Federico Anastasiadis y Santiago Bondoni, baterista y guitarrista respectivamente, formaban parte de la banda de hardcore y punk Estúpidos hasta que se disolvió. Decidieron seguir tocando, esta vez en la clásica formación de tres. Así se incorporó Guillermo Madeiro, que aprendió a tocar el bajo especialmente para entrar a la banda, un aprendizaje que fue literalmente de "ensayos y error". En el trajín de estos 10 años se han hecho su lugar en el under montevideano con esa propuesta particular de blues pesado, y tienen bien ganada la fama de ser una excelente banda en vivo. Han editado tres discos; el último, Que así sea, lo presentan este viernes a las 22 horas en Bluzz Live, show que además oficiará como celebración de su décimo aniversario.

Oro sólido

"Cuando empezamos a tocar la banda no tenía una dirección musical predeterminada", contó Anastasiadis. De aquel hardcore quedó en Oro la ética de la autogestión y el do it yourself, y del género stoner que luego comenzaron a escuchar mantuvieron su densidad. Pero la base de todo terminó siendo el blues. "Yo personalmente al blues llegué por los Rolling Stones y de ahí para atrás haciendo como un árbol genealógico", dijo el baterista. "En esa búsqueda fuimos a la raíz. Era algo que tenía simpleza musical y una comunicación que a todos nos gustaba". A eso se sumaron otros exponentes regionales del blues como Días de Blues, Opus Alpha, Pappo, Pescado Rabioso y Manal, "que tenían una influencia de blues pero la intepretaban de una forma más pesada", detalló Anastasiadis.

"También el blues tiene una estructura que es sencilla de abordar y después los temas, no te digo que se arman solos, pero casi que sí", afirmó por su parte Bondoni. "Podés variar un poco entre una cosa y otra, pero el blues es una suerte de punk, porque podés hacerlo vos rápidamente, tenes tres tonos y hacés una canción. Tiene sencillez pero profundidad en la expresión, y sentimiento también".

En este marco, la banda ha encontrado un sonido que es demasiado extremo para ser blues y demasiado clásico para el hardcore o el stoner. Terminaron habitando en la intersección del diagrama de Venn entre estos géneros, conformando un estilo bastante particular, no solo por el sonido sólido de la banda sino también por las voces de Anastasiadis y Bondoni.

"Fuimos encontrando la manera de cantar", afirmó Anastasiadis. "A veces hacemos coros y otras cantamos al unísono o haciendo armonías entre las dos voces. Eso fue parte de la evolución de la banda y de ir puliendo el estilo. Ninguno es Freddy Mercury. La música es una expresión bastante visceral, es gritada. El sonido de Oro es bastante en bloque y eso nos fortaleció".

De esa iniciática escena, muchos de sus compañeros también mutaron hacia otros rincones del rock. Por eso Oro no salió de ese circuito ni tampoco se acercó al del blues más tradicional. Para ellos, participar de festivales o movidas blueseras sería "forzar" la propuesta estética. "La expresión de Oro es más visceral que la de estar tocando sentado tranquilo. Hay temas que son una explosión para nosotros. Lo vivimos de otra manera. Hay festivales de blues, pero nunca nos invitaron, esa es la posta", dijo Anastasiadis. "Si nos invitaran porque mandamos el tema que sabemos que encajaría, sería como mentirnos a nosotros mismos. Saldríamos del marco de ese cuadro", agregó Bondoni.

Así fue

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Su disco anterior, Blues pesado (2013) fue grabado en Sondor, pero para su más reciente trabajo, optaron por grabarlo entre amigos en el estudio El Taller. Que así sea fue pensado originalmente como una maqueta, sin embargo las grabaciones se transformaron rápidamente en el disco final. Como en los discos anteriores, la banda grabó en vivo y escuchándose directamente, sin auriculares. "Nos gustó el efecto que tenía, de hecho en vivo y natural. Espontáneo", dijo Anastasiadis.

De esta manera, Que así sea logra capturar esa esencia de la banda, consiguiendo solo a través de los oídos imaginarse lo que es este poderoso trío sobre el escenario. Riffs pesados y atmósferas hipnóticas; letras sobre la noche, las mujeres, la vida unida intrínsecamente a la música; historias que se pintan con viñetas, otras que son narradas en detalle.

Ni la interpretación virtuosa ni las grandes metáforas son cosas que interesan a la banda. Escriben como hablan y tocan como lo sienten. "De repente hay bandas o solistas que son híper virtuosos. Los locos tocan como la puta madre, tienen todos los piques del mundo, pero por lo menos a mí lo que me generan es la sensación totalmente contraria a lo que busco", dijo el baterista. "Yo quiero otra cosa para mí". Esa cosa es el blues pesado.

10 años de blues pesado

"Yo creo que no se nota, es parte de nuestra vida cotidiana", dijo Madeiro. "No digo 'chau, pasaron 10 años'. No veo un esfuerzo en tener que mantener la banda durante tanto tiempo. También por eso, primero que nada éramos amigos, y mientras siga la amistad la banda va en paralelo".

Para Anastasiadis, la banda hace ya un tiempo que se encuentra en un buen momento. Además de este show, en el cual abrirán el escenario a invitados y celebrarán este trayecto, se irán a tocar por segunda vez en el año a Argentina, país que los viene recibiendo hace tiempo. Todos son hechos que hacen que "valga la pena todo el esfuerzo" del trabajo independiente.

"La primera conclusión que sacas es que esto te gusta", dijo Bondoni. "Y que lo vas a seguir haciendo. Es una forma de vida".

Oro presenta Que así sea

Viernes 4 de noviembre, 22 horas
Bluzz Live (Daniel Muñoz 2049)
Entradas a la venta en Tickantel a $250.

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