Países fundadores del Mercosur discutirán en Colombia sobre la crisis venezolana

Los cancilleres se reunirán para analizar la aplicación de la cláusula democrática
Los miembros fundadores del Mercosur se reunirán esta semana para discutir la crisis institucional venezolana. Los cancilleres de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se verán las caras en Cartagena de Indias (Colombia) donde participarán de la XXV Cumbre Iberoamericana y, en ese contexto, conversarán una vez más de la inestabilidad política, social y económica en la que se encuentra ese miembro del Mercosur.

El gobierno de Nicolás Maduro tiene hasta el 1 de diciembre para normalizar su situación en el bloque, so pena de perder el voto en la alianza regional.

Cuando Venezuela se sumó al Mercosur en 2012, empezó a correr para el país caribeño un plazo de cuatro años para incorporar en su legislación la normativa que ya había sido aprobada por el resto de los socios del bloque.

El 12 de agosto se venció el plazo, y por eso en setiembre los miembros fundadores lanzaron un ultimátum. A poco más de un mes para que se cumpla la fecha límite parece difícil que Venezuela pueda salvar sus incumplimientos (casi 300 normas y varios acuerdos internacionales).
Sin embargo, ahora se agregan elementos adicionales que complican la vida de Caracas dentro del Mercosur.

La decisión del Consejo Nacional Electoral de parar el proceso de realización de un referéndum revocatorio contra el presidente Maduro y la acusación de la Asamblea Nacional de que el mandatario dio un "golpe de estado" y "quiebre constitucional", hacen que los cuatro fundadores del Mercosur deban replantearse la aplicación de la Carta Democrática, prevista en el Protocolo de Ushuaia.
Las posturas

Brasil, Paraguay y Argentina condenan desde hace meses el régimen de Maduro y han repetido que en Venezuela no se respetan los Derechos Humanos. Los tres países vociferaron su disposición para asumir medidas más severas contra Caracas, pero en los hechos solo Paraguay puso la implementación de la Carta Democrática arriba de la mesa.

Hasta ahora Uruguay era el país de la alianza regional que más había cuidado los intereses de Maduro. Lo hizo, por primera vez, cuando se manifestó a favor de que Maduro asumiera la presidencia pro témpore del bloque. Lo volvió a hacer cuando se abstuvo en una votación y le consiguió dos meses de tiempo a Venezuela para que incorpore las normas mercosurianas.

Pero, por lo menos desde lo discursivo, el gobierno uruguayo parecería haber hecho un pequeño giro. Luego de una reunión bilateral con su par argentino, Mauricio Macri, el presidente, Tabaré Vázquez fue claro sobre la necesidad de defender la democracia directa e indirecta.

"Siempre hemos defendido -a lo largo de toda nuestra carrera política- el derecho soberano de los pueblos a manifestarse, el derecho soberano de los pueblos a decir lo que piensan y a ser respetados en su voluntad", afirmó Vázquez.

El presidente subrayó que la democracia directa tienen "el mismo valor" que la democracia indirecta. "Hay que defenderla en todas las instancias", concluyó.

Macri, por su parte, reiteró la postura argentina: "Queda más que claro que están todas las condiciones dadas para ejercer la cláusula democrática", subrayó.


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