Palestinos en alerta ante nuevo ministro de Defensa en Israel

Netanyahu designó a un ultranacionalista y líder de la extrema derecha
La asunción en Israel de un dirigente de extrema derecha y ultranacionalista, Avigdor Lieberman, como ministro de Defensa, levantó otra vez la tensión entre el gobierno de Benjamin Netanyahu y Palestina. La jugada política con la que Netanyahu busca un respiro a presiones internas genera tensión y cuestionamientos en política exterior, ya que Lieberman es calificado de "verdadera amenaza" de inestabilidad en la región por los dirigentes palestinos.

Mientras los observadores internacionales se interrogan sobre un posible endurecimiento de la política de Israel ante los palestinos tras la llegada a un puesto clave del gabinete de un hombre conocido por sus diatribas antiárabes y su populismo, la designación generó la reacción inmediata de los palestinos.

El primer ministro de Israel selló el miércoles un acuerdo político que le permitirá ampliar su estrecha mayoría en el Parlamento pero, al mismo tiempo, permitirá al líder opositor de extrema derecha y ultranacionalista, Lieberman, ocupar el Ministerio de Defensa.

El regreso de Lieberman al gobierno –antes se desempeñó como ministro de Relaciones Exteriores– está generando cuestionamientos en el país y en el exterior, en vista de sus críticas pasadas contra la minoría árabe de Israel, las negociaciones de paz respaldadas por Estados Unidos y potencias regionales como Egipto y Turquía.

Lieberman es una figura detestada por los palestinos. Su ingreso al gobierno israelí constituye una "verdadera amenaza" de inestabilidad regional, afirmó el miércoles un importante dirigente palestino en Cisjordania ocupada.

"Este gobierno acarrea una amenaza real de inestabilidad y de extremismo en la zona", dijo a la AFP el número dos de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erakat.

Por su parte, el movimiento islamista Hamas que dirige la franja de Gaza denunció el retorno de Lieberman como "una escalada en el racismo y en el extremismo".

Lieberman intentó disipar estos temores y prometió llevar a cabo una política "responsable" y "equilibrada". "Lo primero a lo que me comprometo es a una política responsable, razonable", dijo a la prensa Lieberman, que también abogó por una "política equilibrada".

La defensa de Netanyahu

El pacto político, firmado el miércoles por Netanyahu y el líder de Israel Betenu, Lieberman, supone un refuerzo vital de seis escaños para la coalición que encabezaba el primer ministro desde las elecciones de marzo de 2015, y que hasta ahora aglutinaba a 61 diputados de un total de 120 en el Parlamento, una exigua mayoría absoluta.

Una vez que Lieberman asuma oficialmente el cargo, Netanyahu contará con el apoyo de 66 legisladores en el Parlamento de 120 miembros, un objetivo que el líder israelí estuvo tratando de cumplir desde que ganó su cuarto período en el poder.

El primer ministro busca así estabilizar su gobierno al incorporar a la formación nacionalista Israel Betenu, en una decisión por la supervivencia política con la que aplaca una posible rebelión dentro del ala más derechista de su propio partido, el Likud, consignó la agencia EFE.

"Mi gobierno sigue comprometido en lograr la paz con los palestinos y con mantener la paz con todos nuestros vecinos", dijo Netanyahu durante la ceremonia en la que firmó la coalición entre su partido Likud y el Yisrael Beitenu de Lieberman.

Antecedentes

Días antes de iniciar negociaciones con Netanyahu, Lieberman acusó al gobierno de falta de firmeza ante los ataques palestinos y de no construir colonias en los grandes bloques de Cisjordania, territorio palestino ocupado desde 1967. Lieberman, de 57 años, reemplaza en Defensa a Moshé Yaalon, considerado un abogado moderado frente a los palestinos.

Sin embargo, Lieberman –a diferencia de otros miembros de este gobierno repleto de nacionalistas religiosos, a la derecha del Likud– no es hostil a la creación de un Estado palestino. Pero aboga por un intercambio de territorios, que haría pasar bajo administración palestina a una parte de la minoría árabe de Israel, contra las colonias de Cisjordania. Esta idea es inaceptable para los palestinos.

Según diferentes comentaristas, Lieberman podría mostrarse pragmático en el ejercicio de su ministerio bajo la jefatura de Netanyahu. Los dos hombres se han enfrentado duramente en el pasado y Lieberman describió recientemente al primer ministro como "un mentiroso, un tramposo y un crápula".

En las negociaciones para entrar al gobierno, Lieberman defendía la posibilidad de infligir la pena de muerte a los autores de atentados antiisraelíes. Según los términos del acuerdo, consiguió que la pena pronunciada por los tribunales militares no sea ya a la unanimidad de los tres jueces sino con mayoría. Pero, de hecho, Israel no aplica la pena de muerte desde 1962.

Fuente: Agencias

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