Palabras en español, leyes e internet

En nombre de la Real Academia Española, el Grupo Planeta se comunicó con el periodista Ricardo Soca para exigirle que retirara de la web una serie de contenidos que considera como propios

El periodista e investigador uruguayo Ricardo Soca debió bajar de su página web Elcastellano.org varios contenidos referidos a las nuevas definiciones de la versión 23º del diccionario de la Real Academia Española (RAE), debido a un email que recibió por parte del departamento jurídico del grupo editorial español Planeta, en nombre de la RAE.
 
La comunicación le llegó a Soca hace unos diez días. El mensaje decía que en un lapso de 72 horas debía darle de baja a dichos contenidos porque estaba violando disposiciones legales españolas.
 
Lo que Soca había publicado –ya hace desde dos años–en el Elcastellano.org eran los adelantos de los cambios en los significados de las palabras que la RAE publicará en su versión 23º.

Actualmente, esos cambios aparecen en la página oficial de la RAE, pero solo se ven dentro de la entrada de cada palabra sujeta a cambios. Lo que había hecho Soca era reunirlas en una lista. 

“Lo pensé como un servicio a los lectores de mi página. Pero la gente de Planeta quería que pusiera links que redirigieran las definiciones hacia la página oficial de la RAE”, explicó Soca a El Observador.

Soca, quien reconoció que eventulemente pudo haber cometido alguna falta legal, reivindica el carácter libre y abierto de las definiciones del diccionario.“Desde el punto de vista legal estoy seguro de que cometí alguna falta, pero mi argumentación va por otro lado”, aceptó Soca.

En principio, la editorial Planeta de Barcelona le mandó un email sin firma, donde según sus palabras lo “intimaban” a retirar los contenidos en base a leyes españolas civiles y penales.

Cuando Soca se comunicó con la sede de Planeta en Barcelona consultó por el email a alguien identificado como Alex Calvo, del departamento jurídico de la editorial española.

Este diálogo está disponible en Elcastellano.org.

Calvo niega que Planeta haya hecho una intimación judicial, pero sí defiende la potestad de regular los contenidos de la RAE en internet.

“(Tenemos) una autorización expresa de la Real Academia para actuar en su nombre para retirar material”, le explicó Calvo a Soca.

Dijo además que Elcastellano.org no ha sido la única página de la que fue retirado material editado por la RAE. “También buscadores y sobre todo contenido editado por Grupo Planeta pero perteneciente a la Real Academia”, dijo el asesor jurídico.

Lucro y servicio
Soca defiende y justifica su posición argumentando que la academia está financiada con dineros públicos y que por lo tanto debería ser de dominio público. 

La RAE se financia con dinero público del Estado espapol más un enorme grupo de patrocinadores, entre quienes se encuentran Telefónica, Repsol, Iberia, Banco Santander, Caja Madrid, Caja Duero, Microsoft e Iberdrola, según puede verse en su página web oficial.

“Yo entiendo que las empresas quieran ganar porque el fin de una empresa es generar beneficios pero una institución académica debe estar al servicio de la sociedad y del hablante y no al servicio de un  grupo de privados”, dijo Soca.

“A mí se me dijo que estaba realizando competencia desleal”, dijo el periodista.

Explicó que asume un costo de US$ 180 por mes para el servidor que alquila  en EEUU y además debe pagar US$ 150 a un web master para que mantenga la página.

Si bien tiene publicidad en su página, Soca afirmó no llegar a los US$ 300 por concepto de anuncios.
 
“No reivindico nada para mí. Pero lo que muestra este caso es que los contenidos de la RAE no son libres, sino que parece que pertenecen a una empresa. Esto que me pasó a mí le puede pasar a otros en mi situación. Sitios como Elcastellano.org también ayudan a difundir lo que hace la RAE”, se defendió. 

También le reclamó a la RAE que ponga en la web la misma versión del diccionario que se lanzó, ya que la versión en dvd tiene servicios que la versión web no tiene.
 
El resto solo se consigue pagando. El idioma no puede ser una mercancía”, dijo Soca.

“Solo en el español existe una academia con este poder.En Italia y Francia existen, pero no con este tamaño de acción”, concluyó Soca.


Fuente: Valentín Trujillo

Acerca del autor

Comentarios