Para el rector de la Udelar, Fondo de Solidaridad "está mal hecho"

De todos modos, Markarian considera que el aporte es fundamental

Las críticas al Fondo de Solidaridad por los aportes que los egresados de la Universidad de la República (Udelar), UTU y la Universidad Tecnológica están obligados a realizar a pesar de no estar ejerciendo la carrera que estudiaron, fueron puestas de manifiesto en el último Consejo Directivo Central (CDC) de la Udelar. La molestia del orden de los egresados era notoria y llevó a que se votara la conformación de una comisión que estudiará cómo se tributa y los gastos de administración, especialmente los sueldos de los gerentes, informó Telenoche y confirmó a El Observador el rector, Roberto Markarian.

Markarian no solo estuvo presente en ese último CDC, sino que opina en una línea similar a la de los egresados. "Es cierto que está mal hecho (el mecanismo)", reconoció y agregó: "El hecho de que se haya votado en Rendiciones de Cuenta ha hecho que la contribución esté mal estructurada. Que solo dependa de la duración (de las carreras) y no de lo que la persona gane está mal. No puede ser".

El jerarca estuvo de acuerdo con un ejemplo que el delegado del orden de egresados del CDC, Federico Kreimerman, dijo al semanario Búsqueda en su penúltima edición. "(El Fondo de Solidaridad) no distingue entre profesiones, solo toma en cuenta la duración de las carreras, cuando está claro, por ejemplo, que un médico o un ingeniero no gana lo mismo que un egresado de Bellas Artes (carreras que tienen la misma duración)", indicó Kreimerman a Búsqueda.

Markarian indicó que se trata de "un impuesto" que está basado en una estructura solidaria. La diferencia con otras contribuciones también solidarias es que, en general, aportan más quienes ganan más "para un sistema que favorece especialmente a quienes ganan poco", según indicó. Por ese motivo considera que se debe revisar la forma de tributación de Fondo de Solidaridad.

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A pesar de creer que lo que aportan los egresados debe ser revisado –para eso la comisión conformada iniciará tareas esta semana–, el rector destacó que la finalidad del Fondo de Solidaridad contribuye con la Udelar y ha permitido que miles de estudiantes puedan acceder a becas. "Son becas chicas pero muy extendidas. Abarcan el 25%-30% de la gente que tiene menos dinero del país. Ha sido muy positivo porque ha permitido que sean parte de la Udelar. Nosotros no tenemos ninguna observación importante (en ese aspecto)", dijo.

Además de lo que los egresados deben pagar para financiar becas, existe un adicional creado durante el gobierno de Jorge Batlle, en 2002, que se paga por 25 años y es destinado enteramente a la Udelar. Con ese dinero, en 2016 se financió 50% de la infraestructura nueva de la universidad pública, por ejemplo parte de la nueva sede de la Facultad de Información y Comunicación inaugurada hace pocas semanas.

"Somos muy dependientes en materia de capacidad de construcción de ese dinero. Es difícil decir que no es bueno que la Udelar pueda construir cosas nuevas", señaló el rector.

En declaraciones a radio Carve, Kreimerman dijo que "si se cumple con el presupuesto de la Udelar ahí se podría sustentar un sistema de becas y sería innecesario el Fondo de Solidaridad".

Markarian también estuvo de acuerdo con ese planteo, aunque prefirió mirar lo que sucede actualmente, es decir que con el dinero que tienen asignado no pueden prescindir de lo que le otorga el Fondo.

"Si se nos diera todo lo que hemos pedido para el quinquenio podríamos, pero la realidad es otra. Y ahí terminó la discusión. Si nos dieran más, capaz que hasta sobraría", ironizó.

El 10 de enero el Poder Ejecutivo reglamentó que los egresados de instituciones públicas terciarias debían comenzar a pagar el tributo de manera mensual y no anual, como estaba estipulado. Eso llevó a que los reclamos de quienes deben pagarlo se multiplicaran.

El decreto de 2017, que modifica la estructura original, indica que el monto a pagar depende de la duración de la carrera y la antigüedad.

Los que pagan menos son aquellos con carreras de menos de cuatro años, entre el quinto y noveno año de egreso. En su caso, abonan el equivalente a media BPC por año ($ 1.805). Pagan más quienes egresaron hace más de nueve años de carreras de cuatro años o superior, que aportan 2 BPC anuales ($ 7.222). El pago se realiza aunque no se trabaje de lo que se estudió, durante 35 años o hasta que se deje de trabajar y se cobre una jubilación.

Las becas que se otorgan equivalen a unos $ 7.200 y se comenzarán a dar a partir de mayo para aquellos estudiantes que las solicitan por primera vez y de marzo para quienes ya recibieron el apoyo económico el año pasado. Está previsto que se den 8.225 subvenciones en 2017, publicó Presidencia.



Egresados piden prórroga

La Asociación Uruguaya de Egresados Terciarios de la Educación Pública manifestó "preocupación" por la demora en los plazos en los cuales el Fondo de Solidaridad "otorga a los egresados la contraseña que necesitan" para tramitar la declaración jurada de exoneración 2016. Según indican en un comunicado, hay egresados a los que todavía no se les entregó la contraseña a pesar de que "iniciaron la gestión en enero", por lo que solicitan que se prorrogue el plazo de vencimiento para presentar las declaraciones juradas.



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